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Congreso boliviano tendrá
que elegir LA PAZ, 1 de julio.— La agencia Reuters informó que los dos candidatos con mayor votación popular en la elección presidencial de Bolivia comenzaron el lunes consultas políticas para conformar coaliciones, en el comienzo de una batalla para ganar la jefatura del Estado en el Congreso. El empresario y ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada reiteró su anticipada autoproclamación como ganador del comicio, el más estrechamente disputado en la historia electoral del país. Mientras tanto, el populista militar retirado Manfred Reyes Villa reafirmó que los bolivianos se pronunciaron el domingo por el cambio, pero insistió en que aguardará al fin del cómputo oficial para proclamar su victoria. Informes y datos de tres diferentes grupos de medios de comunicación se contradijeron en sus respectivas proyecciones, mientras la Corte Electoral mantenía estancado, al promediar el lunes, un primer cómputo sobre apenas 1,6% de los votos emitidos el domingo. Los iniciales sondeos en boca de urna adjudicaron una ligera ventaja a Manfred Reyes Villa, un ex alcalde de 47 años, sobre el ex presidente Sánchez de Lozada. Posteriores cómputos de las organizaciones atribuyeron una ubicación inversa, favorable al ex mandatario del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). La diferencia entre uno y otro llegaba a un máximo de dos puntos, oscilando entre 20 y 22% que les adjudicaban indistintamente los institutos, que sin embargo coincidían en que serán los candidatos que disputen la jefatura del Estado en una suerte de segunda ronda, en el Parlamento bicameral. El nuevo presidente a ser elegido por el Parlamento deberá asumir el 6 de agosto para una gestión de cinco años. La Corte Nacional Electoral dijo el lunes que su lento cómputo oficial podrá demorar unos 15 días para definir los resultados de la reñida elección. Los analistas políticos coincidieron el lunes en destacar dos hechos centrales de la votación del domingo: la inexorable caída de Reyes Villa en la recta final y el sorpresivo ascenso político del líder indígena de los productores de coca en el Chapare, centro del país, Evo Morales. El analista coincidió en que la gran sorpresa de la elección fue Morales, expulsado del Congreso en enero bajo acusaciones de promover la violencia en zonas cocaleras y vetado por los Estados Unidos. "Morales se convirtió en el líder de la oposición y en el principal obstáculo a la gobernabilidad del próximo presidente, cualquiera que sea", dijo. |
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