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Ofensiva contra el Aedes aegypti Fuego cruzado e ininterrumpido contra la larva ALBERTO NÚÑEZ BETANCOURT Esta pelea la ganamos definitivamente con la eliminación de los criaderos, le he escuchado decir por estos días a muchas personas a partir de la lógica de que si no hay condiciones favorables los huevecillos —que pueden depositarse en lugares secos y resistir así hasta 18 meses— no se convierten en larvas, ni estas en pupas, ni más tarde en mosquitos adultos.
Los estudiosos del Aedes aegypti y la enfermedad que él transmite aseguran que por cada mosquito volando existen unas 3 000 larvas en desarrollo. Por esa razón el proceder más certero es colocar en el punto de mira la larva que habita en las viviendas, locales y áreas exteriores de la ciudad. De la psicología popular también ha salido la enseñanza de que con una palmada matamos un mosquito, con la bazuca, los que estén en vuelo en ese momento y con un tratamiento focal efectivo, y más que eso una prevención permanente, se aniquilan cientos de miles de mosquitos potenciales. De esta manera, estaremos reduciendo a casi cero la presencia de este enemigo de la salud del hombre. CONSEJOS PARA GANAR LA BATALLA La doctora Elia Rosa Lemus, representante del Consejo de Estado en la gran ofensiva que se libra en la capital, ha explicado algunas características de la larva, así como no cesa de dar consejos para ganarle la batalla. Es en el estadio tercero y cuarto del desarrollo de la larva cuando se dan las posibilidades de accionar para destruirla, apunta la doctora. En ese momento se pueden apreciar como especies de lombricillas, lo mismo en el fondo de un depósito tomando el alimento que en incursiones muy breves a la superficie para respirar, pues la larva sufre de fotofobia (miedo a la luz). Claro que con inteligencia el hombre debe vencerlas, aunque la tarea no es nada fácil. Entre las armas está el abate, larvicida muy efectivo, inocuo para la salud humana, que va al fondo de los recipientes y sirve de alimento-trampa para eliminarlas oportunamente.
El abate es el producto en forma de polvo que llevan los participantes en el tratamiento focal ingeniero; se aplica fundamentalmente en cisternas y tanques interiores y exteriores de las viviendas, centros de trabajo u otros locales. Transcurridas las primeras dos semanas de la actual ofensiva, la gran mayoría de los lugares que conforman el universo a tratar deben haber recibido ese procedimiento. En una segunda etapa, el producto se aplica en los locales pendientes, pues no es correcto repetirlo en el plazo de una semana, precisa Elia Rosa. Otro método a emplear para su exterminio en depósitos que no sean destinados al consumo humano es la introducción de petróleo, cuya presencia en la superficie acuosa como fina capa acaba con la larva cuando intenta tomar oxígeno. También se evalúa la posibilidad de utilizar los peces larvífagos (se alimentan de larvas) en sitios apropiados donde no exista contaminación y este refuerzo acuático aliado al hombre viva y resulte efectivo. Consejos válidos para la población son los siguientes: a la hora de almacenar agua filtrar esta por una tela para que ahí quede la larva —nunca por un colador, que sería burlado—; limpiar bien los recipientes destinados a contener agua y verter ese líquido solo en la tierra, pues de hacerlo en el piso o en una alcantarilla se estaría fomentado un foco potencial. LOS HOMBRES DEL BORDE DELANTERO Para esta guerra contra el Aedes aegypti, en cualesquiera de sus manifestaciones, han llegado a la capital 270 hombres del contingente Campaña de Las Villas, autores de importantes obras como el pedraplén Caibarién-Cayo Santa María. Un centenar de ellos labora en el tratamiento focal del municipio de Cerro. Justo en un mediodía ardiente, los reporteros de Granma dialogaron con Francisco Armas Rodríguez, jefe de un grupo de trabajo y Manuel Rodríguez del Toro, responsabilizado con suministrar abate a las viviendas y locales del área aledaña al policlínico Antonio Maceo. Estos villaclareños que ya se conocen el Consejo Popular Palatino como si vivieran en él, destacan la receptividad de los vecinos en dos sentidos: al permitirles inspeccionar las casas y realizar el tratamiento focal, y algo más importante, destruir ellos mismos los posibles criaderos y mantener un buen nivel de saneamiento. Así —expresan— hemos avanzado en el trabajo. En relación con las casas cerradas la tarea también marcha, unas veces porque se deja un aviso para que los vecinos localicen a los propietarios o familiares y otras gracias a la intervención de las autoridades del Consejo Popular, Fiscalía, Tribunales, Vivienda, los CDR... En cualquier caso aparecen soluciones. Para aniquilar al mosquito, como dice el dicho, el Cerro también tiene la llave. Elizabeth Pérez, Andrés Esponda y otros vecinos del barrio han tomado la iniciativa de podar los árboles de sus patios para cortarle así uno de los refugios preferidos al mosquito adulto. La batalla contempla, además, una labor detectivesca de buscar los lugares más ocultos de los hogares y los objetos donde las larvas con un mínimo de agua pretendan sobrevivir a la acción focal. Trabajadores de la gran ofensiva y vecinos de cada barrio, protagonistas todos, han determinado hacer fuego cruzado e ininterrumpido no solo contra el Aedes aegypti que vuela y pica, sino también contra las larvas que peligrosamente en elevado número se desarrollan allí donde nos descuidamos. |
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