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Se beneficia salud de los
santiagueros Millonaria inversión del país en esta industria, con la cooperación de organismos del sistema de las Naciones Unidas Jorge García Orce La salud de la población se beneficia este año con la introducción de la sal fluorurada y yodada en la dieta diaria de los habitantes de la provincia de Santiago de Cuba, tras millonarias inversiones del gobierno cubano y la cooperación de organismos del sistema de las Naciones Unidas. "En los próximos años se podrá disminuir casi a la mitad la incidencia de caries dentales", dijo a Sierra Maestra la doctora Maritza Peña, coordinadora provincial para el empleo del flúor con fines médicos. De acuerdo con estadísticas oficiales, el 95% de la población cubana ha padecido al menos una vez en su vida de caries dentales, lo cual disminuiría a partir del consumo de la sal fortificada. La introducción del nuevo producto en el mercado provincial no sustituiría la aplicación estomatológica del flúor, en buchadas a los adolescentes y pinceladas de laca a los niños menores de 4 años, según precisó la doctora Peña. Por otro lado, la sistemática incorporación del yodo a la dieta de los santiagueros contribuye a la prevención de alteraciones tiroideas, cuyo riesgo es alto en las zonas montañosas de la provincia por el bajo consumo de ese mineral. Contenido en una proporción de 15-30 partes en un millón de sal común, el consumo de yodo disminuiría además las dificultades femeninas para embarazarse, las muertes intrauterinas, los abortos o el cretinismo y retraso mental en los recién nacidos, entre otras afecciones. Cada año en el mundo mueren antes de nacer unos 30 000 fetos, al tiempo que se registra 20 mil nuevos casos de niños con cretinismo por deficiencias de yodo en la madre. La sal fluorurada y yodada aparecerá en el mercado provincial a partir del 1 de abril en envases de 1 kilogramo, y a pesar de todas las bondades que se le atribuyen, las autoridades médicas insisten en que su consumo debe ser prudente —a razón de 6 gramos al día— para evitar ya no sólo los conocidos daños vasculares y cardíacos provocados por la excesiva ingestión de sal, sino las complicaciones causadas por el desmedido consumo de flúor y yodo. Periódico Sierra Maestra. http://www.sierramaestra.cu/ |
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