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Dejar para la prehistoria el uso de los cañones y sustituirlos por el uso de las ideas Inauguró Fidel una Feria Internacional del Libro que no es solo de La Habana, sino de toda Cuba Antonio Paneque Brizuela El Comandante en Jefe Fidel Castro declaró ayer que, con la apertura de la XI Feria Internacional del Libro en La Cabaña, se inicia una gran fiesta cultural que abarcará a 19 ciudades cubanas.
Argumentó que mientras aquí brillaba la feria y la televisión y los demás medios de prensa se dedicaban a informar qué grandiosa feria se estaba llevando a cabo aquel año, entre algunos compatriotas del interior del país con frecuencia aparecía la opinión de "¿a nosotros qué, a nosotros qué nos toca?, por lo cual se decidió organizarla a escala nacional. "Por eso ahora no estamos inaugurando solo la Feria de La Habana, sino la de varias semanas en 18 ciudades más, para que el libro llegue a todas las provincias", precisó y subrayó el papel en la producción de libros y en la promoción masiva del talento literario en esos territorios de las nuevas máquinas impresoras y las computadoras obtenidas por el país. Coincidió con el embajador de Francia, Jean Levy, y el poeta Miguel Barnet (escritor que centraliza la Feria), quienes le antecedieron en la palabra, en destacar la influencia histórica de Francia en la Isla y particularizó el enorme papel que ha jugado ese país en el desarrollo del pensamiento cultural y político, no solo entre nosotros en Cuba, sino de toda América Latina. En correspondencia con ello, concordó con la idea de establecer una cooperación duradera en la cultura y el libro y sugirió que en ese sentido "podemos y debemos invitar a otros países". Al recordar el ámbito donde se desarrolla la Feria, declaró que quizás algo que debamos hacer sea dejar para la prehistoria el uso de los cañones para sustituirlos por el uso de las ideas "y en eso está enfrascado hoy nuestro país: en una gran batalla de ideas". Reflexionó en ese sentido que esta vieja edificación militar, la Fortaleza de La Cabaña, a partir de ferias como esta y la del pasado año, algún día podrá llamarse la "Fortaleza del Libro". El Comandante en Jefe relacionó los actuales avances de la producción de libros, de la literatura y de la cultura en general con el desarrollo de los sistemas de educación en las distintas enseñanzas durante todo el período revolucionario y subrayó dentro de ello la presente introducción de la computación. El desarrollo de la literatura, del talento artístico está, en primer lugar, en dependencia del nivel educacional, puntualizó y comentó que esos niveles han llegado tan lejos que ahora el país está en condiciones de tener en las aulas 20 alumnos, como máximo, por maestro, y se trabaja en que, con independencia de las cantidades, sea cada vez mayor la calidad en la educación. En alusión a los programas televisivos Universidad para Todos, incluyendo la enseñanza de idiomas, Fidel recordó el hecho de que ya se dio un curso de francés de 60 horas y expresó sus deseos de que el pueblo pueda dominar varias lenguas para leer directamente la literatura escrita por sus autores. "Me parece —dijo— que todo eso justifica el sentido que tiene este acto, que va mucho más allá de una simple Feria de La Habana: ya se puede hablar de una Feria de Cuba", y contrastó que todo eso se está haciendo en el país pese al bloqueo norteamericano a la Isla. En el acto también usó de la palabra Iroel Sánchez, presidente del Instituto Cubano del Libro, quien dio la bienvenida a los participantes. La Feria abrirá hoy al público a las 10:00 a.m. con un intenso programa, que incluye desde bien temprano el espacio dedicado a los niños, Tesoros de papel. |
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