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Hay que defender el privilegio de hacer Expresó el Comandante en Jefe Fidel Castro al inaugurar ayer el Programa de Salas de Televisión en Comunidades no Electrificadas Pedro Mora y Félix López Solo con Patria, independencia y una sociedad como la nuestra se pueden lograr estos objetivos. Hay que defender el privilegio de hacer prácticamente lo que queramos hacer, expresó el Comandante en Jefe Fidel Castro, al inaugurar ayer el Programa de Salas de Televisión en Comunidades no Electrificadas, acto celebrado en El Puntico, poblado del municipio granmense de Campechuela.
Con la Sierra Maestra a sus espaldas, como quien abre nuevos frentes de batalla, Fidel recordó que en las últimas horas se habían dado a conocer, públicamente, tres programas estratégicos en este escenario histórico de la región oriental del país: una excelente escuela de artes plásticas en Manzanillo, el curso de Superación Integral para Jóvenes y las 790 salas de video de todo el país en poblados que no disfrutaban de este imprescindible servicio para el conocimiento, la cultura y la información de nuestro pueblo.
En su emotivo discurso, Fidel comenzó por reconocer, de manera personal, el serio, dedicado y fructífero trabajo de Rolando Alfonso Borges, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, cuadro que dirigió todo el proceso de este proyecto, hizo los estudios, visitó las comunidades y siguió celosamente la experiencia. Confesó que en agosto del 2001 ya existían 22 de estas salas, pero con el objetivo de evaluar su repercusión entre los pobladores. Las primeras noticias que llegaron, dijo, eran realmente alentadoras. "Cuando tuvimos la convicción de que era algo que prometía mucho, se avanzó en la construcción de las 790", apuntó. "¡Qué excelente solución es esta de los paneles solares!", exclamó el Comandante en Jefe señalando al techo de la hermosa instalación que le nació al paisaje del humilde poblado. Y qué orgullo se siente cuando contamos con un ejército como el que hizo posible lograr este objetivo en solo siete meses.
Cada una de estas salas, añadió el líder de la Revolución, llevan cuatro personas seleccionadas por la comunidad, siempre tratando de que el máximo responsable sea un graduado universitario. Como beneficio colateral, el programa ha generado 3 160 nuevos empleos y ha beneficiado a 170 000 personas, que en lo adelante tendrán una mayor cultura y preparación política.
La provincia de Granma, destacó, bien se merece este homenaje. Ella ha sido la que más ha avanzado, junto a Guantánamo y Las Tunas. Más adelante, tras realizar un análisis de la calidad, rapidez y los costos de las obras, Fidel señaló que en una comunidad como El Puntico cuesta 70 000 dólares llevar la electricidad, mientras el programa de salas de video (un panel solar, un televisor, un video y 50 sillas) solo invirtió 4 500. Antes de finalizar, expresó su preocupación por la existencia de otras 12 522 comunidades, con unos 41 000 habitantes, a las que se les pusieron plantas eléctricas y podrían beneficiarse con este proyecto, o los 43 asentamientos que se alimentan de minihidroeléctricas y al llegar la sequía se quedan sin electricidad... Cada programa, dijo, abre nuevos proyectos, y nos obliga a buscar nuevas soluciones. EL PROYECTO DE LA ALEGRÍA Todos experimentamos hoy una gran alegría, expresó Rolando Alfonso Borges en las palabras iniciales de la inauguración. Era un anhelado sueño el de llegar a los lugares apartados donde, a pesar de los esfuerzos de la Revolución no habían llegado ni la electricidad ni la televisión. Para concretar la idea, explicó, se escogieron diferentes proyectos y se contó con el trabajo de numerosos organismos y la participación activa de los pobladores de las 678 comunidades, donde se construyeron las 790 salas, en dos variantes: de 30 ó 50 sillas, según la densidad poblacional, y hay lugares con dos o tres salas. Los trabajadores de COPEXTEL, con su división ECOSOL SOLAR, relató Alfonso, inundaron estos parajes en camiones, mulos o a pie, sorteando crecidas de ríos para instalar los paneles solares. Y los de la construcción durmieron muchas veces en casas de campesinos, quienes se convirtieron en los principales colaboradores de las obras. Refiriéndose al impacto social del proyecto, rememoró lo que ha significado en alejados parajes haber descubierto por vez primera la televisión, ver en imágenes hechos históricos de la Revolución, o al propio Comandante en Jefe. Algunos, incluso, pudieron ver de madrugada los juegos de béisbol del equipo cubano durante la olimpiada de Sydney, algo que en cualquier lugar de este mundo hay que pagarlo con una buena cantidad de dólares. Señaló que los programas sobre la convivencia social, los educativos y sobre educación sexual, han tenido una excelente aceptación, con un reclamo unánime de que se den con más frecuencia. Es indudable, afirmó, que mejora el nivel de vida, la recreación y la disminución del alcoholismo, el tabaquismo y la transmisión de enfermedades sexuales. Especial participación, explicó, han tenido los maestros y los médicos de la familia, convertidos en insustituibles promotores. Ellos han contribuido, junto a la comunidad, a establecer normas rigurosas de participación a las salas: no se fuma, no se toma, y se asiste correctamente vestido. Eso siembra civilización y crea especiales hábitos de conducta. Para Félix Ángel Zambrano, director de la sala de El Puntico, un proyecto de este tipo ratifica el sueño de Fidel de que un mundo mejor es posible. Eusebio Riquene, médico de La Plata, la catalogó como una eficaz arma de combate, y Mislena Escalona, vecina del lugar, confesó que los habitantes de esa comunidad están hasta cambiando el modo de expresarse y de vestirse. En un emotivo discurso, otro orador, Lionel Fidel Guerra, en representación de COPEXTEL, expresó su orgullo de vivir en un país que escogió el más humano de los sistemas sociales. Desde que nos dieron la tarea, afirmó, sabíamos que en nuestras manos estaba la felicidad de muchos. Por el esfuerzo y la dedicación a este proyecto, el Comandante en Jefe entregó estímulos a representantes de COPEXTEL, Empresa de Estructuras Metálicas Comandante Paco Cabrera, Combinado Israel Santos del MICONS, Unión de Industrias del Cemento, Empresa de Proyectos Agropecuarios, Almacenes Universales S.A., Agencia de Aseguramiento y Logística Las Tunas, Empresa de muebles capitalinos e IMECO. Amado Calzadilla, organizador y ejecutor de las salas en Granma, recibió el reconocimiento en nombre de los cuadros; y Marcos Salgado, de la Microbrigada Social de Bartolomé Masó, en nombre de los obreros. Al histórico escenario, acompañaron a Fidel los miembros del Buró Político Carlos Lage y el general de cuerpo de ejército Ramón Espinosa Martín, jefe del Ejército Oriental, los Comandantes de la Revolución Ramiro Valdés y Guillermo García, así como ministros y jefes de organismos. De manera especial, Fidel recordó la presencia en el acto de las madres y esposas de los Cinco Héroes cubanos Prisioneros del Imperio. Y aseguró una vez más, ahora en el escenario desde donde predijo las más importantes victorias revolucionarias, que ellos volverán. |
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