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Reducen en Las Tunas carga contaminante Pastor Batista Valdés LAS TUNAS.— La reducción hasta hoy del 57 por ciento de la carga que hace un lustro implicaba peligros de contaminación para el medio ambiente en este territorio, evidencia cómo el hombre puede continuar ejecutando acciones para preservar la naturaleza, el entorno y de hecho protegerse a sí mismo. Datos y reflexiones al respecto afloraron en un intercambio entre la prensa y especialistas del sector de la ciencia, encabezados por Silverio Mantecón, jefe de la unidad de medio ambiente, quien destacó el alivio que en tal sentido trajo aparejado la construcción del cuarto colector de residuales (CP 4) en esta ciudad, para impedir la agresión de agentes contaminantes sobre el vaso de una cercana presa llamada El Rincón. Proyectos y labores igualmente bien concebidos y ejecutados posibilitaron neutralizar nocivos efectos de las destilerías ubicadas en los centrales Amancio Rodríguez y Antonio Guiteras, e, incluso, aprovechar en este último tales desperdicios, altamente agresivos, para la fabricación de torula. La introducción de otras experiencias con similar propósito en el proceso tecnológico se ponen en práctica en la fabricación de guantes quirúrgicos, en la producción de aceros, o en el tratamiento a los desechos que generan centros como el porcino número 2, el lácteo o la empresa cárnica. Sin embargo, comparado con lo que se comprobó un quinquenio atrás, más de un 40 por ciento de los riesgos esperan todavía por la inteligente y oportuna acción del hombre... no siempre en posesión de los recursos necesarios. De ahí, que especialistas de entidades como el integral porcino número 1, los complejos agroindustriales Argelia Libre, Jesús Menéndez y Colombia, cabeceras urbanas municipales y algunas instalaciones de la salud, continúen ideando variantes al respecto, básicamente a partir de sus potencialidades. Hace unos años la cachaza era un látigo para el entorno (alrededor de ocho kilómetros cuadrados de mar lo sufrieron en la bahía de Cascarero) y hoy están confirmadas sus ventajas para mejorar suelos o producir biogás, del mismo modo que otros residuales de la industria pueden venir como anillo al dedo en materia de fertirriego en plantaciones cañeras, como se está demostrando en el CAI Majibacoa. |
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