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En Playas del Este Los amaneceres son más limpios ORFILIO PELÁEZ Parafraseando el título de una vieja película de la desaparecida URSS, puede afirmarse que después del miércoles 7 de agosto, en las Playas del Este los amaneceres son más limpios.
Y es que tras los señalamientos hechos por Granma ese día, referidos al deterioro de la higiene ambiental en Santa María del Mar, Boca Ciega y Guanabo, por la falta de cestos para depositar la basura y la indisciplina de quienes dejaban en la arena botellas, latas y otros desperdicios, el Ministerio del Turismo emprendió una verdadera cruzada por la limpieza del entorno. La singular ofensiva contó con el decisivo respaldo del gobierno municipal de La Habana del Este, los Consejos Populares, Comunales, la PNR y otros fuerzas. Así, diez días después de la publicación del artículo ¿Vectores bajo el Sol?, se habían instalado un total de 380 depósitos de basura, en la zona de mayor afluencia de público durante el verano, la cual abarca desde el puente de madera, a la entrada de Boca Ciega, hasta el espigón del río Guanabo, y otros 200 en Santa María.
También se contrataron de manera adicional veinte hombres para reforzar el saneamiento diario de las playas, y la jornada laboral de las brigadas dedicadas a este trabajo se alargó dos horas, mientras Comunales incorporó más inspectores los fines de semana con el propósito de velar por el cuidado de los cestos de basura y aplicar multas a los infractores, en tanto los agentes de la PNR sumaron esa tarea a su noble misión de velar por el orden público. UN ANTES Y UN DESPUÉS Para Ernesto Martínez, instructor de actividades náuticas en Santa María, la playa se mantiene durante todo el día mucho más limpia, pues ahora la gente tiene donde echar la basura, sin apenas caminar unos pocos metros. Hace un mes atrás, comentó, usted llegaba aquí sobre las siete de la mañana y veía a los trabajadores de Arentur, recogiendo envases de todo tipo y cuanta cosa los bañistas habían tirado por ahí el día anterior. Realmente, la imagen de la playa a primera hora era deprimente por el gran volumen de desechos acumulados. Sin embargo, afirma Ernesto, luego de la colocación de los depósitos, la cosa cambió de manera radical. La mayoría de las personas guarda la basura en jabitas, y antes de irse, o cuando van a entrar al agua, las depositan en los cestos. Como existe mucha más vigilancia sobre el asunto por parte de los inspectores de Comunales y los combatientes de la PNR, quienes intentan cometer ese tipo de indisciplina son requeridos y multados. En realidad, da gusto ver la salida del Sol con la playa más limpia, aseveró. Según opina Ernesto, para la temporada de verano del 2003 valdría la pena analizar la conveniencia de crear baños públicos, pues eso también ayudaría a mejorar la higiene. Una familia que de manera asidua suele venir a cualquiera de las Playas del Este durante las vacaciones, asegura que "nunca antes hemos visto tantos cestos de basura, uno casi al lado del otro, como en estos últimos días de agosto". La pasada semana estuvieron por Brisas del Mar y también allí apreciaron los depósitos, hechos de troncos que descansan en la arena, con una gran bolsa de nailon en su interior. Por su parte, Jenny Ibarra, animadora de espectáculos, asegura que en el mes de julio "esto era un gran vertedero". Cuenta que lo primero que hacía al llegar al ranchón donde trabaja, era ponerse a limpiar toda la parte exterior de la instalación, pues la gente dejaba botellas, vasijas, papeles, laticas de cerveza, cajitas, etcétera. "Ahora tenemos suficientes cestos para la basura y todo el área amanece limpia. Incluso y a diferencia de lo que sucedía antes, los náilones con desperdicios se recogen cada día y así se evita el apilamiento de los desechos", precisó la joven. Al margen de las opiniones recogidas, los reporteros comprobaron en el terreno el viraje producido en la higiene ambiental de las Playas del Este. Si hace apenas un mes la concurrida zona del Puente de Madera, en Boca Ciega, sobresalía por la cantidad de desechos tirados sobre la arena, en nuestro recorrido pudimos apreciar una imagen bien diferente de aquellas fotos tomadas a principios de agosto. Hay un depósito de basura a una distancia menor de ocho metros entre uno y otro, el personal encargado de la limpieza peina el área con frecuencia, y en los bañistas se aprecia un positivo cambio hacia el cuidado de la naturaleza. Escenas similares se repitieron a lo largo del periplo que terminó en Guanabo. La necesaria cooperación de todos para mantener limpias a las Playas del Este es hoy una realidad. Entonces, lo importante es garantizar ese saneamiento durante todo el año y que para la próxima temporada se adopten a tiempo las medidas requeridas, a fin de prevenir un retroceso en la actual mejora de las condiciones ambientales. Más allá de lo logrado quedan algunos puntos pendientes en esta materia, como es solucionar el problema de las aguas albañales que corren hacia el mar en diferentes tramos de Guanabo, y la definitiva demolición de aquellas construcciones levantadas encima de la duna de la playa, las cuales favorecen la ocurrencia de los procesos erosivos. |
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