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Ratifica Bush vieja fórmula de En una ceremonia multitudinaria en el jardín sur de la mansión ejecutiva en tributo a las víctimas de la tragedia del llamado martes negro, Bush dividió al orbe en naciones civilizadas y no civilizadas en dependencia del grado con que acepten las políticas de Washington WASHINGTON, 11 de marzo (PL).—El presidente George W. Bush renovó hoy su exigencia al mundo para que se le alíe a seis meses de dejarle la única opción de estar con Estados Unidos o con el terrorismo. "No puede haber neutralidad", recalcó el mandatario mientras exponía la "política para la segunda fase de la guerra" que tiene en Afganistán solo el primer frente. En una ceremonia multitudinaria en el jardín sur de la mansión ejecutiva en tributo a las víctimas de la tragedia del llamado martes negro, Bush dividió al orbe en naciones civilizadas y no civilizadas en dependencia del grado con que acepten las políticas de Washington. El gobernante instó a las primeras a conducir la ofensiva contra quienes amparan a presuntos terroristas en una repetición del llamado que hiciera el pasado 20 de septiembre para presionar a los gobiernos acusados de alentar acciones violentas. La segunda etapa referida por el mandatario republicano contempla la prestación de asistencia en recursos materiales y en hombres a aquellas naciones "necesitadas de entrenamiento". Actualmente, Estados Unidos mantiene más de 600 miembros de las Fuerzas Armadas en Filipinas, unos 200 en Georgia y planea enviar un número no especificado a Yemen en una estrategia interpretada a nivel internacional como depredadora. Bajo el pretexto de que en Filipinas opera un grupo insurgente supuestamente vinculado a la red al-Qaida y de que otro tanto ocurre en la exrepública soviética, el Pentágono se está posesionando en regiones clave que luego le servirían para otros propósitos aún no confesados, coinciden analistas internacionales. En cuanto a Yemen, Washington asegura que su territorio sirve de escondite a prófugos talibanes y miembros de la organización del saudita Osama bin Laden. El discurso del republicano fue el plato fuerte de una serie de actos públicos celebrados en Nueva York y en la sede del Pentágono, blancos de los peores ataques terroristas en la historia de Estados Unidos. |
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