![]() |
|
Ofensiva contra el mosquito Aedes aegypti La calidad bajo control ALBERTO NÚÑEZ BETANCOURT Una brigada de detectives que con el permiso de las familias revisa los lugares más ocultos de las casas y por calles mantiene la mirada atenta ante el surgimiento de un posible criadero, forman los 44 responsables del control de la calidad en las tres áreas de salud del municipio del Cotorro. Todos parten del mejor conocimiento del enemigo llamado Aedes aegypti y portan un vasto arsenal para cortarle sus acciones.
Ya nos habían hablado del buen hacer de estos garantes de la calidad en el Cotorro, pero siempre la realidad ofrece una insuperable dimensión del hecho. Si hoy este territorio se conserva limpio, luego de recoger más de 26 000 metros cúbicos de desechos sólidos —récord histórico en ese lugar—, se debe en buena medida a que cada paso de la estrategia ha estado guiado por un óptimo trabajo. El control de la calidad verifica el resultado de todas las acciones precedentes, dice Mirta Echevarría, trabajadora de la Campaña antivectorial desde 1981, cuando una epidemia de dengue hemorrágico nos azotó con fuerza. Entonces, movida por la sensibilidad de conocer de cerca el caso de un niño fallecido, respondió al llamado de la Federación de Mujeres Cubanas, recuerda mientras trasmite oportunos consejos a nuevos integrantes, cuadros de la UJC, llegados para fortalecer la brigada.
Mas en particular, el paso final de la ofensiva supervisa los tratamientos focal y adulticida para observar la probable existencia de focos residuales, comprobar mediante el intercambio con la población y otros métodos prácticos la efectividad de la fumigación, medir las normas técnicas en tal maniobra y la preparación del producto insecticida. A la par de estas funciones, los controladores de la calidad insisten también en dotar a las familias de la indispensable educación sanitaria. BÚSQUEDA Y CAPTURA DEL MOSQUITO Con un instrumento artesanal, pero efectivo, cuyo nombre pudiera ser cazamosquito o algún término similar, encontramos a Norma Terraza en plena faena por capturar uno de estos insectos adultos posado en una planta de malanga (sembrada correctamente en tierra).
Si es o no Aedes aegypti se determina después en una prueba de laboratorio, explica la bióloga Ibian Castillo Guerra, al frente de un pequeño grupo encargado del recontrol que, mediante visitas a por lo menos un tercio del universo de viviendas y locales, chequea el trabajo de la fuerza comprometida con certificar la calidad o reportar cualquier irregularidad. Debemos pasar en 24 ó 48 horas después de la intervención de los controladores de la calidad. En ese tiempo podemos evaluar la labor de ellos y combatir el origen de nuevos criaderos. Nuestro desempeño es un repaso contemplado en el enfoque integral, cuya utilidad ha quedado demostrada. La búsqueda y captura del mosquito no puede ser subestimada; la premisa para cumplir esta acción tiene que ser conocer las características del vector, sus hábitos, reacciones, lugares de preferencia... En tal sentido, conocemos que la hembra luego de picar necesita un descanso, conocido como reposo post-hematofágico, cuentan los entendidos. Ese es el momento oportuno para atrapar al criminal. De los lugares se sabe que estos insectos prefieren aquellos oscuros, rincones, espejos, objetos colgantes... Un modo operativo de conocer la efectividad de la fumigación son las pruebas de valoración biológica, apunta Ibian, las cuales parten de tomar unas muestras de larvas en un pomo tapado con gasa; dejar que nazcan los mosquitos y colocarlo en un lugar no visible de la vivienda. Independientemente del tipo de mosquito, si fue bueno el tratamiento adulticida deben morir sin remedio. De no ocurrir así, habría que examinar la mezcla del producto u otro posible error de procedimiento. Frente al tratamiento focal destinado a destruir las larvas, Julio Márquez Betancourt, cuadro de la UJC sumado a la Campaña, señala que existe un método todavía no muy explotado. Flamear el borde superior e interior de los tanques, donde hasta en condiciones de sequedad pueden encontrarse huevecillos, debe ser un recurso para tener más en cuenta. LA FAMILIA, CONTROLADORA INSUPERABLE En el caso del Cotorro hay que destacar la estabilidad de las fuerzas empleadas en la Campaña anti-Aedes aegypti antes de esta gran ofensiva. Lograr que un 85 por ciento del personal se haya mantenido en su puesto, permite ahora contar para el control de la calidad con trabajadores experimentados —todas mujeres con más de 10 años de oficio—, lo cual se traduce en una labor muy ágil y de máxima calidad. Si lo requerido es comprobar los controles focal y adulticida en el 33 por ciento del total de viviendas y locales, estas féminas han llegado hasta el 42 por ciento. Este municipio no tiene trasmisión de la enfermedad en el presente, pero allí donde aparece un foco —se han detectado 13 en los primeros 20 días de la batalla—, se acomete un control y recontrol de la calidad en el 100 por ciento de los sitios localizados en el área afectada. Antonio Vázquez, director municipal de Salud Pública, considera que existe un ABC en el trabajo del controlador de la calidad: disciplina, capacidad y exigencia. A su juicio el chequeo de la calidad mantendrá su nivel con la entrada desde ayer de 31 estudiantes de la Escuela Formadora de Enfermeros (as) del Cotorro, porque estos jóvenes encontrarán muy buenos profesores en los que hoy llevan a efecto la labor. Nuestra aspiración, afirmó, es que a partir de una cultura sanitaria para la cual esta ofensiva puede significar el primer gran paso, cada familia se convierta en la mejor controladora de la calidad. Estamos convencidos de que su acción es insuperable. |
|