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Ante la 43ma. edición de los Grammy Jazz y tradición: ¡perlas cubanas! No, no están solamente para orgullo nuestro optando por el Mejor Álbum de Música Tropical Tradicional los discos de Rubén González (Chanchullo, Nonesuch), la Orquesta Aragón (La charanga eterna, Lusáfrica) y Compay Segundo (Las flores de la vida, Nonesuch), sino la música cubana es parte viva de una cuarta nominación, la de Los Super Seven por Canto (Columbia Legacy). Ni únicamente la cubanía es propiedad, en la categoría Jazz Latino, de Supernova, de Gonzalo Rubalcaba, y la avalancha de intérpretes reunidos en Calle 54, por obra y gracia del cineasta español Fernando Trueba, encabezados por Chucho, Bebo y Patato Valdés, Paquito y Cachao: aquí se da el caso de que los restantes tres fonogramas nominados poseen, en mayor o menor grado, un decisivo toque insular: Nocturne, de Charlie Haden; New Congo Square Vol. 3, de Los Hombres Calientes; y Travesía, de David Sánchez. Los Super Seven, desprendimiento de los Lobos, saltaron del tex mex hacia cuatro de los complejos más vigorosos de la música afrolatina: Cuba, Puerto Rico, Brasil y Perú. De nuestro país incorporan Siboney (Ernesto Lecuona) y El que siembra su maíz (Miguel Matamoros). Contaron con colaboraciones de lujo: la peruana Susana Baca y el brasileño Caetano Veloso. El disco de Haden, además de incorporar a Gonzalito, pasa por Nosotros (Pedro Junco) y No te empeñes más (Marta Valdés). New Congo... sorprende con un primer corte cantado por Issac Delgado (Foforo fofiri) y la trompeta de Julito Padrón. Y el del boricua David, con su magnífica Paz pa' Vieques, no se explica sin la gracia sonera en las descargas. (P. de la H.) |
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