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La sorpresa vino desde Murcia Omar Vázquez Parrandboleros se ha ganado ya, con todos los merecimientos, el calificativo de la sorpresa del Festival Boleros de Oro. Es lo que hizo en el breve, pero muy intenso minirrecital que ofreció en el Teatro Mella. Toda la amplia riqueza del género, pulida y abrillantada mediante un trabajo vocal serio y sin concesiones. Una especie de rondalla o grupo de cuerdas pulsadas (29 integrantes más un percusionista cubano), sobresaliendo la guitarra prima, con buen empaste de las voces de tenores y barítonos, que se destacó desde la inicial Dos gardenias, de nuestra Isolina; Sé por qué te quiero, y Bolero Murcia, un precioso número en el cual es evidente la influencia de nuestra música en esta región española a orillas del Segura, que cerró el programa —con el público palmeando puesto de pie— quedando reservada para los bises La jota parrandera. Intérpretes nuestros, con Emilia Morales a la cabeza, se presentaron con buen pie. Ella estrenó Y búscame, de Elesban Diez, bolero difícil por los cambios de tonos que sorteó hábilmente. Raúl Araujo, con la no fácil Prisionero del mar, de Luis Arcaraz-E. Cortázar, al principio nos recordó al inolvidable Tito Gómez, por su timbre, sin imitarlo. Su buena dicción y musicalidad las reafirmó en Mil veces mentirosas, de Agustín Martínez, y Piensa en mí, de Lara (también en el Teatro América). Joven valor que merece se le tenga en cuenta. Emotiva fue la reaparición —tras veinte años fuera de los escenarios— de Orlando Fierro, creador de un personal estilo que fue seguido por otros intérpretes. A él se debe la letra de La última noche que pasé contigo, popularizada por el autor de la música, Bobby Collazo. Rixia Fernández demostró lo que ha avanzado desde el último festival. La venezolana cuenta con una grácil figura y transmite la atmósfera del bolero con sensualidad y musicalidad. En su clausura, el Coloquio rindió homenaje a César Portillo, con motivo del aniversario 80 de su natalicio, con un panel y la presentación del libro El filin en la obra de César Portillo de la Luz, de Radamés Giro, al cual el musicólogo Jesús Gómez Cairo calificó de "acertadamente articulado como una suite romántica, no barroca". Al agradecer el tributo, el autor de Contigo en la distancia y otras célebres canciones, destacó: "Afortunados los que hemos tenido la suerte de que nuestra obra trascienda en el tiempo; y como ser humano haberme podido comunicar con mis semejantes". En el marco del Coloquio, le fue impuesta la Distinción por la Cultura Nacional a las cantantes Emilia Morales, Anaís Abreus y Marta Campos, y a la musicóloga Alicia Valdés. |
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