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Inscripción en el Servicio Militar Para llegar a soldado Roger Ricardo Luis A Yandri Reyes Mojena la noticia de que debía ir a inscribirse en el Servicio Militar no lo tomó por sorpresa. Cuando alcanzó el año en que él cumpliría los 16, se personó en la oficina de su área de atención del Comité Militar municipal, es decir, la de su zona de residencia, para formalizar el trámite de inscripción.
Como precedente fue necesario, en primer lugar, que la familia cumpliera su rol en la formación de valores asociados al cumplimiento del deber y al patriotismo. Estos se afianzan, cotidianamente, a partir de los patrones de conducta que recibe como ejemplo en el hogar, y se refuerzan en la escuela y la comunidad, a partir de la labor de influencia de los maestros, los miembros de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, el CDR y los responsables de las áreas de atención, especialmente en la etapa previa al momento de la inscripción. Ningún aspecto puede quedar a la espontaneidad. Cada asunto en su momento para que el adolescente comprenda la importancia de ese paso que, además, marca la mayoría de edad consagrada por nuestra Constitución; asimismo, lo pone ante retos sociales superiores, entre los que sobresale, precisamente, como primer acto, el compromiso de defender la nación desde una ubicación en las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Solo así, el joven actuará de manera consciente y será responsable de sus actos, entre ellos, el de acudir a formalizar su inscripción en el Servicio Militar. Tal registro, desde el punto de vista organizativo, hace más expedita y eficiente la labor de reclutamiento, lo cual influye en la percepción sobre la institución militar del candidato a ser llamado a fila y su familia. La preparación del reclamo para cumplir el Servicio Militar activo a los 18 años de edad requiere tiempo, de ahí la necesidad de la inscripción a los 16. Mediante ese proceso organizativo se sabe, por ejemplo, quiénes tienen problemas de salud y permite desarrollar las acciones médico-evaluativas correspondientes; también los que presentan necesidades económicas,con el propósito de tramitar la ayuda; además, se conocen los que concluyen la enseñanza media superior, lo cual influirá en su ubicación en las unidades militares. Los jóvenes que, al llegar al año en que cumplen los 17, deseen voluntariamente, incorporarse al servicio activo podrán hacer la petición, tal como queda expresado en el Decreto-Ley 224 del 2001 el cual regula el Servicio Militar. Es menester realizar la solicitud personal por escrito al jefe del Comité Militar de su municipio. Para llevar a cabo la inscripción, el joven dispone de todo el año en que cumple los 16, es decir, desde el primero de enero al 31 de diciembre. Cuando se incumple con esa obligación ciudadana, puede ser multado. Yandri concluyó sus estudios de bachillerato y obtuvo el ingreso diferido al nivel superior; por ello, en el próximo llamado, pasará un año en el "servicio" para luego incorporarse a estudiar la carrera de Informática. Tiene muchas expectativas con esta nueva etapa de la vida que comienza vestido de verde olivo. Por lo pronto, tanto él como su familia están tranquilos y satisfechos, pues han cumplido con el deber. |
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