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El cólera y otras enfermedades LA PAZ, 23 de febrero.—Cuatro días después de una tormenta que causó decenas de muertes y daños millonarios, el peligro no da tregua en Bolivia y ahora el cólera y otros males amenazan a la población, destaca Prensa Latina. Cuando aun no terminan la limpieza de escombros ni la búsqueda de desaparecidos bajo el temporal del martes, el agua, fuente de la vida, sigue amenazándola en esta nación del corazón sudamericano. El Ministerio de Salud declaró emergencia sanitaria nacional, por el peligro de que la estela de aguas estancadas, alcantarillas destruidas e insalubridad que dejan las inundaciones conlleven epidemias. Ese organismo subrayó que el peligro no se reduce a la capital que el martes sufrió la mayor tormenta de su historia, sino a diversas regiones castigadas, aunque no con igual intensidad, por las precipitaciones. El ministerio llamó a la población a hervir el agua y adoptar otras medidas de higiene y prevención, pues existe la posibilidad de brotes de cólera -que no se ha presentado en cuatro años-, tifoidea y otros males. El peligro incluye enfermedades respiratorias agudas, infecciones de la piel, conjuntivitis y otros males de veloz propagación, sobre todo entre cientos de familias que perdieron sus casas y viven en la precariedad. En la capital las autoridades sanitarias extreman precauciones con unas 600 personas alojadas provisionalmente en un coliseo deportivo. Esos especialistas dijeron tener controlados 33 casos de males gastrointestinales debidos a la alimentación no habitual que reciben los refugiados o al hecho que estuvieron expuestos a las inundaciones. Sin embargo, dijeron carecer de capacidad para hervir agua para el consumo humano y pidieron la dotación de agua embotellada para los damnificados. Al mismo tiempo, el Ministerio de Salud anunció la distribución de sustancias potabilizadoras de agua a las áreas rurales afectadas por las inundaciones. Además de otras medidas preventivas, el organismo instruyó a los hospitales a que se doten de medios para enfrentar cualquier emergencia y a mantener los servicios de manera permanente. Entretanto, el gobierno continúa gestionando cooperación internacional, que ha comenzado a obtener, para la reconstrucción de La Paz y la indemnización a los afectados, que demandarán al menos 60 000 000 de dólares, según estimado del alcalde Juan del Granado. La coordinación y la supervisión del uso de esos fondos estarán a cargo de la representación aquí del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), según acordaron el gobierno y el municipio. |
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