Nacionales
Internacionales
Culturales
Deportivas
22/02/2002
Portada de hoy

Un empeño para muchos

ALFONSO NACIANCENO

La responsabilidad de revivir en nuestros atletas valores éticos y morales es compromiso de muchos, en el camino hacia el impostergable perfeccionamiento del movimiento deportivo cubano.

Si aspiramos a ver esa obra en flor, la batalla no puede tener la efímera vida de una jornada o una campaña. Gestar el cambio y abrirle paso contra la rutina requiere de un desvelo diario, mesurado, firme, porque en la ruta a seguir habrá verdades para decirlas de frente, sin cortapisas.

La resistencia al cambio existirá en los primeros tiempos; imperdonable sería cejar en el intento. Ninguna obra perdura sin sistematicidad, y el llamado a regularizar la acción colectiva fue hecho a las Comisiones Nacionales, entrenadores, capitanes de equipos y a los propios atletas, ejes de un sistema que igualmente involucra en esta empresa al resto de sus trabajadores.

Este movimiento renovador, desde la base hasta las selecciones nacionales, sitúa a la familia del atleta en el lugar que le corresponde. ¿Cómo podrá el entrenador formar en un joven sentimientos de honestidad, lealtad, dignidad, amor (virtudes que debe ser el primero en exhibir), si no conoce su procedencia, si no visita el hogar donde aquel nació y si apenas indaga sobre los problemas que lo aquejan? Palpar esas realidades e influir sobre ellas, es educar y fomentar en el alumno la disciplina y la entrega al entrenamiento. Las medallas vendrán después.

Tan ardua labor comienza en el área o la escuela. Si por cumplir una meta cuantitativa la matrícula de una EIDE alcanza los 1 500 alumnos, por qué no pensar en un número menor cuando esa reducción garantizaría un colectivo cualitativamente superior. No precisamos de "almacenes" de atletas; a este sistema especializado de educación accederán los buenos estudiantes que al mismo tiempo posean condiciones físicas. O acaso entenderíamos la entrada a un conservatorio de un niño sin aptitudes para la música.

No pretendamos que con solo una labor en el plano de los conceptos, las ideas y la mente del hombre ascenderemos al aspirado peldaño. Mejorar las condiciones materiales de vida aparece también como una prioridad, en aras de la cual el INDER acomete, con recursos propios, un modesto plan de remozamiento de los centros docentes e instalaciones. Sentirse a gusto, bien atendido, favorece la disposición para emprender cualquier tarea.

En este interés por revitalizar valores éticos y morales entre sus educandos, los comisionados nacionales contraen una alta responsabilidad. Serán celosos guías políticos de un proceso que les exigirá un mayor acercamiento al mundo interior de cada deportista, no con el ánimo de analizarlo únicamente en su desarrollo técnico, sino comprometido en ayudarlo a que crezca preparado para la vida, útil a la sociedad. Formemos al hombre primero, convirtámoslo en campeón después. Invertir esa máxima entraña riesgos que tal vez no afrontemos con éxito.

22/02/2002

Subirtop.gif (129 bytes)

Portada de hoy