Nacionales
Internacionales
Culturales
Deportivas
10/05/2002
Portada de hoy

Médicos cubanos en Guatemala

Contra tabúes y mareos

Texto y fotos: NORLAND ROSENDO GONZÁLEZ

HUEHUETENANGO, Guatemala.— Desde la Ciudad de Guatemala hasta la capital del departamento de Huehuetenango hay 265 kilómetros de pleno vértigo. Un mareo levitante mientras se serpentea por abruptos cerros que asemejan una espiral infinita. Las bondades naturales y la expectación por divisar, aunque sea imaginariamente, el lago Atitlán, uno de los más bellos del mundo, entretienen al viajero y alejan la fatiga a ratos.

El doctor Alejandro Martín lleva más de dos años en Huehue.

La carretera es excelente y los choferes se aventuran a imprudencias como si fueran inofensivas piruetas de circo. Los guatemaltecos están acostumbrados a ellas, pero los cubanos no. El vértigo aumenta, entonces nos miramos como si fuese la última vez.

LA PRIMERA VEZ

Fue en febrero de 1999 cuando llegó a esta región el primer contingente de cooperantes cubanos de la salud. Cubrieron el 41% de las aldeas inicialmente, desde las más frías localizadas en los Cuchumatanes, hasta las de clima tropical, entre exuberantes sabanas y flacos senderos de acceso.

Las capacitaciones a comadronas han arrojado excelentes resultados.

A partir de esa fecha comenzó la misionera labor con más vocación humanista y voluntad que condiciones para trabajar. "Ahora es que hemos podido habilitar la mayoría de los puestos de salud con camas confortables y cocinas de gas; sin embargo, eso nunca impidió que nuestra tarea se cumpliera con éxito desde el inicio", comenta el coordinador departamental, Ángel Gor.

Ángel Gor, el coordinador, aprovecha las visitas a los puestos de salud para relacionarse
con los niños.

"El año pasado murieron 25 niños por cada mil nacidos vivos, un indicador que debe mejorar durante el 2002, advierte Ángel mientras se prepara para uno de sus habituales recorridos en moto por las zonas donde están situados los cubanos. "Se captó entre los dos primeros semestres el 78% de las embarazadas, lo que permitió el seguimiento necesario para un parto feliz. En ese sentido la capacitación de comadronas ha reportado beneficios, asegura, porque las costumbres aquí sobre las formas de parir son perjudiciales, tienen criterios anacrónicos y algunos casi bárbaros".

La comadrona María Sebastián, de increíbles 97 años y, para asombro mayor, sin hijos, considera que las charlas de los médicos han ayudado mucho. Asiste a todas las que puede, aunque para ello camine dos leguas hasta la comunidad de Jucup, donde trabajan los doctores Niurka Pérez y Antonio Miranda, auxiliada solo por su frágil bastón.

HISTORIA ACTUAL

Antes del arribo de los cooperantes había un médico por cada 11 393 habitantes, ahora la proporción es de uno por cada 
8 317, y solo falta un municipio para cubrir los 31 del departamento.

El guatemalteco Jorge Leonel López Salazar advirtió rápido que los médicos cubanos venían en un gesto absolutamente solidario, y no dio crédito a algunas campañas de desprestigio orquestadas por mercaderes de la salud. 

"Desde que conversé con los primeros me di cuenta que eran magníficos, tanto profesional como humanamente. En mi familia, cuando hay una necesidad, acudimos a ellos sin reparo. Siempre se los recomiendo a vecinos y amigos. No hay que temer a un falso diagnóstico, ni a que te cobren una suma inmensa por un tratamiento simple. Ellos atienden gratis. Poco a poco la gente se ha convencido de su talento y su eficacia.

"Lo más impresionante es la humildad con que consultan, su modestia, comparten con la población sin vanidad, y no tienen hora para trabajar. Yo los he visto atender pacientes por la noche, en sus horas de descanso y nunca se enojan por eso."

"Nosotros siempre insistimos en que a los cubanos en Huehue nos tiene que identificar el altruismo, la entrega, la profesionalidad y el amor por el ser humano, sea cual sea la cultura y la religión que profesen", explica el coordinador. 

Las principales causas de morbilidad en este departamento, donde el patrimonio maya se aprecia en las monumentales ruinas de Zaculeo, están relacionadas con los hábitos culturales, la pobreza y las condiciones climáticas; y ellas son las enfermedades respiratorias agudas, el parasitismo intestinal y las enfermedades diarreicas agudas.

De acuerdo con las estadísticas, los niveles de analfabetismo, alcoholismo y tabaquismo son altos. La promoción de salud está orientada a corregir estilos de vida, patrones higiénicos y nutricionales.

UNA CRUZADA CUBANA CONTRA LOS TABÚES

El habanero Alejandro Martín, quien lleva en la región más de dos años, acumula suficientes experiencias sobre las complejidades culturales: 

"Hay familias que se resisten a vacunar a sus hijos porque dicen que las inyecciones son el sello del diablo. Las mujeres no se atreven a ingresar a sus hijos enfermos, por muy graves que estén, si no es con la anuencia de su esposo. Existen hombres que no permiten que sean médicos quienes reconozcan a sus mujeres, quieren que sean doctoras. Y así, uno se enfrenta a tabúes increíbles.

"Pero reconforta que paulatinamente la irracionalidad vaya cediendo a la cordura, para bien de ellos. En la comunidad de Cruz Quemada ya solicitaron nuevamente la cooperación nuestra, la cual se había retirado por las incomprensiones locales. Los resultados son irrebatibles."

En Huehue los inviernos suelen ser prolongados, con pródigas primaveras que benefician la agricultura, pero que a la vez erosionan los abruptos caminos que conducen a las comunidades donde trabajan los galenos cubanos. Hasta muchas de ellas, por precarios que sean los accesos, llega Ángel Gor en su fiel e inseparable moto, aunque ella a veces sea más resabiosa que una mula y lo lance al suelo.

10/05/2002

Subirtop.gif (129 bytes)

Portada de hoy