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Tercer Frente Mirando con ojos nuevos ORLANDO GUEVARA NÚÑEZ "Volvemos a encontrarnos con la miseria en la que viven los campesinos, amenazados por la muerte, agonizantes, y sin embargo muchos sobreviven resistiendo, aunque su esperanza de vida será más corta que la de los que lo poseen todo. En estos intrincados parajes lo único que conocen de la vida es la pobreza, el hambre, la falta de instrucción a los niños.'' El dramático testimonio pertenece al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque. Rememora los días iniciales de la apertura del Tercer Frente Oriental Mario Muñoz Monroy, que él fundó y condujo a la victoria. Así era la vida en este territorio montañoso donde la gente, más que vivir, subsistía a duras penas.
En ese relato de Almeida pensé cuando ahora, a casi cuatro décadas y media, observo las transformaciones hechas por la Revolución nacida de las armas, en esa entonces preterida zona de la Sierra Maestra, donde en plena guerra revolucionaria el Ejército Rebelde emprendió tareas educacionales y de salud en las cuales se vislumbraba la futura obra revolucionaria. Se enseñaba a leer y escribir a los combatientes, se inculcaban buenas costumbres entre ellos y la población, se fundaron 52 escuelas y seis hospitalitos de campaña, en los cuales se atendía también a los habitantes de cada zona. El actual municipio de Tercer Frente abarca solo una parte de lo que fue el teatro de operaciones de la guerrilla de Almeida. Aquí, en La Lata, radicó su Comandancia central desde agosto de 1958. La realidad en estas lomas ha cambiado por completo la vida y el destino de la gente que la habita. No hay un solo habitante sin acceso a la educación; el analfabetismo murió junto a la injusta sociedad que lo alimentaba. Tercer Frente cuenta ahora con 80 escuelas primarias, cinco secundarias básicas, un preuniversitario, una escuela especial y un Instituto Politécnico Agropecuario. El total de las escuelas está electrificado —35 de ellas con celdas fotovoltaicas— y solo faltan siete aulas para completar el programa de 20 alumnos por cada una de ellas. Los alumnos y maestros de estas escuelas, aun en los más intrincados parajes, cuentan con televisores, computadoras y videos, cuyo beneficio se extiende a la comunidad. Así desaparecen diferencias de posibilidades entre la ciudad y el campo.
En la salud pública los cambios son también impresionantes: el pasado año la mortalidad infantil tuvo una tasa de 2,9 por cada mil nacidos vivos. Durante lo que va del 2002 está en cero y hace siete años que no se sufre una muerte materna. En estas montañas funcionan 50 consultorios del médico de la familia que abarcan al total de la población, así como dos hospitales, un Policlínico Principal de Urgencia y 12 farmacias que sirven de soporte al trabajo de 98 galenos y más de un centenar de enfermeras. Un dato habla por sí solo: el 30 por ciento de los médicos son oriundos de este territorio. Lo visto por Almeida en aquellos días, forma ahora parte de un pasado irrepetible. "Aquí la miseria se ensaña en la gente y en las cosas'', diría esa vez el jefe guerrillero. Pero ya el paisaje serrano está despojado de imágenes de ''niños flacos, desgreñados, barrigones de cargar parásitos por andar descalzos y comer tierra''. Cedo espacio a otro recuerdo de Almeida: ''Aquí se ve la vida, además de vivirla, como es, con crudeza, difícil, cruel, natural y hermosa. Esta manera de vivir nos ha preparado para luchar con más valentía y nos ha permitido conocer más de cerca a la población serrana con su sentimiento íntimo, sus ilusiones, sus intereses, sus tradiciones, su rebeldía, su idiosincrasia." ''Vemos el sufrimiento de la gente y el deseo que tienen de que esto tenga pronto un fin, para mirar con ojos nuevos a la Patria''. Y no fue una utopía, con esa nueva mirada contemplan hoy los pobladores de este territorio la Patria que sus padres —al decir de Villena— le "ganaron de pie". Así es hoy Tercer Frente, lugar donde sus habitantes, recordando el anhelo de hace más de 40 años atrás de que ''esto tenga pronto un fin'', reafirman su decisión de que la obra conquistada sea eterna y cada día más grande y mejor defendida. Y así está siendo, con ideas y con fusiles.
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