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Abrecartas A cargo de GUILLERMO CABRERA ÁLVAREZ He podido apreciar que en esa sección no solo se denuncian cosas desagradables que a diario pasan, sino también de cosas que enorgullecen a personas y empresas de nuestro país. Quisiera conocieran que a pesar de estar recluido fui ganador de un concurso por el veinte aniversario del Noticiero Nacional Deportivo. El jurado no tuvo en cuenta a la hora de juzgar que el concursante estaba recluso. Para mi sorpresa fui premiado. No tuvieron en cuenta mi sanción lo que demuestra cuán justos son. Tampoco quedaron atrás los combatientes del MININT del establecimiento penitenciario y fui invitado al Festival Deportivo Inter-Prisiones, que se desarrolló en la sala polivalente 19 de Noviembre, de la capital pinareña. Ante cientos de reclusos de otras prisiones, sus familiares y la jefatura del MININT y del INDER, y de la gloria deportiva Omar (El Niño) Linares, recibí el trofeo, por lo que me sentí doblemente estimulado. Todo el mundo gana cuando se mira al hombre como hombre. Gracias a quienes me hacen darle más sentido a mi vida. (Pedro Pablo Aroche, Prisión provincial, Pinar del Río) Viene a mi memoria mientras leo sus palabras, la máxima de Juvenal (Sátiras) "Mens sana in corpore sano" (Mente sana en cuerpo sano) Aquel poeta pedía junto a la salud del cuerpo la salud del alma. Cuando la Revolución habla de una cultura general integral, no excluye a nadie, absolutamente a nadie que desee ser mejor de lo que es. No importa donde se viva de San Antonio a Maisí, si usted cumple o no una sanción. Este es un país donde la igualdad de posibilidades le es garantizada a cada ciudadano sin distingo. Usted tuvo la libertad de participar en el concurso y competir en planos de calidad. Ganó quien lo mereció, y fue su caso. Las prisiones revisten un interés especial. Una sociedad justa, revolucionaria, no ve la cárcel como un almacén de delincuentes, sino como una escuela de vida y de libertad. Hay que luchar para que el ser humano salga de la celda mejor de lo que entró en ella, no peor. Mal hará una sociedad que deprava al sancionado en lugar de corregirlo. Mientras más culto sea un pueblo, menos delito cometerán sus ciudadanos. Llegará el día —ojalá sea en este Tercer Milenio—, en que el delito sea considerado una enfermedad y se trate en los hospitales. Es soñar con la realidad del futuro. Ah, y felicidades por su premio. Escríbanos: |
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