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Aumenta rechazo a planes de invasión a Iraq BERLÍN, 4 de agosto.— La Unión Europea —excepto Gran Bretaña—, y los países del Levante y el Golfo Pérsico rechazan una operación contra Bagdad y claman por una solución política, señala la agencia Prensa Latina. En este sentido destaca la declaración del canciller federal de Alemania, Gerhard Schroeder, acerca del rechazo a la posibilidad de que su país participe en la anunciada campaña militar contra Iraq, además de criticar a quienes hablan de una guerra contra ese país árabe, sin tomar en cuenta las consecuencias de ese paso. "Quien quiera meterse en un lugar, debe tener claro qué pretende y cómo quiere salir después", subrayó Schroeder, según PL. Las declaraciones del Canciller alemán se produjeron horas después de que el presidente norteamericano, George W. Bush, y el jefe de la diplomacia estadounidense, Colin Powell, desestimaran por separado el ofrecimiento de Iraq de que observadores internacionales comprueben que Bagdad no fabrica ni almacena armas de exterminio masivo. Apunta PL que, aunque el gobierno y el legislativo norteamericanos coinciden en derrocar al presidente iraquí, Saddam Hussein, discrepan en el plazo y los medios para realizar ese objetivo. "Creo que es necesaria una guerra contra Iraq, pero la cuestión es si vamos solos y cuánto costará", declaró el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Joseph Biden, a la cadena de televisión NBC. El legislador llamó a la Casa Blanca a lograr el apoyo interno y de la comunidad internacional, especialmente de sus aliados europeos y árabes antes de invadir a Iraq. En el mismo sentido se pronunció el líder de la mayoría de la Cámara Alta, Thomas Daschle, quien pidió cautela al presidente George W. Bush. "Apoyo el cambio de régimen en Iraq, pero debemos ir por pasos para lograrlo", subrayó a la cadena ABC. "¿Tenemos la ayuda de otros países y un plan apropiado?", se preguntó. También en el Pentágono la mayoría de los generales aconsejan paciencia y exigen planes bien elaborados antes de lanzarse a un ataque. Sin embargo, esa visión no es compartida por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y el vicepresidente, Richard Cheney, quienes claman por una invasión inmediata. |
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