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Artes plásticas Grabarás sobre todo y multiplicarás ANDRÉS D. ABREU
Esta solución la encontró Ulises Urra para defender la tesis del grabado como forma de multiplicar una huella en cualquier parte, presupuesto que plantea La Huella Múltiple en su proceso de curaduría y que resultó bien defendido en esta cuarta edición del evento, sobre todo como idea en lo expuesto en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, donde se acumula la mayor cantidad de obras participantes. Desde el CDAV también aportaron a esta reflexión Alejandro González, quien tomó huellas de la ciudad para iluminarlas y finalmente las estampó sobre lámparas fluorescentes; Toirac, que multiplicó una vez más con vino tinto la imagen del Che —esta vez sobre pañuelos blancos en evidente referencia al dolor multiplicado que provocó la muerte del guerrillero—; Yalili Mora y su esposo Daniel Rivero, quienes concibieron familiarmente el Proyecto LORM —grabado con sangre sobre cristal de los dibujos naif de su hija de nueve años, Laura Olaya Rivero Mora—; y Frank Martínez con Lo inherente a nuestra cultura. Diferentes impresiones, huella conceptual sobre la cultura, reproducida en la propia voz de los entrevistados mediante una grabación en cinta de audio y que forma parte de una instalación de simulación mediática, donde se emplea el grabado de rostros sobre cartulina. Otros asumieron la búsqueda de soluciones que atenuaran el carácter efímero del performance y lo imbricaron a un proceso de grabado. Así, Ángel Delgado imprimió lentamente su cuerpo sobre una superficie de jabón, mientras un grupo de artistas lo hicieron con sus pies sobre arena —soportes contradictorios a la idea por ser igualmente efímeros— y el colectivo ENEMA, acostumbrado a los ready-mades, volvió a utilizar el cuerpo para grabar sobre tela. Otros dos centros acogieron la selección del 2002 de La Huella Múltiple. En la Fototeca de Cuba se destacan consonantes trabajos de Eduardo Muñoz, Alfredo Ramos y María Mencia. La galería La Casona resume, en una colección menor en cantidad pero mayor en fuerza expresiva, la concepción general del evento. Allí Sandra Ramos y Lázaro Saavedra refuerzan al grabado como profunda huella, mientras Fernando Rodríguez contrapone la posibilidad de la multiplicidad visual con otras técnicas, y Belkis Ayón, desde un homenaje a su mítica obra, refrenda la continuidad de un evento del que sigue siendo fundadora y al que solo le faltó la huella que significa para muchos un modesto catálogo. |
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