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Círculos Infantiles en su día Aprender jugando En 41 años de constituidos, siguen siendo una institución formadora por excelencia. El sistema de enseñanza prescolar en Cuba abarca un 99,2 por ciento de la población infantil comprendida entre 0 a 6 años de edad, la cobertura más alta del mundo y con una experiencia validada por organismos internacionales como la UNICEF IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ Irene Rivera Ferreiro lleva casi diez años al frente de la Dirección de Educación Prescolar en el MINED y, en broma o en serio, lo cierto es que le ha tocado ser "la directora del período especial", con todo lo que implica de éxitos y desventajas en una etapa cubana que ha sido difícil, pero en la cual se ha salvado "la seguridad de la familia que deja a sus hijos en centros donde, además de la acción educativa que reciben, tiene la certeza de que no va a encontrar ni violencias ni desazones y que estarán bien los pequeños cuando regrese a recogerlos", como ella afirma. Y agrega: "También ha continuado propiciando, aun con las limitaciones en capacidades, que la mujer siga incorporándose al trabajo y dé su aporte decisivo a la sociedad".
Por eso, al cumplirse ahora el aniversario 41 de la institución, Irene suma más logros que inconveniencias, en momentos en que se produce una revolución educacional en el país y en los que la aplicación del Programa Audiovisual constituye un enorme apoyo para los docentes, en tanto para los niños es una fuente de enriquecimiento en vivencias y conocimientos
Otros aportes en estos más de cuatro decenios es el fortalecimiento del movimiento cultural y artístico, la elevación de la preparación de las educadoras —el 80 por ciento cursa o venció la licenciatura en Educación Prescolar—, el auge del Movimiento de Avanzada para expandir las mejores experiencias de trabajo y el alto compromiso del personal con la familia. Por todo ello, el Centro de Referencia Latinoamericana para la Educación Prescolar ratifica cada año su importancia con un evento que convoca a prestigiosos especialistas en la materia y donde la realidad cubana se muestra con resultados muy superiores al resto de la región. PATICO LINDO Un enjambre de pequeñines puebla el patio de Patico Lindo, ubicado en el municipio capitalino de Plaza de la Revolución. Hay mucha alegría porque ensayan la actividad artística con que festejarán hoy, 10 de abril, el aniversario 41 de los círculos infantiles. —A veces los padres dicen que los niños lo único que hacen en el círculo es jugar, qué opina sobre eso?, pregunto a Nora de las Casas, la directora. —"El aprendizaje de los niños está justamente en el juego, y con él se les forma integralmente para enfrentar la vida y la escuela. El programa educativo incluye diversas áreas como lengua materna, conocimiento del mundo, nociones elementales de Matemática en sexto año de vida, educación física, plástica y musical. El juego es la actividad rectora en estas edades y, en los de rol, asume cada quien lo que en ese momento le corresponde. "Mediante esas actividades aprenden a querer la escuela, a respetar a la Patria y a la familia, a conocer de oficios, y a dar rienda a la fantasía. El niño es en todo momento el ente activo y la educadora y la auxiliar lo orientan, guían y conducen, sin menoscabar su individualidad". —¿Así, de manera general? —"No. Partimos de la caracterización y diagnóstico personal para trabajar con cada uno mediante actividades del proceso docente-educativo. Hay una entrega pedagógica que se realiza de año de vida a año de vida, y de prescolar a la escuela. Se labora sobre cada dificultad, desde problemas en el lenguaje, hasta características como la timidez o la agresividad y también la desventaja social, todo en unión de la familia que es fundamental y a la cual se le orienta y previene para lograr el éxito final". 99,2 POR CIENTO DE COBERTURA El sistema de enseñanza prescolar en Cuba abarca un 99,2 por ciento de la población infantil comprendida entre 0 a 6 años de edad, la cobertura más alta del mundo y con una experiencia validada por organismos internacionales como la UNICEF. De ese total, a los círculos infantiles asisten cerca de 154 000 niños, al prescolar en las escuelas primarias unos 109 000, y el resto, el 70 por ciento, está atendido por vías no formales en el Programa Educa a tu hijo, experiencia cuya esencia se basa en la preparación de la familia. "El sistema permite a Cuba ser un país de avanzada y de referencia en relación con la atención a las primeras edades. Mientras en el mundo el debate está en que si aprenden o no a leer y a escribir en prescolar, nosotros pensamos en cuánto más podemos desarrollar sus capacidades y habilidades para cuando tengan que enfrentar ese momento, pues lo consideramos una etapa decisiva en su formación", comentaba a este diario Irene Rivera. —Ciñéndonos a los círculos infantiles, suelen oírse quejas de los padres y no creo que estemos ciento por ciento óptimos. —"El MINED no es ajeno a esas preocupaciones. Son ciertas las dificultades materiales para reparar y dar mantenimiento, y la escasez de juguetes didácticos y ropas para el cambio en el centro, entre las más recurrentes y a las cuales se da respuesta a nivel estatal y también se cuenta con la participación creativa de trabajadores, padres y organizaciones de la comunidad. "Pero no son las únicas, también tenemos necesidad imperiosa de continuar elevando el nivel de preparación de las educadoras y auxiliares pedagógicas, porque Educación hoy tiene el reto de la enseñanza primaria y nos corresponde entregar un niño cualitativamente superior en su desarrollo. "Y, sin duda, está la prioridad que requiere Ciudad de La Habana, la provincia con más centros pero, en contradicción, la de mayor déficit e inestabilidad en el personal docente. Con estas condiciones se trabaja, sin brazos cruzados, pero con limitaciones objetivas." —Pedagógicamente hablando, ¿qué situaría usted entre lo más sobresaliente de la experiencia cubana? —"La atención integral del niño al contar con un serio, sistemático y coherente programa educativo que tiene más del 80 por ciento de su base curricular sedimentada en investigaciones cubanas. Eso no ocurre así en ninguna otra parte. Definitivamente, en Cuba los círculos infantiles no fueron concebidos para "guardar" niños mientras los padres trabajan. La vieja y honorable profesión de educar es la que nos guía". —¿Cuáles son para usted las cualidades fundamentales que debe tener el personal de los círculos?, indago con Nora de las Casas. —"Tener vocación por la profesión, buenos modales, agradable tono de voz, formas de expresión adecuadas, preparación pedagógica y cultural sólidas, deseos de crear una y otra vez y no perder nunca la fantasía. Pero, sobre todas las cosas, amar a los niños. Sin amor, nada es posible". |
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