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Reunión de pequeños estados insulares Nuestro desarrollo económico-social, identidad cultural e independencia están gravemente amenazados Afirmó el canciller cubano Felipe Pérez Roque en el encuentro que tuvo lugar en el ámbito de la Cumbre Lino Oramas y Ahmed
Velázquez
CONTRA EL DOGMA Y EL FUNDAMENTALISMO DEL MERCADO Creemos —dijo Felipe Pérez Roque en su discurso— que la globalización es el resultado del desarrollo, del avance de las comunicaciones, de las tecnologías de la información, el avance del transporte, de la expansión de los flujos comerciales. Es decir, es un proceso objetivo que ha tomado impulso especialmente en las últimas dos décadas. Por tanto, nos parece que no tiene sentido decir abajo la globalización como no tendría sentido decir abajo la ley de la gravedad.
Las movilizaciones de protesta que ocurren hoy en el mundo se hacen contra el sistema neoliberal impuesto, contra el dogma, el fundamentalismo del mercado, contra las consecuencias que ha traído a nuestros países la aplicación dogmática del llamado consenso de Washington durante 20 años, señaló para luego añadir que "Por eso Cuba le llama a este sistema, injusto y además insostenible que hoy vivimos, la globalización neoliberal". Este proceso potencialmente beneficioso —según sus palabras, que recorrieron todo el amplio temario de la agenda de la minicumbre— no ha logrado disminuir la pobreza y la desigualdad y por el contrario, las disparidades se han exacerbado dentro de los países y entre los países. Tampoco se han beneficiado los países subdesarrollados del aumento de los flujos financieros y de la apertura de sus cuentas de capital que les fue impuesta por el FMI, han sido víctimas de este proceso, de los especuladores financieros y de las turbulencias como la que azotó a Asia y se regó por todo el mundo en 1998. Denunció el Canciller cubano que el acceso a la tecnología y los conocimientos en un mundo globalizado es cada vez menor en los países subdesarrollados y el conocimiento es cada vez más privado y más inaccesible. De cada 10 patentes —ejemplificó— nueve son hoy propiedad exclusiva de compañías transnacionales del Primer Mundo, y cada vez están más lejanas para nosotros nuevas tecnologías más eficientes, más limpias, de más protección al medio ambiente. El acceso a los mercados, las normas leoninas con que tratan la emigración fueron también tratadas por el Jefe de la delegación cubana a la cita. Empleamos las tres cuartas partes de nuestras exportaciones para el servicio de la deuda externa y a pesar de haber pagado dos veces lo que debíamos cuando se celebró la Cumbre de Río, ahora debemos el doble que entonces, recordó Pérez Roque. A medida que los países desarrollados se beneficiaron más de la prosperidad que trajo para ellos la globalización, la ayuda oficial al desarrollo se ha reducido cada año y hoy es apenas del 0,2 del Producto Interno Bruto. También se refirió al peligro latente para muchas islas por la subida del mar producto del efecto invernadero y al azote del SIDA, para luego indicar cómo con los patrones de consumo de los países ricos se sigue derrochando y contaminando mientras nosotros tratamos apenas de sobrevivir. Está hoy en peligro para nuestros estados insulares —denunció al finalizar su discurso— no solo nuestro desarrollo económico y social, está incluso en peligro algo más grave, está en peligro nuestra identidad cultural, amenazada de ser barrida, el patrimonio que heredamos de nuestros antecesores por la imposición de un único modelo de consumo y de cultura a partir del dominio de los medios de comunicación que ejercen un grupo pequeño de transnacionales, y está en peligro nuestra independencia Exhortó a que los pequeños
estados insulares "debemos renovar nuestra unidad en un día como hoy,
debemos volver a proclamar nuestro derecho a la vida y al desarrollo". |
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