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Ifreidi vs. Luis Miguel Desde hoy... ¡final inesperada! En el Calixto los dos
primeros choques. Cómo han jugado SIGFREDO BARROS ¡Y llegamos a la finalísima! Espectacular e inesperada como ninguna otra. La XLI Serie Nacional le hizo un mohín a todos los poderosos y ni Santiago con su sueño de tetracampeón ni Pinar con su récord de victorias pudieron llegar, sino dos equipos modestos que dejaron de serlo para encumbrarse hasta las alturas y llegar hoy, ante un Calixto García al que no se le podrá calcular la asistencia, en busca del codiciado título: Holguín y Sancti Spíritus. Esta vez... ¡ni hablar de favorito posible! No me atrevo a poner en tela de juicio las posibilidades holguineras. Sería no tener en cuenta que este equipo ganó su grupo por encima del archifavorito Santiago de Cuba, dejó en un triunfo al Camagüey de buen pitcheo y temible tanda zurda y, por último, dejó dos veces al campo a los naranjas, quienes, a su vez, habían derrotado tres veces consecutivas a esa artillería de los santiagueros. Holguín no pierde en sus predios desde el 25 de abril... y no tiene intenciones de hacerlo ahora. ¿Sancti Spíritus? ¡Casi nada! Los bien llamados Gallos demostraron serlo con creces. Ni Industriales ni el Habana pudieron con ellos en la clasificatoria, se aferraron a la cima del grupo B desde la arrancada y, como los buenos corredores de fondo, supieron rematar con clase. Después, en los play-off, libraron una batalla campal contra la Isla —decidida en el noveno inning del último juego por un wild—, y más adelante consiguieron lo que bien puede considerarse una hazaña: vencer dos veces al mejor pitcher de Cuba, José Ariel Contreras. ¿Que cómo jugaron entre ellos? Como podía esperarse, cerrado, cerrado de verdad. Tres triunfos para los Perros de Héctor Hernández, con marcadores de 5-3, de nuevo 5-3 y un 9-5 que resultó el partido de mayor desbalance. Dos éxitos para los Gallos de Gurriell, con idénticas pizarras de 3-1. Por un lado, Orelvis Ávila ganó uno y perdió otro, mientras Luis Miguel solo trabajó de relevo y salvó dos encuentros, en los cuales solo le conectaron un jit en ocho turnos. Por el otro, los vencedores fueron Maels e Ifreidi, el primero ponchando a 10 rivales y el segundo a nueve. En el renglón del ataque, Waldo Denis pegó siete sencillos en 17 turnos, mientras sus compañeros dispararon 6 cuadrangulares. Los espirituanos tuvieron un lider, su tercer bate Frederich Cepeda, quien conectó nueve imparables en 16 veces oficiales, incluidos jonrón y doble, con cinco remolques. Por último, las tablas que acompañan este trabajo les indicarán cómo jugaron ambos conjuntos en la presente postemporada. Holguín bateó mejor frente a sus dos rivales de cuartos y semifinales, pero hay que tener presente la calidad extrema de los últimos lanzadores a los cuales enfrentó Sancti Spíritus: Contreras, Lazo y Faustino. Y en el pitcheo, si descontamos el juego efectuado en el Cristóbal Labra, terminado por nocao favorable a los pineros, el PCL de los espirituanos desciende hasta los 3,45. En resumen, dos escuadras muy parejas, poseedoras de unos enormes deseos de ganar. Esta será una final sin favorito. Porque ambos equipos nunca lo fueron en su deambular por la XLI. Y resultaría injusto escoger a uno. Ambos merecen el triunfo.
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