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Exhorta Cuba a refundar Comisión "Requerimos una Comisión al servicio de los intereses de todos y no rehén de las imposiciones de una minoría o, como es cada día más evidente, de los caprichos del más poderoso" dijo el ministro de relaciones exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, ante el plenario de la 58 sesión de la CDH ROBERTO MOLINA, enviado especial GINEBRA, 26 de marzo (PL). —El ministro de relaciones exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, exhortó hoy a los países miembros de la Comisión de Derechos Humanos (CDH) de la ONU a fundar nuevamente esta institución antes de que sucumba debido a su descrédito creciente. En un breve y contundente discurso ante el plenario de la 58 sesión de la CDH, afirmó que, ante la falta de credibilidad y la extrema politización imperante en este foro, es urgente democratizar sus métodos, restablecer con transparencia sus objetivos y reglas. "Requerimos una Comisión —remarcó— al servicio de los intereses de todos y no rehén de las imposiciones de una minoría o, como es cada día más evidente, de los caprichos del más poderoso". Pérez Roque enumeró los lastres que se necesita desterrar de la CDH, como los dobles raseros, la selectividad, la desigualdad, la arbitrariedad y falta de espíritu democrático, así como el intento de ignorar la defensa de derechos humanos básicos para los pueblos pobres del planeta. Al fundamental sus planteamientos, se preguntó si quienes hoy cuestionan la legitimidad de las elecciones en un país africano, en referencia a Zimbabwe, dijeron una palabra cuando hace un año y en medio de un escándalo se debió esperar casi un mes para saber quien seria el presidente de Estados Unidos. En cuanto a la selectividad, mencionó que en el 2001 la CDH adoptó resoluciones y decisiones criticando la situación de derechos humanos en 18 países del Tercer Mundo y algunas, como la de Cuba, fueron impuestas mediante brutales presiones. Sin embargo, denunció, ni una sola decisión mencionó violaciones de derechos humanos en el mundo desarrollado, y se preguntó si ello se debió a que no existen o a que resulte imposible a la CDH criticar a un país rico. Dijo que la desigualdad en este foro es obvia porque una minoría de Estados ricos y desarrollados impone aquí sus intereses y son los que pueden acreditar delegaciones numerosas y presentan la mayoría de las resoluciones y decisiones que se adoptan. Añadió que son también los que tienen todos los recursos para realizar su trabajo y siempre resultan los jueces y jamas los acusados. Mientras tanto, acotó, del otro lado los países subdesarrollados, representantes de tres cuartas partes de la población mundial, somos siempre los acusados y los que con grandes sacrificios y escasos recursos tratamos aquí de ser escuchados. Calificó como ejemplo de arbitrariedad y falta de espiritu democrático la vergonzosa presión ejercida por Estados Unidos para regresar a la CDH sin enfrentar una votación y consideró casi risible, si no fuera por lo patética, la reacción de ese país para tomar represalias por su exclusión. Después de estas reflexiones, expresó el criterio de Cuba de que, a pesar de las diferencias de concepciones, ideologías y posiciones políticas entre los países miembro de esta Comisión, hay un peligro común a todos. Ese es, aseveró Pérez Roque, el intento de imponer una dictadura mundial al servicio de la poderosa superpotencia y sus transnacionales, que ha declarado sin ambages que se está con ella o contra ella. |
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