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Aduana del tamaño de una computadora ROGER RICARDO LUIS
El remedio no está bajo siete candados. Bastó la decisión de ir cuanto antes a montarse en el tren de la automatización y andar por los rieles seguros de la informatización de la sociedad cubana. — ¿Ventajas? — ¡Todas! Así lo confirma el ingeniero Carlos Anasagasti Angulo, director del Centro de Automatización y Dirección de la Información de la Aduana General de la República (AGR). La necesidad de un sistema automatizado de despacho mercantil propio llevó a un grupo de especialistas de la AGR y recién graduados del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (ISPJAE) a confeccionarlo teniendo por base un estudio a fondo del proceso de despacho de mercancías. La miel en los labios la había dejado la experiencia adquirida por uno donado por la UNCTAD, a principios de la década pasada, pero no respondía a las especificidades de nuestro comercio exterior. Así nació el Sistema Automatizado de Despacho Mercantil (SADEM) que ya lleva año y tres meses de implantado en todo el proceso de despacho de las unidades de aduanas del país. Consta de 14 módulos de los cuales hay en explotación los correspondientes a la declaración de la mercancía, administración, ingresos, tablas de control, selectividad y estadística de comercio exterior. Próximamente entrará en servicio el módulo referido al manifiesto de las cargas, lo cual permitirá recibir por adelantado ese documento mediante el intercambio electrónico de datos con un formato internacional. De igual manera, lo hará el relativo a las operaciones no comerciales. Para finales de año la perspectiva apunta a disponer del despacho por disquete y el próximo el teledespacho. Miremos una de sus ventajas materializadas en la cotidianidad. En la Terminal de Contenedores de La Habana, que es por donde se realiza aproximadamente el 80 por ciento del comercio exterior del país con ese tipo de carga, el proceso aduanal llegaba a demorar como promedio hasta tres días o más; ahora, dura solo tres a cuatro horas y es susceptible de bajarse en la misma medida que se mejoren los canales de comunicación. Mientras, en el aeropuerto internacional José Martí y en Zona Franca de Berroa el tiempo está en el orden de los 10 minutos, contra 72 horas antes de aplicar dicho sistema . A los efectos de la economía del país, el sistema resulta muy confiable. Por ejemplo, la tabla de control registra lo que puede hacer cada entidad, las personas autorizadas a tramitar en la Aduana, el plazo de la licencia, la moneda en que debe pagar, entre otros datos que se actualizan desde el nivel central con las resoluciones emitidas por las instancias correspondientes. De esa manera, cuando llega la declaración de la mercancía se valida contra esas descripciones presentes en la memoria del sistema. POR UNA ADUANA SIN PAPEL En breve tiempo, afirma el especialista, se ha desarrollado una poderosa red que permite su administración desde el nivel central y se encamina a la centralización del despacho. Eso significa una disminución notable de los tiempos de respuesta en materia de administración y solución de interrupciones; digamos, que las tablas de control se actualizan dos veces al día mediante el uso de la Intranet. Esa dirección se está convirtiendo cada vez más en una herramienta de trabajo imbricada a la actividad cotidiana de la institución por las ilimitadas posibilidades de facilitar comunicación y vínculos que van desde el parte diario de las incidencias y operaciones aduanales del país hasta los cursos a distancia para la superación del personal. En Internet funciona la página web de la Aduana (www.aduana.islagrande.com o www.aduana.ilslagrande.cu), entre otras informaciones de interés, la estructura de la institución nacionalmente, sus jefes correo electrónico, teléfonos, direcciones, todas las regulaciones del comercio exterior tanto para el despacho comercial, no comercial y del viajero, en español e inglés. Asimismo, pueden hacerse preguntas que son respondidas por los especialistas aduanales en un lapso de 72 horas. Por esta vía aparecerá en breve tiempo el estado de declaración de una mercancía (se espera, incluso, que esta pueda realizarse por dicho conducto), los manifiestos de carga aclarando por dónde entra, la terminal portuaria de descarga del buque, si llegó, si trae la mercancía; lo mismo se hará con la aviación. También se tramitarán quejas y se informará de los pasos y documentos necesarios para la inscripción en el Registro Central de Aduana. La tendencia es a facilitar la mayor cantidad de operaciones por este vínculo electrónico. Por demás, todos estos elementos hacen más rápido seguro y transparente este tipo de actividad; pero, además, propende al ahorro de combustible y a evitar molestias innecesarias a los usuarios. INFORMÁTICA VS. DELITOS Como parte del diseño informático de la Aduana ya está en funcionamiento el sistema automatizado de control de personas de interés aduanero y donde se incluyen los reportados por servicios especiales internacionales y de otros países. Dicho sistema permite vincularse con los más variados programas de listas de viajeros cuyos destinos sean Cuba y compararse, de antemano, con los disponibles en esa base de datos desde cualquier punto de frontera del archipiélago, bien sea por vía aérea o marítima. Ello incluye, incluso, la posibilidad de saber quién aborda realmente la aeronave. Tiene la ventaja, además, de que hace el vínculo persona-aeropuerto-puerto. Se logra, asimismo, el control de aviones, yates, buques de travesía, cruceros, sus rutas con lo que estrecha el cerco a las acciones contra el narcotráfico y los delitos patrimoniales. La disponibilidad de sistemas tan avanzados garantiza hasta la información actualizada e inmediata de contenedores mediante sus códigos y claves en la numeración y detectar si hay acciones fraudulentas. La automatización permite también acceder a información sobre planos de buques en casas registradoras como la Lloyd's y compararlo con las divisiones del que está surto en puerto y sujeto a inspección ante la probabilidad o la comisión de un acto delictivo. Todos esos hechos y razones corroboran que la Aduana, esa señora tan antigua, no se pone vieja. En ello le va la autoridad que dimana de sus deberes y funciones; por eso, al beber de la fuente de la juventud no lo hace de cualquier agua, sino de la mejor, la más eficaz... |
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