Nacionales
Internacionales
Culturales
Deportivas
24/06/2002
Portada de hoy

Vivir en plenitud

Ser viejos y sentir orgullo por la edad avanzada; estimarse, valorarse y autodesarrollarse; romper estereotipos y mitos; defender el espacio que les corresponde en la sociedad: por ahí van los objetivos fundamentales de la Universidad del Adulto Mayor

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

Antonia Díaz Núñez tiene muchos motivos para merecer una entrevista. Desde que se plantó por primera vez en un aula como maestra sustituta en 1943, hasta esta nueva etapa de la vida en que asume la vicepresidencia de la Universidad del Adulto Mayor, de la Universidad de La Habana, ha transitado entre alegrías y avatares que, al cabo, recién cumplidos los 80, los proyectos de buen futuro no acaban porque, lo más importante, "es seguir viviendo como me preparé, y no estoy cansada de continuar aprendiendo. Estudio todos los días y, cada vez, me lleno de cosas nuevas que me aportan las personas que me rodean".

Foto: ALDO MEDEROS"Trabajar con adultos mayores es hacerlo conmigo misma. Yo me exploro, y mis sentimientos y vivencias los llevo a la práctica, esa proyección horizontal de dar y recibir es un reto a alimentar constantemente", afirma la doctora en Pedagogía Antonia Díaz Núñez. 

Doctora en Pedagogía, miembro de Honor y de la Junta Directiva de la Asociación de Pedagogos de Cuba, e integrante del Grupo Nacional de Jubilados de la CTC, apenas son referencias de esta cubana que ama el baile y la Orquesta Arcaño, la risa a diente descubierto y el disfrute de los pequeños goces de la vida. Si la llaman para una reunión, por distante que sea del hogar, se apresta a la aventura de tomar sola un ómnibus, "y vengo como volando".

Ha sido maestra de primaria desde tiempos inmemoriales en Mayarí, Valle de Guacamaro, Guanabacoa, Cayo Hueso y Miraflores Nuevo, y también, disciplinó desde la base hasta nivel de Ministerio. Una anécdota la detalla: cuando pidió no estar en la candidatura de la Junta Directiva de la Asociación de Pedagogos por querer dar paso a los más jóvenes, la asamblea en pleno se negó y tuvo que retomar las bridas de ese quehacer que la colma de motivaciones: "Los educadores me quieren y me dan pruebas. Pero no ha sido por las responsabilidades que asumí, sino por cómo las llevé: siempre he respetado el saber de los demás".

La CTC, la Universidad de La Habana y la Asociación de Pedagogos de Cuba desarrollan desde el 2000 un hermoso proyecto: la Universidad del Adulto Mayor, tomando en cuenta que son unos 200 000 jubilados sindicalizados en todo el país. La experiencia, que hoy no rebasa el centenar de personas, pronto se ampliará a toda la Isla, en una extensión de la municipalización de la enseñanza también para ese grupo etáreo.

"Tenemos un programa que incluye el diagnóstico y las necesidades de esas personas y partimos de una concientización de quiénes somos. No tenemos que añorar la juventud que pasó y nos sirve para recrearnos en el presente y proyectarnos hacia el futuro, que sí tenemos, pero debemos encauzarlo con el conocimiento de nuestras limitantes y posibilidades: la capacidad está desarrollada y hay que poner en función la sabiduría que llevamos dentro".

¿Cuáles son las problemáticas fundamentales del adulto mayor jubilado?

"Lo primero es que pierde espacio al dejar de trabajar, y esto se expande hasta el ámbito familiar que se torna diferente: dejamos de tener una posición de dirección una vez que ya no nos desempeñamos socialmente. Sentimos que decrece la autoestima y el entorno a veces se vuelve irrespetuoso, y en otras, es tanto el paternalismo, que se traduce en algo así como `ya tú no puedes, no tengo que contar contigo', lo cual contribuye a reducir la participación.

"Ante eso, hay que educar a la persona anciana de una manera distinta para que rescate su posición, se reinserte y ocupe su espacio con una nueva cosmovisión: ganar en la diferenciación y vernos como somos, porque al fin así somos. En esa línea va el desarrollo del trabajo, rompiendo mitos y estereotipos, al avanzar en una cultura andragógica ".

En la Facultad de Psicología, durante nueve meses, cada miércoles a las 10 de la mañana, se da cita el segundo grupo de 45 alumnos, jubilados procedentes de todos los sindicatos. Y los resultados han sido tan satisfactorios, que ya se crearon las filiales de los municipios de La Habana del Este y del Cotorro, en tanto en las provincias se analizan los proyectos para fomentar colectivos en cada localidad.

Si el punto de partida para la primera experiencia en el 2000 fue estudiar el envejecimiento, el cómo vivir con los propios faltantes biológicos, psicológicos, sociales e intelectuales, el diagnóstico personal y colectivo de aquella génesis permitió hoy abordar temáticas referidas al desarrollo humano, educación para la salud, derechos y deberes del adulto mayor, el buen uso del tiempo libre, la cultura general y los avances de la ciencia y la técnica.

"Es un proyecto con una base filosófica y pedagógica muy fuerte, que nos ubica como personas pertenecientes a un estadio específico del desarrollo, lo cual no quiere decir que estemos exceptuados e imposibilitados para una educación permanente".

Oyéndola, no parece difícil enfrentar la vejez, una vez asumida como período creativo de la vida.

"Somos viejos y sentimos orgullo y satisfacción de haber llegado a edades avanzadas. Tenemos que ir embelleciendo el término, quitarle el arraigo poco respetuoso de cosa inservible, y en la medida que ganemos en autoestima, autoaprecio y autorrespeto, nos iremos sintiendo más felices".

¿Qué ha significado en lo personal transitar de la enseñanza primaria, a la educación del adulto mayor?

"Es lo más extraordinario que me ha sucedido. Trabajar con adultos mayores es hacerlo conmigo misma. Yo me exploro, y mis sentimientos y vivencias los llevo a la práctica: esa proyección horizontal de dar y recibir es un reto a alimentar constantemente. Imparto dentro del desarrollo humano, la temática del envejecimiento intelectual, pero más que una clase es un enfoque de comportamiento, de reflexión individual".

¿No cree que esa educación debe iniciarse antes de la jubilación?

"Sí, definitivamente, porque arribamos a la vejez con mucho desconocimiento. Sufriríamos menos. Hoy estamos en los primeros pasos y es al ya jubilado al que hay que educar de inmediato, espero, sin embargo, que lleguemos a más altos estadios en esta atención".

24/06/2002

Subirtop.gif (129 bytes)

Portada de hoy