![]() |
|
Otra jornada de agitación social Jubilado argentino extrae ahorros BUENOS AIRES, 23 de enero.— Argentina vivió este miércoles otra jornada marcada por las protestas sociales y el grado de exasperación lo marcó un jubilado, quien rompió el "corralito" dictado por el gobierno al lograr, armado con una granada, que el banco le entregara sus ahorros.
El hecho ocurrió el pasado lunes y fue difundido el miércoles por emisoras de radio y televisión, cuyos noticieros utilizaron la nota para ejemplificar la problemática social desatada por la crisis vigente en Argentina. La granada resultó al final estar desactivada, pero el jubilado dijo que necesitaba sus ahorros para vivir, por lo que amenazó a los empleados de un banco de la ciudad de Tandil, a 200 kilómetros al sur de Buenos Aires.
Mientras tanto, ahorristas furiosos realizaban protestas con caceloras frente a distintas entidades financieras en la capital argentina, luego que se les rechazara el pedido de "pesificar" sus cuentas en dólares aludiendo a problemas técnicos. Más de un centenar de clientes de bancos avanzaron por la céntrica avenida Santa Fe, en el barrio porteño de Palermo, deteniéndose delante de varias sucursales para protestar, informó DPA. Los manifestantes expresaron su enojo porque en los bancos rechazaban el pedido de los ahorristas de pesificar sus cuentas en dólares al cambio oficial de 1,40 pesos por dólar, medida que el Ministerio de Economía puso hoy en vigencia a través de anuncios publicados en la prensa local. En tanto, en la ciudad de La Plata, en la provincia de Buenos Aires, cuatro cajeros automáticos ubicados en bancos privados y públicos fueron dañados, aparentemente en señal de protesta contra las restricciones financieras (corralitos), que limita el retiro de dinero y mantiene los depósitos congelados. También en distintas ciudades del interior del país se producían manifestaciones contra el "corralito" y contra las demoras que se producían en los bancos para pesificar los depósitos. Y la advertencia del director gerente del Fondo Monetario Internacional, Horst Koehler, de que Argentina no resolverá su crisis sin una mayor dosis de sufrimiento, generó irritación en el gobierno y en líderes políticos. "Los argentinos estamos experimentando con mucha crudeza el sufrimiento. No necesitamos que nadie nos diga cómo tenemos que sufrir", declaró el jefe de gabinete, Jorge Capitanich. ¿Qué quieren de Argentina?, se preguntó por su parte el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Sola. ¿Quieren que sea Albania o Afganistán?, añadió. Tras declarar el cese de pagos de su deuda externa de El FMI le exige a Buenos Aires un plan "sustentable" como condición para darle ayuda y a través de su número uno advirtió que la solución pasa por "un camino doloroso". Las raíces del mal se encuentran en Argentina, y si los argentinos no se reúnen para ayudarse a sí mismos, el FMI no puede hacerlo en su lugar", dijo Koehler en entrevista a un diario francés. |
|