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Para el Presidente argentino BUENOS AIRES, 19 de enero (PL).—El presidente argentino, Eduardo Duhalde, reiteró hoy que la prioridad de su Gobierno es evitar el caos en el país y consolidar un poder político fuerte para poder salir de la recesión. En una entrevista con agencias nacionales de noticias, el mandatario sostuvo que su administración no es de un partido, sino de una concertación patriótica con el apoyo de un arco de organizaciones. Argentina está en un estado anárquico y caótico, con riesgos muy serios de enfrentamiento. No olvidemos que hace un mes la gente tenía miedo en barrios de clase media, temía que sus casas fueran asaltadas por los pobres... Esa Argentina no le sirve a nadie, ni siquiera a los sectores que están bien económicamente, dijo. Para el gobernante el principal adversario "es la humillación en que se encuentran los argentinos que han quedado fuera del mercado y excluidos de las relaciones económicas, laborales y educativas". Ese es el mayor problema, el relacionado con los derechos humanos esenciales, apuntó, aunque también mencionó los "derechos patrimoniales que han quedado encerrados en una trampa bancaria financiera", en referencia al llamado corralito financiero que mantiene inmovilizados parcialmente los depósitos bancarios. "Si yo digo que el corralito es una bomba activada, la bomba social es una bomba mucho más dramática, pues tiene que ver con el derecho a la vida, a la salud, a la vivienda", precisó. En torno a las sucesivas protestas con cacerolas registradas en el país —la primera derivó en la caída del anterior gobierno de Fernando de la Rua el 20 de diciembre pasado—, Duhalde opinó que sería muy ciego el político que no entienda la trascendencia de esas manifestaciones. En esa línea destacó la importancia del diálogo nacional convocado por su administración y la iglesia católica y que debe comenzar a producir decisiones a finales de febrero próximo. La concertación debe ser rápida, el ámbito donde tomemos las decisiones nacionales con las fuerzas políticas, sociales y espirituales. Que estemos todos de acuerdo en lo que vamos a hacer y hacerlo, porque muchas de las medidas superan un periodo de gobierno y algunas deben ser más rápido, explicó. Sobre las relaciones con Estados Unidos, el Presidente estimó que nadie puede ignorar que ese país lidera hoy el proceso económico mundial y "debe ser nuestro principal aliado". No obstante, aclaró, "eso no significa que descuidemos nuestra región, nuestros socios del Mercosur (Mercado Común del Sur) y nuestro principal socio que es Brasil... y tampoco a la Unión Europea". |
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