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Mesa Redonda Informativa Panorama sombrío de Estados Unidos Mariela Pérez Valenzuela En medio de grandes escándalos corporativos que involucran a primeras figuras de la actual administración de Estados Unidos y del recrudecimiento de la crisis económica, un nuevo aire de guerra hacia el exterior se respira en la Casa Blanca, donde el presidente George W. Bush hace malabares para mostrar una nación fortalecida en todos los órdenes.
En julio el desempleo se mantuvo y apenas se crearon en ese mes 6 000 nuevos puestos de trabajo. La producción industrial no se recupera de la manera esperada. La inversión extranjera ha caído más de un 50% y continúa la crisis de los mercados bursátiles. El Buró Nacional de Investigaciones Económicas, que diagnostica los ciclos económicos de Estados Unidos, no se atreve a decir que la recesión ha concluido. La Mesa Redonda puso de manifiesto que la inquietante situación de la economía norteamericana y el anuncio de nuevos escándalos de grandes empresas son la causa del oscilante movimiento bursátil. Ante los televidentes y radioyentes cubanos quedó expuesto lo que podría significar la ejecución del ALCA en los términos que se negocia en la actualidad. En otro momento se comentó acerca del préstamo que se le acaba de conceder a Brasil, ascendente a 30 000 millones de dólares, bajo la condición de que mantenga medidas económicas consecuentes (de corte neoliberal). El Tesoro de Estados Unidos también le concedió a Uruguay el lunes pasado un crédito de 1 500 millones de dólares. Pero esos préstamos no significan la solución de los problemas económicos y sociales de esos países. Son para pagar deudas y enfrentar la especulación financiera y están muy lejos de buscar el desarrollo económico. Argentina, que no recibe hasta el momento ayuda, es junto a Paraguay, Uruguay y Brasil, parte del Mercado Común del Sur (Mercosur). Se planteó que Estados Unidos pretende acabar con ese bloque y de esa forma ir a una negociación país con país, que es lo que quiere con el ALCA. Estados Unidos también se posesiona del espacio aéreo latinoamericano y fortalece sus relaciones con el ejército de la región. Crece la preocupación internacional sobre la posible intervención militar en Iraq. Se comenta que la guerra contra ese país costaría unos 80 000 millones de dólares y Estados Unidos tendría que librarla casi en solitario. Pero Iraq es solo una parte de lo que Estados Unidos habla de una supuesta lucha global contra el terrorismo. Casi un año después de la agresión a Afganistán el propio gobierno norteamericano dice que no sabe lo que ha conseguido de esa guerra, y mientras, mueren decenas de personas todos los días en ese territorio. En el vecino del Norte también hay una guerra interna: represión, violación de los derechos humanos y arrestos secretos son algunos de los problemas a los que a diario se enfrenta la sociedad norteamericana. |
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