Nacionales
Internacionales
Culturales
Deportivas
23/06/2002
Portada de hoy

Brasil más cerca del Penta

Afición cubana canta goles de madrugada

Alemania, sin apenas méritos, gana a EE.UU. España-Corea, una
incógnita. Senegal puede apear a Turquía

MIGUEL HERNÁNDEZ

Junio 21: Brasil 2 (Rivaldo, 47, Ronaldinho Gaucho, 50)—Inglaterra 1 (Owen, 22); Alemania 1 (Ballack, 38)—EE.UU. 0... De niño, la primera vez que escuché esa palabra en un campito de fútbol, me pareció tétrica "a Fulano lo ahorcaron". Y se usa cuando a los porteros les ocurre lo del inglés Seaman ayer: está adelantado en su arco y viene un "globito" sorpresivo, inofensivo, y cuando cae en cuenta, ya con el cuello partido en dos, la pelota reposa mansamente en el fondo de la jaula. Es para ahorcarlo, sí habrán dicho o pensado, con toda la semántica precisa, los seguidores de Inglaterra, cuando Ronaldinho Gaucho, que teóricamente debería haber lanzado un centro para dentro del área, soltó el tiro libre desde unos 30 metros, que se convirtió en una parábola y entró por el ángulo derecho de la puerta rival, al encontrar al cancerbero londinense descolocado... Era el 2-1 definitivo que llevaría a Brasil por séptima vez en su historia a unas semifinales de una Copa que registró en Cuba la mayor teleaudiencia en tres semanas del Mundial del madrugón, gracias a la posibilidad de presenciar en vivo, sin las restricciones de "pagar para ver", como en una buena parte del planeta... Los brasileños, únicos representantes latinoamericanos en esta fase de la Copa, que no pudieron esconder el resquicio, anticipado, en la zaga, causa del gol de Owen, impusieron su personalidad con una precisión táctica determinante en el mediocampo, la influencia de las individualidades de Rivaldo y Ronaldo (que se desgastó en el 70 y fue reemplazado), y a los que se le unió Gaucho, y en el duelo que Roberto Carlos le ganó al árbitro, y solo así pudieron salir a flote a pesar de jugar casi todo en el segundo tiempo con 10 hombres, por la expulsión, justa, del propio Gaucho con su entrada violenta, con "plancha", a Mills, quien olvidó que el árbitro mexicano fue el mismo que le había sacado la roja al francés Henry por una gracia parecida contra Uruguay. Lástima, porque estaba en su gran día, por su gol decisivo, y por su presencia en el primero después de su endemoniada entrada por el centro y el toque a la derecha en el borde del área para Rivaldo, quien con su sangre fría determinó el momento sicológico vital para los Tetra: ir al descanso con la pizarra igualada... Ronaldinho fue el noveno jugador de la "canarinha" (que ayer fue azul y fue amarillo) expulsado en la historia copista; el anterior, el lateral Leonardo, contra EE.UU., en 1994. Entretanto, Rivaldo es ahora el único jugador que puede igualar el récord de su compatriota Jairzinho y del francés Fontaine en marcar en seis encuentros sucesivos de un Mundial... Antes de este clásico, y como tal siempre lo determinan los detalles en la cancha, Inglaterra y Brasil, los inventores del juego unos, los que mejores lo han interpretado, los otros, habían confrontado en 20 oportunidades, entre oficiales, amistosos y torneos internacionales menores, con un balance de 9 victorias y 3 derrotas para la escuadra "verdeamarela" con la mayor goleada en 1963 en el Maracaná, con pizarra 5-1. Su último juego sucedió en mayo del 2000 en el estadio Wembley, ya desaparecido, con un 0-0... En tres de las cuatro ocasiones en que Brasil ha conquistado el título, tuvo en su camino a los anglosajones (con victorias en el 62 y el 70 y empate en el 58), así que de continuar esta novela, los sudamericanos entonces se acercan al Pentacampeonato. En la semifinal del próximo 26 de junio chocarán con el ganador de hoy entre Senegal y Turquía... Seaman (en inglés "hombre de mar") se hundió en un mar de lágrimas al final del partido: el fantasma de la Recopa de Europa de 1995, en París, lo persiguió hasta Japón: en aquella ocasión el volante Nayim, del Zaragoza, en una final de prórroga, le anotó un gol parecido al de Gaucho ayer, y los españoles ganaron 2-1. Había dado unos pasos hacia adelante para interceptar un posible cruce, pero la bola se le fue en dirección a gol, sin tiempo para reaccionar. Y en honor a la verdad el fútbol es ingrato porque un portero puede ser héroe durante 89 minutos, y en un santiamén se convierte en villano, mientras nadie enjuicia a sus delanteros por botar pelotas frente al arco rival... Si de decepciones se trata, bienvenida Alemania, que ganó con infarto a un EE.UU., donde el fútbol que llaman soccer está arrinconado por el béisbol, el "fútbol" americano, el hockey sobre hielo, y el baloncesto. Sigue ganando sin convencer, a puro cabezazo (les cuesta anotar de otra forma), así lo volvió a hacer Ballack para garantizar un marcador con la suerte, porque en el minuto 49 el árbitro escocés Dallas no vio que el defensor alemán Frings desvió con la mano, bajo los palos y ya vencido el arquero Kahn, un balón pateado por Berhalter que hubiera sido el empate; no vio el penal, y por el contrario, pitó falta a favor de los alemanes, quienes en su "bunker" descansan ya su anatomía de casi dos metros y 200 libras, mientras aguardan por el ganador del España vs. Corea del Sur, furia roja vs. marea roja...(Más información) 

23/06/2002

Subirtop.gif (129 bytes)

Portada de hoy