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Consulta médica Enemigo doméstico José A. de la Osa
La Consulta Médica de esta semana aborda este tema de actualidad, como vía de contribuir a la cultura general de la población. Para el tema he invitado al doctor José L. San Martín Martínez, médico epidemiólogo, especialista en Vigilancia y Lucha Antivectorial del Ministerio de Salud Pública. —¿Se conoce qué factores condicionan que el Aedes aegypti se erija en el momento actual como un enemigo tan buscado, y temido, por las autoridades de Salud de no pocos países de América, para hablar solo de nuestra región? —Este mosquito es el principal vector en el mundo del dengue y es, hasta la fecha, el único que transmite la enfermedad en el continente americano. Esta enfermedad ha ido incrementando el número de casos en los últimos años, desde 66 000 en 1980, más de 700 000 en el 2000, para sobrepasar la cifra de más medio millón en el 2001. También se ha incrementado el número de casos de formas clínicas grave, fiebre hemorrágica y síndrome de shock por dengue. —¿Es cierto que este mosquito ha cambiado sus formas de vida y sus características de acción? —Realmente no puede hablarse de cambios en su forma de vida ni de sus características. Continúa siendo un mosquito doméstico que vive y se desarrolla en nuestras casas y sus alrededores, aprovechando nuestras propias deficiencias en el orden sanitario. Es conocido que al estar sometido a un fuerte ataque en la lucha por su eliminación, y como ser vivo, aplica mecanismos de defensa que, aunque no son habituales, sí tenemos que esperarlos y conocerlos. —¿Dónde se reproduce y qué tiempo necesita para ello? —Se reproduce en todos los criaderos como frascos, neumáticos, latas, cascarones, plásticos o en depósitos para almacenar agua no tapados, donde cumple su fase inmadura (huevo, larva y pupa), convirtiéndose en el mosquito adulto, para lo que puede tardar aproximadamente, en dependencia de la temperatura y la humedad relativa, de 7 a 14 días desde el huevo al adulto. Es allí precisamente, en el hogar o el centro de trabajo, donde tiene lo que necesita para vivir y reproducirse: refugio, criaderos y alimentación. Esto, lógicamente, donde existan las condiciones para que esto ocurra, y está en manos de cada uno de nosotros evitarlo. —¿Cuál es su radio de vuelo? ¿Es capaz de trasladarse en algún medio de transporte? —Normalmente su radio de vuelo está entre 50 y 100 metros, lo que no quiere decir que no esté en capacidad de trasladarse a mayores distancias. Hay estudios fundamentados que demuestran su poder de traslación hasta 400 ó 500 metros. Es importante conocer que también pueden trasladarse de forma mecánica, bien en formas inmaduras cuando se trasladan depósitos infestados con huevos del vector, o en forma de mosquito adulto cuando estos se introducen en algún vehículo y viajan como "pasajeros" indeseados, aprovechando una parada del vehículo, temporal o definitiva, para abandonarlo y comenzar la infestación en un nuevo lugar donde existan las condiciones propicias para ello. —¿Su picada es de día o de noche?... ¿Siempre comporta algún peligro? (la picada) —Sus hábitos de vida son sobre todo diurnos. Vuela y se alimenta en horas del día, pero puede hacerlo también, excepcionalmente, en la noche, sobre todo en las habitaciones iluminadas. El peligro de su picada está en relación con las enfermedades que puede transmitir. Siempre que exista un enfermo, el vector y una persona sana, hay la posibilidad de la transmisión. Por tanto, no habrá peligro cuando no haya Aedes aegypti. —¿Qué otras enfermedades, además del dengue, se encuentran asociadas a la picada de este vector? —Puede transmitir varias enfermedades: la fiebre amarilla urbana y, además, otras encefalitis de origen viral. —Precisemos, en varios acápites sucesivos, qué medidas se deben tomar para la prevención y control de este vector. En primer lugar, ¿qué debo hacer yo, como ciudadano, en el orden individual? —La acción individual de cada ciudadano es fundamental, tanto en su hogar como en el centro de trabajo, para dar cumplimiento al principio de detectar, destruir y evitar los criaderos. —¿Y familiarmente? —Igual o mayor importancia aún reviste la acción de la familia en el hogar y su entorno, pues para alcanzar el objetivo de eliminar el Aedes aegypti debemos lograr una cultura familiar de conciencia sanitaria. —¿En cuanto a la participación comunitaria? —La acción comunitaria es un factor decisivo y consecuencia de la conducta individual y familiar, la cual ofrecerá su influencia positiva desde el hogar hasta el barrio, y será la que defina la consecución del objetivo. Para ello nuestro país cuenta con las condiciones idóneas: una comunidad estructurada en sus diferentes organizaciones: CDR, ANAP, FMC, CTC, UJC, FEU, FEEM, Unión de Pioneros, la Asociación de Combatientes de la Revolución y otras. Además, es decisivo el papel de otras instituciones y organismos, es decir, la intersectorialidad, tales como servicios comunales y acueductos. |
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