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06/08/2002
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¿Medio ambiente... o la mitad del ambiente?

Cercana la Cumbre de Johannesburgo, prevista para fines de este mes, la situación en el entorno natural de la Tierra resulta preocupante

ALEXIS SCHLACHTER

En 1972 la lejana ciudad sueca de Estocolmo reunió la primera Cumbre de la Tierra dirigida a conocer los problemas del entorno ambiental.

Treinta años después, una nueva cita internacional entre el 26 de agosto y el 4 de septiembre próximos, esta vez en la ciudad sudafricana de Johannesburgo, pasará revista a la misma situación para conocer lo que se ha hecho y falta, con el fin de evitar un desastre de consecuencias muy negativas para la vida en este planeta nuestro llamado Azul.

¿Cuál es la situación exacta antes de la cercana reunión mundial en la patria de Nelson Mandela?

Veamos.

Hay 2,200 millones de bocas más que alimentar respecto a 1972; sin embargo, un 15% de las tierras del planeta están degradadas, o sea, tienen diversos problemas que hacen difícil y costoso su retorno a la producción; para tener una idea gráfica de lo que esto significa, esa área dañada supera los territorios de Estados Unidos de América y México juntos.

Paralelamente, alrededor de la mitad de los ríos del mundo está seriamente degradados y contaminados mientras un tercio de la población mundial (2,000 millones de seres humanos) depende del suministro de aguas subterráneas que está reduciéndose a causa de su excesiva e incontrolada extracción.

La capa de ozono que protege a la atmósfera terrestre de los dañinos efectos de los rayos ultravioleta emitidos por el Sol, se está adelgazando en un área superior a los 28 millones de km2, territorio mayor que toda la América del Norte; el peligro más inmediato, por el momento, se da sobre la lejana y fría Antártida. Pero... ¿qué podría ocurrir de continuar ensanchándose ese fatídico hueco? En términos médicos: pronóstico reservado.

La lista de peligros ambientales es extensa e incluye el calentamiento global climático que se está produciendo de manera sensible, conjuntamente con la elevación anual del nivel del mar, situación que pone en peligro dramáticamente la vida en las ciudades costeras del planeta.

El 24% de las especies de mamíferos y el 12% de las aves del planeta actualmente están amenazados.

Sin contar con el elemento socio-económico que, a escala mundial, internacionaliza la llamada globalización bajo signo neoliberal con su secuela de diferencias abismales en la apropiación de las riquezas planetarias y, al mismo tiempo, diferencia a quienes tienen más recursos financieros para mejorar su entorno ambiental, o sea, los países ricos, industrializados, de aquellos sin posibilidades reales de avanzar por el camino de la sostenibilidad y la defensa de su medio natural.

Cierto que, según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se ha avanzado el tema del cuidado del planeta durante estas tres últimas décadas (las naciones desarrolladas principalmente), pero no lo suficiente para eliminar la sombra de dudas sobre el futuro medioambiental del planeta. Y es mejor hacer hincapié en lo que falta, en el camino por recorrer.

Tenemos todavía medio ambiente que defender. Pero si no se da marcha atrás a los serios problemas que afectan la vida natural en la Tierra, reseñados rápidamente en este pase de revista a la situación mundial, con toda certeza podremos afirmar que en el futuro tan solo quedará la mitad del ambiente.

Y esto último, ojalá no pase de ser un simple, aunque alerta, juego de palabras.

06/08/2002

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