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11/05/2002
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Geografia para empresarios: La oportunidad desaprovechada

Las denominaciones de origen geográfico aumentan automáticamente el valor de los productos en mercados internacionales. Apenas tres empresas del país han tenido en cuenta esa ventaja económica

ALEXIS SCHLACHTER

El título de este comentario bien puede haber motivado más de una sonrisa irónica a empresarios del patio. Y hasta un pensamiento compasivo hacia este periodista... "porque debe estar chiflado con la geografía..."

Foto: JORGE LUIS GONZÁLEZ El alto valor comercial de famosas marcas de tabacos cubanos pasa por ostentar en sus anillas una denominación de origen registrada en la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial.

Pero no. El asunto es serio, demasiado... y nada tiene que ver con intereses profesionales del autor. Sencillamente el empresariado cubano está desaprovechando de manera sistemática, una arista económica vinculada precisamente a la geografía. Se trata de las llamadas denominaciones de origen, modalidad de la Propiedad Industrial que aumenta notablemente el valor comercial de todo producto con derecho a ostentarlo.

¿Qué es una denominación de origen, cuál es su vínculo con la geografía y por qué razones aumenta el valor de una mercancía? 

Para explicar de manera sencilla el asunto me remito a una contrainterrogante: ¿quién no ha escuchado hablar de champán, cognac, tequila...? 

De no profundizar en el tema, bien podríamos estar usted y yo entre las personas que recuerden los citados nombres como simples marcas comerciales. 

Equivocación mayúscula. Tanto champán, como cognac, tequila, pisco y otros muchos nombres más de bebidas (o de productos comestibles en general) no son marcas comerciales sino denominaciones de origen.

Las marcas, modalidad también de la Propiedad Industrial, constituyen nombres llamativos, hijos de la imaginación que diferencian elementos comerciales similares (jabones, automóviles, etc), mientras las denominaciones de origen, señalan claramente el punto geográfico exacto donde se elaboran productos con cualidades sui géneris, o sea, muy especiales y difíciles de imitar, precisamente por las condiciones peculiares del clima, el terreno y los conocimientos técnicos de los productores de un lugar determinado.

Veamos un ejemplo cercano. Tabacos se elaboran de muchas marcas en el mundo. Pero solo hay un auténtico habano, procedente de Cuba. Y si la hoja es de la zona geográfica conocida por Vuelta Abajo u otros puntos de Pinar del Río, no hay competencia posible a escala internacional. Allí, en esa zona de Cuba, hay tierra especial donde crece una planta diferente, existe clima apropiado, los vegueros del patio tienen tradición de buen hacer... 

El tabaco cubano, imitado, falsificado o comprado directamente en aeropuertos, es el producto nuestro que más ampliamente ha roto el bloqueo de Estados Unidos de América contra este archipiélago. ¿Dónde está su valor añadido? Pues en la etiqueta que señala claramente no solo la marca comercial sino, paralelamente, la denominación de origen; un tabaco cubano, por su origen geográfico, da fe de su excelente calidad en el ámbito mundial y tiene, en consecuencia, precio superior al de cualquier producto extranjero similar.

Precisamente, y no por gusto, de las 20 denominaciones de origen registradas en la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial (OCPI), del ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, 18 se relacionan directamente con el origen geográfico de tabacos cubanos. Las otras dos modalidades señalan sendos puntos de la geografía cubana relacionados, en un caso, con aguas medicinales y, en el otro, con aguas minerales para beber.

Veamos cómo funciona el mecanismo en otras latitudes y comprobemos que los empresarios de lejanas fronteras sí aprovechan ampliamente las ventajas de portar en sus productos el sello distintivo oficial de una denominación de origen.

Champán es una región francesa llamada así mucho antes de que fuera creado allí el proceso para la obtención de esa bebida espumosa a fines del siglo XVIII, por el sacerdote católico, Pierre Perignon, cuidador de los viñedos de su abadía. El creativo abate ideó la forma de conservar las burbujas que naturalmente se formaban en los vinos y utilizó por primera vez el tapón de corcho para lograr que no se perdiera el gusto particular logrado con las uvas de la zona.

Cognac es otro punto de la geografía francesa y debe su fama a que en esa zona nació una bebida de especial sabor que solo es posible lograr con la materia prima (léase uvas) del lugar. Tequila es otra zona específica de México donde se produce la típica bebida, mientras el pisco peruano nació en el valle de ese nombre en la costa del país andino.

Pero no piense usted que las denominaciones de origen se circunscriben a bebidas o tabacos porque la lista de productos resulta muy variada; desde quesos a frutas aumentan sus valores comerciales cuando alcanzan el mencionado sello de garantía. A modo de ejemplo, el famoso queso manchego (España) tiene ese nombre por su procedencia geográfica. La zona —de 34 280 km2 de área— es La Mancha, precisamente donde el Quijote tuvo sus aventuras inolvidables y se refirió al excelente queso hecho con la leche de ovejas manchegas...

¿Qué sucede en Cuba con las denominaciones de origen

Pregunto: ¿acaso no tienen características organolépticas especiales las famosas frutas del Caney?... ¿O los no menos excelentes cítricos cosechados en la Isla de la Juventud? ...¿Y qué decir de cotizados productos marinos provenientes de aguas cubanas como las langostas?

Sugiero a los empresarios del patio conocer mediante Internet la experiencia de numerosos países donde es común la utilización empresarial de las denominaciones de origen. Resulta interesante constatar cómo la calidad máxima de numerosos productos pasa por obtener, luego de numerosas pruebas, el sello distintivo de una denominación de origen.

Debemos aprender más (y en detalle) sobre las peculiaridades geográficas de donde se desarrollan las materias primas de cada producto, y aun de las características autóctonas de elaboración, propias de una zona determinada, puede significar mucho en el orden económico. Por lo pronto, las denominaciones de origen, con sello geográfico inconfundible, no deben continuar siendo, como hasta ahora, la oportunidad desaprovechada.

11/05/2002

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