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10/03/2002
Portada de hoy

Soldados de EE.UU. y locales 
en el este de Afganistán

Tras montañas conectadas entre sí por estrechos desfiladeros y altos valles, hay posibles rutas de retirada para integrantes de Al-Qaida. Otros obstáculos de la ofensiva son el terreno escarpado y el intenso frío

MERA JAN, AFGANISTÁN, 9 de marzo.—Fuerzas especiales estadounidenses y sus aliados afganos tratan de bloquear, desde puestos de control en las montañas, los suministros y refuerzos para los integrantes de Al-Qaida sitiados en el este de Afganistán, reporta AP.

Los soldados estadounidenses vigilan tres macizos montañosos, presuntos escondites potenciales para Al-Qaida y reductos de los talibanes.

Tras esas montañas, todas conectadas entre sí por estrechos desfiladeros y altos valles, esperan hallar posibles rutas de retirada para los combatientes de Al-Qaida. Los puestos de control están cerca de Jost, ciudad situada cerca de la frontera paquistaní, cuyos habitantes simpatizan con los talibanes.

Aunque los estadounidenses se negaron a conceder entrevistas, un soldado que no quiso dar su nombre ofreció esta advertencia: "Si van a Jost, deben ser cuidadosos. No digo más, pero por eso estamos aquí''.

En los puestos de control al norte de Jost, las fuerzas especiales trabajan con 185 soldados afganos leales a Bacha Jan, un jefe militar que se separó el año pasado de los talibanes. Hacia el noroeste, en Zeerook, los afganos están aliados a otro jefe militar, Zakim Jan.

Pero los afganos hostiles no son el único problema que enfrentan las tropas dirigidas por los estadounidenses; está también el terreno escarpado, el intenso frío y la llegada subrepticia de los enemigos.

La misión de las tropas es cortar los suministros y obstaculizar la llegada de refuerzos para los cientos de combatientes de al-Qaida que permanecen en las cuevas, y también tratarán de evitar que miembros de la organización y del Talibán se retiren hacia Paquistán y lleven con ellos a residentes que simpatizan con su causa.

Al aumentar el furor en la batalla, los simpatizantes del Talibán y de al-Qaida han lanzado una campaña en el oriente y sur de Afganistán en la que exhortan a la yihad, o guerra santa, contra Estados Unidos.

10/03/2002

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