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Balance del MINSAP 2001 Erradicar fallas y deficiencias en Salud Objetivo principal del sistema sanitario para que la población reciba la máxima calidad y satisfacción en los servicios que se le brindan
José A. de la Osa El país ha avanzado extraordinariamente en la organización de los servicios de Salud, en los índices, en sus resultados, pero precisamente esa realidad es lo que tiene que motivarnos a una profundización, a un análisis bien orientado específicamente hacia aquellas deficiencias fundamentales que tenemos, y abordarlas de manera crítica para buscarles la solución. Así se expresó el doctor José M. Miyar Barrueco, secretario del Consejo de Estado, en su intervención el sábado en la reunión de Balance del 2001 del Ministerio de Salud Pública, celebrada en su sede central en La Habana. Miyar Barrueco, quien fue el primer coordinador del Servicio Médico Rural, destacó los esfuerzos integradores que debe desarrollar el sistema de salud, sobre todo "cuando todos nos ponemos a pensar en cuáles son las fallas del sistema, las deficiencias nuestras", a fin de saber exactamente qué es lo que está ocurriendo y literalmente "caerles arriba", porque la Revolución no hace otra cosa que apoyar los esfuerzos a favor de la salud de los niños, de los ancianos, en beneficio de nuestro pueblo. Eso sería lo fundamental y esencial que podemos proponernos como trabajadores de la Salud, indicó. El balance del MINSAP centró una gran parte de sus análisis en el Programa del Médico y Enfermera de Familia, basamento del sistema de la salud pública cubana, y en el que se desempeñan más de 30 000 médicos e igual número de enfermeras en todo el país. El médico de las 120 familias —nombre original de este programa— tiene la responsabilidad de convertir la Medicina en una ciencia capaz de curar, de prevenir enfermedades y de asumir misiones de promoción de salud y de rehabilitación de enfermos necesitados. Su inserción en la propia comunidad debe permitirle alcanzar un estadío de socialización de la Medicina para llegar hasta la célula básica de la sociedad: la familia. En el Código de Ética del Médico de Familia se subraya que la función esencial de estos profesionales es ser "guardianes de la salud" —como los llamara Fidel—, lo que implica que deben estar en estrecho contacto con las familias que atienden, visitar sus hogares, familiarizarse con sus hábitos de vida, higiene, cultura y todos los aspectos que directa o indirectamente influyen en la salud. En diversas intervenciones se puso de relieve la importancia de evitar la burocratización de estos profesionales, conseguir que esta "institución de privilegio para cualquier país" logre en todo el sistema el máximo de satisfacción de la población que atiende, y que con sus acciones cotidianas las familias sientan la confianza y la garantía para su salud que ellos representan. No obstante limitaciones económicas, el MINSAP viene proveyendo a policlínicos y consultorios, progresivamente, de laboratorios clínicos y soportes terapéuticos, a fin de apoyar los niveles de resolutividad del médico de familia, al mismo tiempo que avanzan los mantenimientos constructivos. En el análisis realizado por el ministro Carlos Dotres, dijo que parte del trabajo del MINSAP en los últimos meses, y causa de la posposición de este balance, fue la batalla librada durante la última situación epidémica (el dengue), proceso sobre el cual hemos reflexionado profunda y críticamente. Dijo que la dirección del Ministerio analizó cada una de las fallas y debilidades del sistema, y valoró que de las lecciones extraídas saldremos sin duda fortalecidos para lograr nuevos avances en la salud de la población y mejores condiciones sanitarias. Los problemas priorizados por el MINSAP, indicó, serán los que aún no han sido resueltos, así como la consolidación de los resultados obtenidos. No obstante dificultades materiales, estas no serán puestas en el centro de las discusiones. Potenciaremos los recursos humanos y su impacto en el sector, sustentados en la exigencia, una mejor organización y control de su desempeño. De lo que se trata es de valorar el estado de salud de la población no solo por los indicadores que lo reflejan sino también, y sobre todo, por el grado de satisfacción con que recibe los servicios que se le brindan. Aseguró que este sería uno de los aportes de los trabajadores de la salud en la colosal Batalla de Ideas que libra Cuba bajo la dirección de Fidel. Las intervenciones en el Balance aportaron, asimismo, criterios sobre los avances en la revitalización hospitalaria y el reequipamiento con tecnología de avanzada, análisis de las principales causas de muerte en Cuba, docencia y trabajo político-ideológico, la proyección comunitaria de las instituciones del tercer nivel, el perfeccionamiento empresarial y la eficiencia, entre otros temas. |
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