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Realizan reforma fiscal en China en A partir de los resultados observados en una experiencia piloto desarrollada en la provincia occidental de Anhui en los dos últimos años la medida se extenderá a otras 18 provincias y municipalidades BEIJING, 5 de septiembre (PL)— El gobierno de China decidió aplicar una reforma fiscal para disminuir sensiblemente la carga financiera que pesa sobre 620 millones de residentes en áreas rurales del país, según fuentes oficiales citadas hoy por la prensa local. Huang Weijian, subdirector de la Oficina del Consejo de Estado para la Reforma de Impuestos Rurales, afirmó que la medida se adoptó a partir de los resultados observados en una experiencia piloto desarrollada en la provincia occidental de Anhui en los dos últimos años. La reforma se aplicará en otras 18 provincias y municipalidades en las regiones central y occidental del inmenso territorio chino y reducirá este año por lo menos en un tercio la carga tributaria que pesa sobre las tres cuartas partes de la población rural china. Con el nuevo plan se establecerá gradualmente un sistema de contribuciones que reemplaza al existente anteriormente en las principales zonas productoras de granos y otros rubros agrícolas, donde los campesinos tenían que pagar frecuentemente cargas adicionales a las tarifas establecidas legalmente. Las administraciones locales han empleado diversos pretextos para establecer impuestos exorbitantes, programas de recolección de fondos y multas, lo cual ha impuesto un yugo a los campesinos y afectados las relaciones entre la población y los cuadros locales, afirmó Huang, según China Daily. Esta reforma sin precedentes es la primera y más importante establecida para aligerar el peso fiscal a los campesinos, añadió. El nuevo sistema permitirá a los ciudadanos pagar sólo impuestos agrícolas o tasas y sobre tasas por productos agrícolas especiales, y elimina otras numerosas contribuciones, como la relativa a la educación. Adicionalmente, los campesinos no estarán obligados a brindar servicios de trabajo voluntario para proyectos de infraestructura rural, tales como construcción de caminos u obras hidráulicas, aunque las autoridades locales lo aprueben, precisó el funcionario. En el nuevo esquema, el contribuyente pagará un impuesto máximo del siete por ciento de sus ingresos monetarios o una tasa por especialidades agrícolas, que será ligeramente superior a la primera. Las sobre tasas serán aplicadas para cubrir los salarios de los dirigentes y cuadros de las villas, pero deben ser menos del 20 por ciento de lo vigente. En líneas generales, la reforma fiscal rural y las cargas administrativas significarán una reducción media del 30 por ciento de las cargas actuales y en comparación con 1999, representa unos seis mil millones de dólares menos, declaró Huang. |
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