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14/04/2002
Portada de hoy

Exigir el respeto a la vida de Chávez, 
restituir su gobierno constitucional

sancionar a los golpistas

Afirmó Bruno Rodríguez Parrilla, embajador de Cuba ante las Naciones Unidas, al resumir el sábado la Tribuna Abierta de la Revolución, que contó con la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro, junto a más de 30 000 habaneros. Cinica justificación de los golpistas por Estados Unidos. Nuestro pueblo sabe muy bien qué cosa es un golpe de Estado.

JOSÉ A. DE LA OSA

La verdad es que en Venezuela ha tenido lugar un golpe de Estado y una junta entreguista y proyanqui está usurpando, mediante la fuerza, el poder que el pueblo venezolano entregó al Presidente Hugo Chávez con la esperanza de barrer, con el ideal de Bolívar, décadas de injusticia y corrupción.

Lo anterior fue afirmado por Bruno Rodríguez Parrilla, embajador de Cuba ante las Naciones Unidas, al resumir el sábado la Tribuna Abierta de la Revolución, que contó con la presencia de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, junto a más de 30 000 compatriotas.

Hablando en la Plaza "Niceto Pérez" (líder campesino), de Güira de Melena, municipio habanero situado a unos 50 kilómetros al sur de Ciudad de La Habana, el embajador cubano dijo que no se podía tapar el sol con un dedo: el presidente Chávez está preso e incomunicado y ahora no se sabe ni siquiera dónde está.

Refirió que después de mucho conspirar una camarilla arrestó al Presidente constitucional y legítimo, electo por el pueblo en elecciones limpias y democráticas, disolvió la Asamblea Nacional o Parlamento venezolano, también elegido en elecciones libres, justas y transparentes; utilizó la violencia y provocó los incidentes del jueves al chocar intencionalmente con la Guardia Nacional, pese a las advertencias previas.

El orador dijo que esa camarilla ocupó violentamente la televisión estatal en la que el Presidente hablaba a la nación, tomó el control de los periódicos y la TV, impuso una tremenda censura de prensa y repitió mentiras tras mentiras y desató una violenta persecución contra los diputados, ministros y líderes de la revolución bolivariana.

Lanzaron al mundo entero la mentira de que Chávez había renunciado, subrayó.

Hizo mención a la entrevista realizada a la hija del Presidente Chávez, trasmitida por la TV cubana, y en la que denunció el arresto de su padre, afirmando que éste le había dicho que no había renunciado ni renunciaría.

Aludió también a las declaraciones públicas del Fiscal General de Venezuela, en los que señala que Chávez es el presidente constitucional y que no ha renunciado; que el vicepresidente, a quien le correspondería sucederlo según la Constitución Bolivariana de 1999 e incluso la Constitución de 1961, tampoco ha renunciado ni ha sido destituido por Chávez.

Según las declaraciones del Fiscal General sólo la Asamblea Nacional de ese país podría recibir y aceptar una supuesta renuncia del Presidente y que no ha sido convocada sino ilegalmente disuelta. Y que en caso de renuncia del Presidente y Vicepresidente, si ocurriera, correspondería asumir el gobierno al Presidente de la Asamblea Nacional, que, como pudo verse en imágenes televisivas, fue censurado e interrumpida su declaración a la prensa cuando denunciaba al golpe.

CINICA JUSTIFICACION DE EE.UU

Al preguntar si alguien pudiera tener duda de que lo ocurrido en Venezuela fue un golpe de Estado, citó palabras de un vocero de la Casa Blanca, quien afirmó que era "una situación fluida", que Chávez renunció y antes de renunciar destituyó al vicepresidente y a los ministros y que "el gobierno civil de transición" ha sido instalado y prometido elecciones en fecha próxima.

El vocero dijo también que Estados Unidos iba a monitorear los acontecimientos, que el pueblo venezolano expresó su derecho a la protesta pacífica y que los manifestantes pacíficos fueron atacados como consecuencia de las acciones del Gobierno de Chávez.

¡Cinismo increíble!, acotó el embajador cubano en las Naciones Unidas.

Se refirió seguidamente a las declaraciones del embajador yanki en Venezuela quien era, recordó, el Jefe del llamado Buró Cuba del Departamento de Estado. Citando palabras del embajador dijo que el 11 de abril fue un día extraordinario en la historia de Venezuela. La inmensa mayoría de los venezolanos, continuó citándolo, demostraron virtudes y valores cívicos ejemplares. Dijo también que aplaudimos el anuncio del "gobierno interno" de que investigará la violencia de ayer.

Es el colmo del cinismo, la calumnia y la mentira, planteó el orador, para señalar a renglón seguido que no dicen golpe de estado, ni junta golpista ni usurpadora, sino gobierno civil de transición. No dicen que no reconocen a los golpistas ni que debe restablecerse el orden constitucional, devolverse el poder robado al presidente legítimo, ni restablecerse el estado de derecho ni restaurar la democracia.

No condenan –precisó—sino que van a "monitorear los acontecimientos", no amenazan con bloqueos, ni sanciones, no amenazan con intervenir para defender la libertad, no amenazan con coaliciones internacionales. No. Se declaran abiertamente cómplices del golpe, aunque todo el mundo sabe que en realidad los yankis son los instigadores del golpe.

Rodríguez Parrilla citó también lo que calificó de "curioso comunicado conjunto Estados Unidos-España", en el que, dijo, expresan su deseo de la más rápida normalización democrática y que sólo la consolidación de un marco democrático estable puede ofrecer un futuro de libertad y progreso al pueblo venezolano.

Nuestro pueblo –enfatizó el orador—que es un pueblo políticamente culto, entiende que esto es un claro apoyo al golpe.

Al hacer alusión a la Cumbre del Grupo de Río señaló que emitió una declaración en la que se condena la interrupción del orden constitucional. No habla, acotó, de golpe de estado. Insta asimismo a la "normalización" de la institucionalidad democrática y a realizar elecciones claras y transparentes. No insta, dijo, a devolver el poder al gobierno legítimo de Chávez.

El embajador preguntó para qué hacían falta nuevas elecciones, quién decidió que había que anular las elecciones realizadas legítimamente. Se trata, sustentó, de un vulgar golpe de estado. ¿Cómo intentar explicar el arresto y la incomunicación de Chávez? Los golpistas han metido preso y tienen incomunicado al Presidente de un país. Hay razones para preocuparse por la integridad física del Presidente.

Comentó que a Cuba habían llegado por diversas vías noticias fidedignas de que el plan golpista incluía el asesinato del presidente Chávez como única garantía de consolidar el golpe. Consideró por ello que había que denunciar este pérfido propósito, movilizar a la comunidad internacional, reclamar a las Naciones Unidas acciones firmes, exigir que se respete primero la vida de Chávez, que se restituya su gobierno constitucional después y que se sancione a los golpistas.

LA LARGA Y TRISTE EXPERIENCIA DE LOS GOLPES DE ESTADO

En América Latina, evocó, hay una larga y triste experiencia de golpes de Estado y sangrientas dictaduras militares, y nuestro pueblo sabe bien qué cosa es un golpe de Estado. Cada vez que un movimiento popular, nacionalista estuvo cerca de ganar las elecciones, hubo golpe de estado. Y los golpes de estado siempre se dieron contra el pueblo, para reprimir al pueblo.

Se sabe bien, continuó, que en esta parte del mundo la receta del golpe de estado siempre requiere contar con los yankis. O lo organizan los yankis, o los yankis lo auspician o lo cobijan. Todo el mundo viene enseguida a ver qué dice Estados Unidos. Muy pocas veces Estados Unidos ha dicho que no reconocerá a un gobierno golpista, pero cuando eso ocurre el gobierno golpista se cae. De los yankis depende el éxito o el fracaso de la intentona.

Casi siempre los yankis han estado detrás del golpe de estado, sus instrumentos se mueven y conspiran, usan el Fondo Monetario Internacional y el chantaje y la presión financiera, usan el dinero y su diplomacia, usan a la CIA, asfixian y aíslan a los gobiernos independientes que no se doblegan, que no convienen a sus intereses y entonces les imponen dictaduras y después la reconocen y las apoyan, aparecen los créditos y los paquetes de ayuda económica.

El representante cubano ante Naciones Unidas afirmó que lo ocurrido en Venezuela se trata de un golpe de estado de los sectores poderosos y de derecha, de los grandes intereses económicos, de los ricos, explotadores y corruptos, decididos a barrer las conquistas sociales de la revolución bolivariana y a restaurar el sometimiento de Estados Unidos y a despojar al pueblo humilde y trabajador de sus derechos para recuperar sus privilegios.

Reconoció que en esta época difícil predomina la doble moral, y dijo que no se escucha ahora a los "fiscales del Norte", que siempre nos acusan y amenazan, que siempre interfieren en los asuntos internos de los países subdesarrollados. Y preguntó: ¿Qué va a hacer la OEA que nos expulsó y cuyo dueño convirtió en un Ministerio de Colonias? ¿Van a usar ahora la Carta Democrática Interamericana con que hostigaban a Cuba y a Chávez, para defender frente al golpe la democracia bolivariana y restaurar el orden constitucional en Venezuela, o se van a quedar callados?

¿Qué va a hacer la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra, donde Estados Unidos trata de imponer una endulzada, aguada condena a Cuba para justificar el bloqueo? ¿Va a reclamar acaso el respeto a las libertades y los derechos políticos, económicos, sociales y culturales del pueblo venezolano?...

Como una "lección para los ilusos y los ingenuos" calificó Rodríguez Parrilla los acontecimientos en Venezuela, que se creen los cuentos de los yankis y los oligarcas sobre la libertad, la democracia y la libertad de prensa.

Queda claro, valoró, que fueron los poderosos y entreguistas los que usaron la violencia, los que no respetaron el orden constitucional, los que disolvieron el Parlamento. Fueron ellos los que otra vez ignoraron las reglas del juego y los supuestos valores de la democracia que pregonan; fueron ellos los que anularon los decretos bolivarianos de beneficio popular.

Cuando peligran los intereses de los poderosos y de las oligarquías, cuando están en peligro los intereses del imperio, no hay democracia representativa que valga, acotó.

Proclamó que el pensamiento de Bolívar y Martí tiene hoy más vigencia que nunca. Una sociedad martiana y bolivariana no puede construirse en esta época sin enfrentar la agresión de la oligarquía y el imperialismo.

Rodríguez Parrilla expresó que bajo la dirección del Comandante en Jefe, nuestro Gobierno toma todas las medidas para garantizar la integridad física de nuestros generosos y abnegados colaboradores civiles en Venezuela, y se procederá a su evacuación ordenada y segura, con excepción del personal médico, si el régimen golpista no deseara privar al pueblo venezolano de sus nobles y humanos servicios.

Dijo que ya habían ocurrido provocaciones contra nuestra sede diplomática en Venezuela, y habrá respuestas enérgicas y firmes si la asaltan, subrayó que la responsabilidad de cualquier incidente recaerá enteramente en la junta golpista y en quienes los apoyan y alientan.

La Embajada de Cuba en Caracas –subrayó—será defendida hasta sus últimas consecuencias por nuestros heroicos diplomáticos dispuestos a defenderla al precio de sus propias vidas.

CUBA ADVIERTE A LOS GOLPISTAS

Añadió que Cuba advierte a la junta golpista de las graves consecuencias de un incidente de ese tipo provocado por la gusanera y los terroristas de la Fundación Nacional Cubano-Americana que forman parte de la turba extremista que asedia violentamente nuestra embajada y ha cortado la electricidad y el agua, ha destruido sus vehículos y cámaras de seguridad y amenaza con invadir sus locales en los que hay también cinco compañeras y un niño.

El pueblo de Cuba desprecia las amenazas y tiene un profundo conocimiento de este mundo injusto, inequitativo e insostenible. Ha aprendido, a través de más de 100 años de combate y 40 de victorias, que el poder del pueblo es la base de nuestras conquistas y sueños.

El orador proclamó que no habrá jamás coqueteos con los que quieren cortarnos la cabeza, no habrá concesiones, ni gestos, ni diálogos. Habrá combate sin tregua hasta la última bala.

La revolución cubana, indicó, sabe defenderse por sí misma. Las conquistas las defenderemos al precio de nuestra sangre. Los sueños los haremos realidad porque son nobles y justos.

Dijo también que era ridícula y lacayuna la rápida declaración golpista de que no habrá un barril más de petróleo para Cuba. Ese petróleo, subrayó, lo pagábamos religiosamente, centavo a centavo, y lo podemos comprar en otra parte.

Finalmente expresó que firmes y unidos, bajo la guía de Fidel y de nuestro glorioso Partido de vanguardia, derrotaremos el bloqueo genocida de Estados Unidos, seguiremos levantando con trabajo y tesón nuestra economía, y continuaremos construyendo la sociedad más justa y culta que la humanidad haya soñado.

DESARROLLO DEL ACTO

En la Tribuna Abierta usaron de la palabra otros ocho oradores, pioneros, estudiantes, campesinos y trabajadores, para pedir el cese del bloqueo yanki contra Cuba, reclamar la libertad de los cinco compatriotas condenados injustamente en los Estados Unidos, y consignar logros de los desarrollos sociales de la Revolución.

Se encontraban presentes los Comandantes de la Revolución Juan Almeida Bosque, Ramiro Valdés Menéndez y Guillermo García Frías, miembros del Buró Político del Partido y del Gobierno, dirigentes de las organizaciones estudiantiles y de masas.

14/04/2002

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