![]() |
|
En el secado artificial del tabaco Apagar para dar luz Ronal Suárez Ramos PINAR DEL RÍO.—Alejar el apagón haciendo preventivamente lo que se pueda para reducir el consumo de energía eléctrica, es algo que beneficia a todos.
En ello todavía hay reservas, como lo demuestra la medida orientada por la dirección de Tabaco de la provincia: apagar durante dos horas en los momentos de máxima demanda, el 50 por ciento, de forma alternativa, de las kalfrisas donde se secan artificialmente las hojas con posibilidades de dar capas para el torcido exportable y todas las del tipo rubio. ¿Qué trascendencia puede tener esa acción? Edilberto (Edy) González, director de la Empresa Hermanos Saíz, en San Juan y Martínez, prefiere apelar a la calculadora para sacar cuentas exactas.
Solo en ese territorio funcionan 78 de esas cámaras donde se curaron el pasado año 651 803 cujes, en ciclos de aproximadamente 20 días; cuando se divide el consumo total, el promedio es de 1 193 kW en dos horas, pero como solo se desconecta la mitad diariamente, el ahorro totaliza 596. Ello pudiera representar el gasto en el horario pico de alrededor de 400 viviendas no derrochadoras. Si se tiene en cuenta que además de San Juan y Martínez tal método es aplicado en San Luis, Pinar del Río, Consolación del Sur y Sandino puede aquilatarse la importancia de un aparentemente simple gesto de ahorro.
Y la calidad del secado ¿no se afecta? Edy aclara que durante los primeros días ( hasta una semana), cuando se está fijando el color de las hojas, no se pueden apagar las kalfrisas; por eso se establece la medida para solo un 50 por ciento. Después de rebasada esa fase, no tiene ninguna incidencia. "De hecho, durante la cosecha siempre ocurren algunas interrupciones hasta por mayor tiempo, y si se actúa bien no hay pérdidas. El apagón imprevisto es más riesgoso, pues obliga a proceder sobre las consecuencias y no preventivamente; es lo que tratamos de evitar", afirma. En San Juan y Martínez, igual que en otros territorios, se experimenta durante esta campaña un sistema automatizado que ahorra la mitad del consumo de energía eléctrica en el proceso de secado, según los especialistas. En el lugar conocido por Hoyo de Mena, los técnicos Idel Rodríguez y Osmany Ceballos nos muestran el equipamiento en pleno funcionamiento. Se trata de un variador de energía instalado en cada una de las 10 cámaras que integran la batería, conectados a una computadora desde donde se controla todo el proceso y se establece el nivel de aire, temperatura y humedad requeridos. Idel y Osmany afirman que además de ahorrar, la novedosa técnica mejora la curación, pues el exceso del caudal de aire también perjudica a las hojas. Ahora los motores trabajan con la intensidad que se necesita, ni más ni menos. En toda la provincia la curación controlada de tabaco cuenta con 457 kalfrisas, por lo que la medida aplicada debe representar 3 656 kW disponibles para el sector residencial. Un ejemplo que vale la pena imitar, tanto por los grandes consumidores, como por los que en nuestras casas no siempre estamos pendientes del bombillo que sobra. |
|