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Incendios vs. economía Para dormir tranquilos En materia de prevención una de las más recientes acciones gubernamentales apunta hacia la obligatoriedad de suscribir el seguro contra incendios ROGER RICARDO LUIS
Resulta de interés saber que esa dinámica contrasta con el proceso de reactivación económica que se viene experimentando en el país a partir de 1995, cuando, justamente, existen más riesgos. Un proceso de fortalecimiento del trabajo del Cuerpo de Bomberos del Ministerio de Interior está presente a lo largo de esa etapa. Esa dinámica tiene por principio que la institución es centro y actor principal del sistema de protección contra incendios del país, avalado por la Ley 1268 de 1977. Esa progresiva reducción de los siniestros tiene que ver, además, con un conjunto de medidas tendentes a disminuir tales contingencias. Durante el pasado año, por ejemplo, los inspectores del Cuerpo de Bomberos del Ministerio del Interior, realizaron en entidades económicas y sociales 36 832 acciones de verificación y control de medidas de protección contra incendios, con los consiguientes dictámenes que incluyeron multas y hasta cierres parciales o totales de entidades. Una de las más recientes acciones gubernamentales en esa dirección está recogida en el acuerdo 4 076 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, el cual establece la obligatoriedad de suscribir el seguro contra incendios de sus instalaciones y recursos a las sociedades mercantiles, tanto las de capital ciento por ciento cubano como las empresas estatales, desde las de subordinación nacional hasta las municipales, en un período comprendido entre el primero enero de este año hasta igual fecha del 2004. Dicho seguro no debe verse como un gasto, afirman los especialistas; es decir, debe considerarse una inversión que tiene que ver con la garantía y seguridad permanentes que ofrece cumplir las medidas de protección contra incendios. En ese abanico de opciones pueden estar la determinación de tales requerimientos, la verificación del estado técnico de los medios de auxilio correspondientes, la elaboración e implementación de planes de emergencia, capacitación del personal, análisis y evaluación tanto de riesgos como de explosión, asistencia técnica durante la ejecución de proyectos, entre otras. Vale destacar en este asunto que la entidad con menos problemas presentes, a la hora de la certificación, menos dinero destinará a la póliza. En tal sentido, el acuerdo 4 076 reitera la obligación de establecer las medidas para la eliminación de los riesgos de incendios intrínsecos a sus instituciones. El Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, mediante la citada normativa, autoriza a la Agencia de Protección contra Incendios (APCI) a cobrar los servicios de cobertura operativa territorial que realiza el Cuerpo de Bomberos a las diferentes instalaciones de las empresas ubicadas en las diferentes zonas del país; asimismo, los que se hacen con carácter exclusivo en entidades, como por ejemplo, refinerías y aeropuertos. Ese acuerdo también encarga a la APCI con todo el trabajo de certificación y homologación de entidades y personas; asimismo, de aquellos sistemas, equipos, medios, sustancias, materiales y otros útiles destinados a esta actividad. Brinda, a partir de una evaluación de riesgos, asistencia técnica en la materia a todas las empresas y entidades sociales del país con la ejecución de auditorías de seguridad contra incendios, tanto en nuevas inversiones, remodelaciones e instalaciones en explotación, como a partir de contrataciones y relaciones de cobro y pago. Tal como indica su objeto social, la APCI deberá garantizar la actividad de certificación de la seguridad y protección contra incendios, instrumentar la prestación de los servicios colaterales al trabajo operativo del Cuerpo de Bomberos, y establecer los mecanismos técnicos financieros para ofrecer cobertura de seguridad a las personas jurídicas nacionales o extranjeras, de bienes, recursos materiales y humanos, en las instalaciones económicas y sociales. Para ello cuentan con una red que cubre todo el país donde laboran equipos de ingenieros en incendios, químicos, eléctricos y civiles, arquitectos, así como otros profesionales. Entre ellos hay doctores en Ciencia y tienen la sabiduría de quienes por muchos años han trabajado en el Cuerpo de Bomberos, como se diría en "buen cubano": ...gente que ha estado en la candela y no se ha quemado. La previsión es uno de los atributos cimeros de la inteligencia del hombre. En materia de incendios, tal distingo humano va aparejado con la preservación de cuantiosos recursos materiales, el patrimonio individual y social, y hasta la vida misma. |
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