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Brasil más cerca del Penta
Afición cubana canta goles de madrugada
Alemania, sin apenas méritos, gana a EE.UU. España-Corea, una
incógnita. Senegal puede apear a Turquía
MIGUEL HERNÁNDEZ
Junio
21: Brasil 2 (Rivaldo, 47, Ronaldinho Gaucho, 50)—Inglaterra 1 (Owen,
22); Alemania 1 (Ballack, 38)—EE.UU. 0... De niño, la primera vez
que escuché esa palabra en un campito de fútbol, me pareció tétrica "a
Fulano lo ahorcaron". Y se usa cuando a los porteros les ocurre lo del
inglés Seaman ayer: está adelantado en su arco y viene un "globito"
sorpresivo, inofensivo, y cuando cae en cuenta, ya con el cuello partido
en dos, la pelota reposa mansamente en el fondo de la jaula. Es para
ahorcarlo, sí habrán dicho o pensado, con toda la semántica precisa,
los seguidores de Inglaterra, cuando Ronaldinho Gaucho, que teóricamente
debería haber lanzado un centro para dentro del área, soltó el tiro
libre desde unos 30 metros, que se convirtió en una parábola y entró
por el ángulo derecho de la puerta rival, al encontrar al cancerbero
londinense descolocado... Era el 2-1 definitivo que llevaría a Brasil
por séptima vez en su historia a unas semifinales de una Copa que
registró en Cuba la mayor teleaudiencia en tres semanas del Mundial del
madrugón, gracias a la posibilidad de presenciar en vivo, sin las
restricciones de "pagar para ver", como en una buena parte del planeta... Los
brasileños, únicos representantes latinoamericanos en esta fase de la
Copa, que no pudieron esconder el resquicio, anticipado, en la zaga, causa
del gol de Owen, impusieron su personalidad con una precisión táctica
determinante en el mediocampo, la influencia de las individualidades de
Rivaldo y Ronaldo (que se desgastó en el 70 y fue reemplazado), y a los
que se le unió Gaucho, y en el duelo que Roberto Carlos le ganó al
árbitro, y solo así pudieron salir a flote a pesar de jugar casi todo en
el segundo tiempo con 10 hombres, por la expulsión, justa, del propio
Gaucho con su entrada violenta, con "plancha", a Mills, quien olvidó que
el árbitro mexicano fue el mismo que le había sacado la roja al francés
Henry por una gracia parecida contra Uruguay. Lástima, porque estaba en
su gran día, por su gol decisivo, y por su presencia en el primero
después de su endemoniada entrada por el centro y el toque a la derecha
en el borde del área para Rivaldo, quien con su sangre fría determinó
el momento sicológico vital para los Tetra: ir al descanso con la pizarra
igualada... Ronaldinho fue el noveno jugador de la "canarinha" (que
ayer fue azul y fue amarillo) expulsado en la historia copista; el
anterior, el lateral Leonardo, contra EE.UU., en 1994. Entretanto, Rivaldo
es ahora el único jugador que puede igualar el récord de su compatriota
Jairzinho y del francés Fontaine en marcar en seis encuentros sucesivos
de un Mundial... Antes de este clásico, y como tal siempre lo
determinan los detalles en la cancha, Inglaterra y Brasil, los inventores
del juego unos, los que mejores lo han interpretado, los otros, habían
confrontado en 20 oportunidades, entre oficiales, amistosos y torneos
internacionales menores, con un balance de 9 victorias y 3 derrotas para
la escuadra "verdeamarela" con la mayor goleada en 1963 en el Maracaná,
con pizarra 5-1. Su último juego sucedió en mayo del 2000 en el estadio
Wembley, ya desaparecido, con un 0-0... En tres de las cuatro ocasiones
en que Brasil ha conquistado el título, tuvo en su camino a los
anglosajones (con victorias en el 62 y el 70 y empate en el 58), así que
de continuar esta novela, los sudamericanos entonces se acercan al
Pentacampeonato. En la semifinal del próximo 26 de junio chocarán con el
ganador de hoy entre Senegal y Turquía... Seaman (en inglés "hombre
de mar") se hundió en un mar de lágrimas al final del partido: el
fantasma de la Recopa de Europa de 1995, en París, lo persiguió hasta
Japón: en aquella ocasión el volante Nayim, del Zaragoza, en una final
de prórroga, le anotó un gol parecido al de Gaucho ayer, y los
españoles ganaron 2-1. Había dado unos pasos hacia adelante para
interceptar un posible cruce, pero la bola se le fue en dirección a gol,
sin tiempo para reaccionar. Y en honor a la verdad el fútbol es ingrato
porque un portero puede ser héroe durante 89 minutos, y en un santiamén
se convierte en villano, mientras nadie enjuicia a sus delanteros por
botar pelotas frente al arco rival... Si de decepciones se trata,
bienvenida Alemania, que ganó con infarto a un EE.UU., donde el fútbol
que llaman soccer está arrinconado por el béisbol, el "fútbol"
americano, el hockey sobre hielo, y el baloncesto. Sigue ganando sin
convencer, a puro cabezazo (les cuesta anotar de otra forma), así lo
volvió a hacer Ballack para garantizar un marcador con la suerte, porque
en el minuto 49 el árbitro escocés Dallas no vio que el defensor alemán
Frings desvió con la mano, bajo los palos y ya vencido el arquero Kahn,
un balón pateado por Berhalter que hubiera sido el empate; no vio el
penal, y por el contrario, pitó falta a favor de los alemanes, quienes en
su "bunker" descansan ya su anatomía de casi dos metros y 200 libras,
mientras aguardan por el ganador del España vs. Corea del Sur, furia roja
vs. marea roja...(Más información)
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