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Una lectura imprescindible PEDRO A. GARCÍA
Ahora, en estos tiempos de Batalla de Ideas, en medio de la guerra de pensamiento que se nos quiere hacer y que estamos dispuestos a entablar, aparece en la red nacional de librerías la Historia de Cuba. 1492-1898. Formación y liberación de la nación, de la Editorial Pueblo y Educación, primer tomo de una trilogía que permitirá al lector estudiar e identificarse con nuestra Historia. Este primer volumen, que concentra cuatro siglos del quehacer histórico nacional, ha estado a cargo de dos relevantes figuras de nuestra historiografía: Eduardo Torres Cuevas, cuyas obras Antonio Maceo. Las ideas que sostienen el arma y Félix Varela: los orígenes de la ciencia y la conciencia cubana, son ya clásicos; y Oscar Loyola Vega, docente de vasta experiencia, autor de varios textos universitarios y cuya maestría pedagógica los televidentes pudieron apreciar en Universidad para Todos. Por las páginas de este tomo, veremos desfilar a los padres fundadores: Varela, el que primero nos enseñó a pensar en el patriotismo, el que formó en los cubanos la idea de crear una nación que entonces aún no existía; su discípulo Luz, el silencioso, continuador de la misión de transmitir la idea patriótica mediante el magisterio; y de ellos a Mendive, los Hombres del 68; y de Mendive, a Martí, el peldaño más alto de nuestro pensamiento fundacional. Y entre los Hombres del 68, resaltan en sus páginas la recia personalidad revolucionaria de Céspedes, el Iniciador del combate anticolonial; el modesto y generoso Aguilera; la entereza de Agramonte; la excepcional capacidad militar de Gómez; la firmeza ideológica e intransigencia del General Antonio. El camino no estuvo exento de escollos y en el libro no se soslayan. Con suma objetividad, se argumentan los errores personales en el campo mambí, la falta de unidad y disciplina. El Zanjón no debe ser endilgado a una figura específica, ni a un sector particular —nos alerta y explica—, intervinieron tanto militares en la misma proporción de civiles. Tampoco se soslayan los grandes momentos: cuando la rebeldía nacional estalló en Baraguá; José Martí y su tarea de gigantes: el Partido Revolucionario Cubano, frente amplio para la independencia de Cuba y Puerto Rico, primer paso de la liberación efectiva de América Latina; la masiva incorporación oriental que hizo posible el alzamiento del 24 de Febrero; la epopeya de la Invasión a Occidente de 1895, comandada por El Generalísimo y El Titán. A la mujer y su papel trascendente en la batalla por la creación de la Patria común van dedicadas páginas de este volumen. Mariana, Manana, Lucía Íñiguez, entre otras patriotas, son recordadas, en su doble condición de cubanas y mambisas y como hermosos ejemplos de la inquebrantable decisión de un pueblo de alcanzar su libertad. Para el lector interesado en profundizar sobre ciertos temas o períodos de nuestra Historia, antes del capítulo dedicado a la Guerra del 68 y al final de la contienda del 95, hay una selección bibliográfica para estudios específicos, que incluye obras posibles de consultar en la red nacional de bibliotecas. Concebida fundamentalmente por sus autores "para jóvenes que tendrán en sus manos el desarrollo científico, social y cultural del país" aunque, a la vez, con la aspiración de "ser útil a todos los cubanos", esta Historia de Cuba... resulta verdaderamente una lectura imprescindible para estos tiempos. |
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