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11/05/2002
Portada de hoy

Empresa Camilo Cienfuegos

Escuela de ganaderos

Ronal Suárez Ramos

PINAR DEL RÍO.— Quizás la imagen gráfica más representativa del impacto en la ganadería cubana del período especial, la conserven en la Empresa Pecuaria Genética Camilo Cienfuegos, con el recuerdo de las carretas, donde casi todos los días se recogían cerca de 20 vacas muertas, para al menos aprovecharles el cuero y convertir sus carnes en harina de consumo animal.

Miguel Ángel asegura que el proceso de recuperación es irreversible.

El golpe resultó demasiado fuerte para el corazón de Miguel Ángel López, el director, quien debió ser internado, víctima de un infarto al miocardio.

Y no era para menos. La entidad, que abarca mil 500 caballerías de tierra del municipio Consolación del Sur, contaba entonces con 60 000 cabezas de ganado, incluidos 
12 000 toros estabulados en cebaderos, y producía 15 millones de litros de leche al año.

Foto: SANTIAGO CALERO El colectivo de la vaquería 120, la única que cuenta con dos tanques con capacidad de mil litros cada uno, que esperan llenar este año.

Para ello recibía 24 000 toneladas de pienso; 70 000 de fertilizantes, 4 800 de combustible, 12 000 de miel y 5 000 de harina de pescado y otras proteínas, entre otros recursos que desaparecieron de la noche a la mañana; y la masa vacuna estuvo obligada a vivir de la hierba, que tampoco abundaba.

ENSEÑAR A LAS VACAS A COMER HIERBA

"Hubo que enseñar a la gente a trabajar en otras condiciones; amaestrar bueyes para sustituir a los tractores, pues la disponibilidad de combustible se redujo a menos del 10%, y también adaptar a las vacas a comer hierba. Desde 1991 fuimos descendiendo en todos los indicadores hasta tocar fondo en 1995 con 15 000 cabezas de ganado y tres millones de litros de leche producidos", rememora Miguel Ángel.

La masa ganadera se distingue
por la calidad de los animales.

En el orden social también se hicieron sentir las consecuencias de la crisis: los trabajadores se quedaron sin los transportes que antes los llevaban de sus lugares de residencia a las dependencias de la empresa y viceversa. El salario resultaba poco atractivo. El éxodo no se hizo esperar. 

Pero una cosa tuvo clara la dirección de la entidad en aquellos momentos que amenazaban con el caos: se trataba de una situación transitoria de la que se saldría con iniciativa y tesón. Había que defender a toda costa la infraestructura creada y priorizar al hombre antes que a las vacas.

"Y priorizamos la atención al hombre, mediante un amplio programa realista de nuevas medidas económicas", agrega el director.

COMO SI NADA HUBIERA PASADO

Quien recorre hoy las áreas de la Camilo Cienfuegos, sus 42 vaquerías en perfecto estado constructivo, pintadas, con sistemas de ordeño mecánico y equipos de refrigeración de alta, y los potreros acuartonados mediante cercas electrificadas que permiten la rotación de las reses por los pastizales mejorados, no imagina las penurias que sufrió su colectivo.

Tampoco piensa en ello quien ve los ómnibus que nuevamente trasladan a los trabajadores hasta y desde todas las unidades empresariales de base; las 18 000 reses fuertes y saludables, de ellas 8 400 vacas en reproducción que el pasado año dieron 5,6 millones de litros de leche y en el presente deben sobrepasar los 6,5 millones.

Aunque todavía están lejos los niveles productivos alcanzados hasta 1990, los crecimientos son continuados y alentadores.

¿Cómo se llegó hasta aquí?, le pregunto al director, quien lleva más de 18 años en el cargo.

"En el orden de los recursos, resultó fundamental la instalación de una empacadora. Pedimos un crédito para adquirir el equipamiento y lo pagamos en seis meses. El año pasado el valor de su producción ascendió a 1,2 millones de dólares. Ello nos ha permitido enfrentar los gastos, pues casi todos los insumos hay que costearlos en divisa, mientras que nuestras producciones las vendemos en moneda nacional.

"Pero tan importante como ello ha sido la creación de incentivos al trabajo; el ciento por ciento del colectivo (mil 500 trabajadores) está vinculado a los resultados finales, con salarios decorosos; las nueve unidades empresariales de base son rentables, contamos con una tienda de estímulos bien surtida."

LA VAQUERÍA 120, UN BUEN EJEMPLO

Un buen ejemplo lo ofrece la vaquería 120, perteneciente a la unidad empresarial de base La Barbarita. Cuando la visitamos hace unos días, con 119 vacas en ordeño estaban produciendo diariamente mil 192 litros de leche promedio de 10 por animal.

Rodolfo Pérez, el administrador, afirma que lo principal allí es la consagración del colectivo (7 trabajadores, incluido él) para cuyos integrantes lo primero es la disciplina en el ordeño y el manejo del rebaño.

Considerada la más sobresaliente vaquería de la empresa y una de las mejores del país, la 120 ha sido seleccionada para aplicar un experimento encaminado a lograr el máximo potencial lechero de las vacas en ordeño.

"El proyecto contempla suministrarle una libra de pienso a la vaca por cada litro de leche que sobrepase los cinco, de manera que consuman más las que más producen. El propósito nuestro es llevar a 20 litros diarios las del grupo elite y a 15 las del de alta, y estoy seguro de que podemos lograrlo", asegura Rodolfo.

Al cumplir durante dos años consecutivos la meta de 1 000 litros por vacas totales, el centro se ha convertido en un establecimiento prestigioso. Además, dos de sus trabajadores ostentan la condición de Vanguardia Nacional: la maternista Marta Miranda y el montero celador Yoel Valdés.

LA UNIVERSIDAD DE LOS GANADEROS

Así denominó el Ministro de la Agricultura a la Camilo Cienfuegos a inicios del pasado año, cuando pasaron por sus instalaciones directores y funcionarios de las empresas ganaderas del país, con el objetivo de que recogieran las mejores experiencias.

En esos días comenzó a transitar la entidad por el Perfeccionamiento Empresarial, que finalmente fue aprobado en diciembre último. Lo avanzado anteriormente en materia de organización y redimensionamiento, partiendo de los años más duros del período especial, facilitó la aplicación del sistema que optimiza a la empresa socialista.

El papel activo del Partido, el Sindicato y la Unión de Jóvenes Comunistas, cada uno en el desempeño de su función, hacen realidad el optimismo de todos.

"Las bases están echadas para que el avance sea ininterrumpido", expresó Miguel Ángel cuando le pregunté por las perspectivas, y su afirmación la respaldan los avances que en todos los indicadores muestra la empresa.

11/05/2002

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