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XI Feria Internacional del Libro de Cuba Página Abierta A cargo de Omar Vázquez, Pedro Mora y Antonio Paneque Brizuela DE FIESTA LA MUCHACHADA DEL GUASO En el escenario instalado en el Parque José Martì o en el Pabellón Infantil (Casa de la Cultura) grupos como el Teatro Guiñol de Guantánamo, con la obra La calle de los fantasmas, o el proyecto Polimita, con El demonio de los libros, canalizaron el interés de cientos de muchachos para quienes la fiesta del libro ha sido, sobre todo, una obra de regocijo atraídos por la presentación de títulos deseados y también el disfrute de estas manifestaciones. Para Arianna, estudiante de computación, y su amiga Lisbet, de pre, quienes deambulaban por los quioscos aledaños, libros en mano, "es también un disfrute, pues presenciamos las actuaciones del Conjunto Folclórico Babul, de las danzas de los conjuntos Fragmentada y Libre, las canciones de los trovadores Mario Zamora y Josué Oliva, lo cual nos enriquece doblemente". Y subrayaron: "La fiesta es general y dura hasta por la noche".
EN GRANMA, COMO EL PRIMER DÍA Tanto en Bayamo como en Manzanillo, la afluencia de público a los estantes de venta de libros se ha mantenido constante como el primer día. Los lectores pudieron encontrarse, en Bayamo, con Miguel Barnet, a quien está dedicada la Feria, y adquirir una nueva edición de su novela testimonio Canción de Rachel, y dialogar en la bayamesa Casa de la Nacionalidad con el escritor y etnólogo. De los autores locales fue presentado Fernando Ortiz y sus estudios sobre el espiritismo en Cuba, del periodista y escritor niquereño Ángel Lago, quien aborda de este modo un tema poco estudiado dentro de la obra del sabio cubano. CRÓNICA HOLGUINERA En esta provincia conviven actualmente varias generaciones de escritores que, junto a los residentes en La Habana, dan nombre y apellido a la literatura local y conforman un legajo creativo cuya imagen se proyecta hace tiempo fuera de las fronteras nacionales y se insertó editorialmente en la versión holguinera de la Feria Internacional del Libro 2002. Ello, llevado a números en esta muestra significó la presencia de 47 títulos (solo cuatro no son de autores holguineros), editados aquí el pasado año. Esa razón, la de tanta mano artística, fue la misma que en 1986, obligó a fundar Ediciones Holguín, cuya directora nos explica ahora cómo intercambian fluidos esas generaciones, además de llevarlos al impreso. "Al contrario de otras provincias —dice Lourdes María González Herrero—, en Holguín fue imprescindible tener una casa editora porque eran demasiados escritores y también los investigadores que estudian la literatura local. Hasta el punto de que el año pasado hicimos un Catálogo Literario Holguinero del siglo XX, fenómeno sui géneris en un territorio del interior de país. Durante esos 15 años nuestra editora ha publicado 365 títulos". Lourdes (Holguín, 1952), poeta laureada nacional e internacionalmente, autora de ocho poemarios, otro concursando en un certamen, una novela en proceso editorial (Oriente) y otra en preparación, integra también ese grupo de escritores de vanguardia formado, entre otros, por Pedro Ortiz, ya desaparecido, y cuyo nombre lleva la editorial, Delfín Prats, Enmanuel García y Luis Caissés y la imprescindible María Dolores Ortiz, muy activa en esta última feria. Entre las obras más importantes presentadas aquí ahora por autores locales sobresale una nueva colección que abarca los certámenes holguineros Premios de la Ciudad e Isla del Mármol. Están ahí Meditaciones de Odiseo a su regreso (Manuel García Verdecia), Eros del espejo (Rubén Rodríguez); y Las invenciones del dolor (Michael Hernández Miranda). |
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