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Recuperación de locales cerrados y reparación de equipos Alberto Núñez Betancourt La efectividad de la ofensiva que se desarrolla contra el mosquito Aedes aegypti, causante de la enfermedad del dengue, depende necesariamente del cumplimiento de cada uno de los cinco pasos establecidos: saneamiento, tratamiento focal, tratamiento adulticida (fumigación), recuperación de los locales cerrados y control de la calidad. En dos palabras, se trata de un trabajo integral. Ahora que cierra el primer ciclo de esta campaña los Estados Mayores de los municipios se dan a la tarea de recuperar aquellos locales que en un primer momento no realizaron alguna de las fases. Así en los cinco Consejos Populares de Centro Habana se acelera la labor en los lugares pendientes. De un universo inicial de 1 790 locales —expone Remigio López, miembro del Buró Municipal del Partido—, hemos recuperado 1 711 en cuanto al tratamiento focal y 1 485 en el adulticida. Las cifras reflejan un esfuerzo que se debe reconocer, pero no es para conformarse. De buenos y malos ejemplos conocieron los reporteros de Granma. "Lléguense a la calle Sitios # 214 para que vean el cambio", dijeron integrantes del Destacamento Especial, encabezados por Reynaldo García, jefe del colectivo de Vigilancia y Lucha Antivectorial del Consejo Popular Los Sitios. En el interior de esa vivienda, donde se habían detectado focos, lograron por fin hacer el trabajo en un ciento por ciento. Antes no se podía ni entrar por la acumulación de escombros. Hoy, luego de cargar más de una veintena de camiones, el lugar está saneado y se llevaron a efecto los tratamientos focal y adulticida.
La otra cara de la moneda es el local donde antaño funcionaron los cines Duplex y Rex, en la calle San Rafael. Allí, cuenta Evidio Aspiaso, trabajador habitual de la Campaña Antivectorial, a duras penas solo hemos efectuado la fumigación por las aberturas del frente del local. Desafortunadamente, al no poder entrar, el control focal está pendiente. Ante esta realidad vale preguntarse: ¿Cómo es posible que transcurrida la primera semana de esta seria ofensiva no aparezca un responsable que abra el local o las autoridades del Consejo Popular no hayan ideado una solución? Mira, esa puerta se puede abrir, señala Dolores Núñez, vecina del barrio por más de 40 años, al apuntar con el dedo una estructura de zinc que cubre una entrada de la edificación. Creo que antes y durante la campaña ha faltado voluntad para resolver el problema, entre otras medidas se debe exigir a los moradores del edificio de al lado no continuar con los vertimientos de desechos. La presencia de mosquitos al atardecer es asombrosa —plantea Gloria Rosales— no es lógico que en el centro de la capital tengamos que dormir con mosquiteros. La población, como era de esperar, ha devenido principal protagonista que se preocupa por cada acción de la ofensiva. En las calles Ánimas e Industria un local ha quedado totalmente limpio, pero ya corre el peligro de nuevos vertimientos de desechos. Ya es hora de aplicar con regularidad multas, dice Elsy Infante. La disciplina social en este sentido hay que garantizarla por todas las vías. Entretanto, Ulises Ramírez, trabajador de Comunales expresa: "es una pena que uno labore sin límite de horas y ocurran estas cosas". LOS PROTAGONISTAS HABLANDO SE ENTIENDEN El diálogo que sostuvo Teresa Dimas, secretaria docente de la escuela secundaria básica Sergio González, del mismo municipio, con los miembros del Destacamento Especial que acomete la tarea, es un ejemplo de cómo se pueden ajustar horarios beneficiosos para todas las partes y evitar locales sin el tratamiento de cada paso.
El hecho de tener dos sesiones el plantel estudiantil había impedido hasta la fecha realizar los tratamientos focal y adulticida. Pero ayer viernes, justamente cuando terminaban las clases y culminaba el primer ciclo de fumigación, llegaron los muchachos del Blas Roca para hacerle la guerra al mosquito adulto. Para hoy sábado en ese lugar está previsto efectuarse la acción contra los focos en la cisterna y los tanques de fibrocemento del inmueble, uno de ellos, por cierto, necesitado de tapa. Breve tiempo después pasará el personal de control de calidad.
Esta primera semana de campaña ha aportado elementos sobre cómo enfrentar las irregularidades surgidas y desarrollar sobre todo un trabajo integral. Con esas experiencias prosigue la ofensiva. ERNESTO, EL MECÁNICO ITINERANTE Esta batalla tiene muchos poquitos que hacen un todo. En cada municipio se ha acondicionado un taller para la reparación de bazucas. Ernesto Aquino es el único mecánico de Centro Habana que por estos días de lucha antivectorial enfrenta las roturas que puedan presentarse en los 85 equipos de fumigación de ese territorio. Y lo hace de modo itinerante. Puede estar en el sitio principal para ese fin, ubicado en San Miguel y Lealtad, y de repente recibir una llamada telefónica y moverse hasta San Rafael y Oquendo. Precisamente en este lugar lo encontramos, no solo reparando, dando solución a un cuarteto de bazucas con cambios de bujías y baterías, sino también aconsejando —durante muchos años fue fumigador— a los operarios de las brigadas fortalecidas. El principal problema es que el equipo se ahoga, explica; entonces se debe descompresionar el tanque de combustible, cerrar la llave de salida y apagar la bazuca. Si ante una señal anormal se insiste en trabajar, con seguridad ocurre una rotura. A cada operario que pasa por aquí le recuerdo el necesario mantenimiento del dispositivo, el paso de limpiar el sistema, una vez concluida la faena. También a todos les sugiero que durante la fumigación el equipo debe maniobrarse suave, apuntar hacia abajo, pues de moverse sucede una toma de aire por la válvula de combustible y se apaga. Como consecuencia al estar la llave abierta automáticamente el petróleo pasa al cañón y la temperatura origina una llamarada. Si antes estuve motivado como fumigador, ahora no lo estoy menos poniendo las bazucas de alta, nos dice Aquino. |
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