Nacionales
Internacionales
Culturales
Deportivas
27/02/2002
Portada

El vigía electrónico de Palmares

Sobre cómo una compañía dedicada a la gastronomía utiliza un moderno sistema de control para proteger al cliente

FÉLIX LÓPEZ

La indisciplina en materia de precios —sobre todo en detrimento de la población— tiene su caldo de cultivo en la impunidad y la falta de control, más que en la escasez y la baja catadura moral de quienes le roban a un cliente en el cobro o en el pesaje de un producto. Usted puede pensar que intento convertir un deseo en realidad, pero esta vez tengo a mano un ejemplo que lo prueba.

Foto: ALBERTO BORREGOTodo a la vista de todos.

Dejemos a un lado la justificación de que se trata de un problema universal y tan viejo como la primera feria de compra venta que se inventaron los hombres. Porque si lo seguimos analizando desde ese ángulo evasivo y facilista, podría llegar el momento en que vendedores, gastronómicos y comerciantes anuncien en las tablillas de precios, sin sonrojarse, el monto de las "multas" que imponen a sus clientes.

En la parte superior cuelga el "auditor" electrónico.

Esas indisciplinas a las que me refiero —y que todos, de alguna manera, hemos sufrido en bolsillo propio—, duelen más cuando se trata de uno de esos establecimientos que venden sus productos en divisas, y a los que acuden personas de holgados recursos, pero también los que hicieron un gran sacrificio al reunir algún dinero para satisfacer una necesidad familiar o el deseo de algún pequeño de la casa.

SIEMPRE HAY UN OJO QUE TE VE

Luego de incontables medidas y controles sorpresivos, de persuasión y cursos sobre ética..., los directivos de la compañía Palmares, del grupo Cubanacán, decidieron dar un paso más a favor del consumidor y de la salud económica de la empresa: la adquisición de un moderno sistema de control, que incluye cámaras de video panorámicas, modernas pesas digitales integradas al sistema contable y un centro de operaciones, para fiscalizar todo ese proceso.

¿Quiere eso decir que encontraron la fórmula mágica para ordenar los precios y poner fin a las violaciones? De ninguna manera. El más sofisticado sistema de control tiene que ser compensado por la rigurosidad de quienes lo administran. Para qué puede servir una filmación (donde un dependiente manipula mal un alimento y no registra los cobros en la caja contadora), si no existe un administrador que le imponga la sanción correspondiente.

Al "sembrar" las modernas instalaciones que hoy acogen a los Ditú, rodeadas de cristales y con todas las operaciones a la vista del público, Palmares comenzó a cultivar en sus trabajadores el concepto de la transparencia: todo a la vista de todos..., pero los malos vicios estaban demasiado arraigados en el concepto gastronomía, como para que la gente no demorara mucho tiempo en advertir las violaciones.

Emilio Rebul, director de Gastronomía Ligera de Palmares, explicó a Granma que en los controles de Finanzas y Precios realizados a la entidad durante el pasado año, de 61 unidades, dos recibieron calificación de deficiente y tres de regular. Las medidas, añadió, estuvieron en concordancia con las dificultades encontradas: un administrador separado del sistema, otro de su cargo y el resto con severas sanciones administrativas.

Pero hay más en el auto-control diario que ellos mismos han organizado. En el Centro de Operaciones de la Sucursal Centro, José Centeno Rodríguez, al frente del equipo fiscalizador, explicó que no hay un solo día en que no se detecte una violación, ya sea en los precios, la manipulación, la presencia personal o la higiene de la unidad.

En ese Centro, ubicado en el Malecón habanero, junto al restaurante 1830, se siguen (segundo a segundo) las operaciones de todos los establecimientos de Palmares, y se recoge en detalles (fecha, hora, lugar y persona) cualquier hecho extraordinario. Ese informe, además de servir para perfeccionar el trabajo y depurar responsabilidades, sirve para conformar la evaluación de desempeño de los cuadros y trabajadores.

HAY CONTROLES MÁS BARATOS

Los Ditú, con una gran eficiencia, obtuvieron el pasado año 
7 000 000 de dólares, con utilidades récords y una gama de productos de diferentes precios. Esa situación económica le ha permitido el mejoramiento de la imagen y la constante búsqueda de controles que protejan al cliente. Por estos días, como medida adicional a lo que aquí se ha dicho, se han propuesto poner todas las pesas de frente al público, para que sean los clientes quienes realicen la operación y comprueben que (en el momento de pesar sus productos) la pequeña pizarra estaba en cero.

El anuncio agrada, como todo lo que se haga en función de proteger al pueblo. Pero ahora mismo usted debe estar pensando en aquellas unidades que no operan en divisas —y por lo tanto no tienen los mismos recursos que emplea Palmares en la adquisición de sus cámaras de video y otros equipos—; allí, sin justificaciones tiene que permanecer el ojo "panorámico" del administrador, exigiendo que todo se haga bien, pero con ejemplo personal.

Ese sistema puede parecer obsoleto en la era digital, pero es tan seguro como el vigía electrónico de Palmares.

27/02/2002

Subirtop.gif (129 bytes)

Portada de hoy