![]() |
|
Teme Annan se repita trágica Hugo Rius NACIONES UNIDAS, 14 de enero (PL).—Preocupado porque se repita la actual experiencia argentina, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, llamó hoy a una concertación de alto nivel antes de la Cumbre sobre el Financiamiento del Desarrollo. Debemos hacer cuanto se pueda para prevenir esa trágica experiencia dondequiera que tenga lugar, expreso aquí en la cuarta sesión preparatoria del crucial evento de las Naciones Unidas señalado para marzo venidero, en Monterrey, México. Según afirmo Annan, existe un creciente consenso de que los métodos en práctica para resolver las crisis de deudas soberanas son insatisfactorios y se debe encontrar los medios para asegurar que esa carga sea compartida más equitativamente entre el país deudor y los acreedores. Annan subrayó como esencial fortalecer esa coincidencia entre las naciones en desarrollo, así como movilizar recursos domésticos, atraer el flujo de capitales, y conseguir una convención general contra las corrupción que impida, por ejemplo, la repatriación ilegal de fondos financieros. En su opinión, la cita de Monterrey puede significar también un punto de viraje en la historia de la Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD), es decir, la incumplida promesa de los estados industrializados de destinar el 0,7 por ciento de su producto interno bruto al desarrollo de las regiones del mundo más atrasadas. "Simplemente no podemos permitir que continúe la declinación de la AOD, si en realidad queremos tomar en serio las metas de la Cumbre del Milenio para el 2015", manifestó con énfasis, para señalar que se necesita unos 50 000 millones de dólares anuales adicionales. En este sentido reclamó un compromiso claro por parte de los acreedores de los industrializados para implementar por completo la llamada iniciativa en favor de los pobres altamente endeudados. También consideró que las naciones en desarrollo deben hacer oír sus voces en Monterrey a la hora de discutir el manejo de la economía global, y se debe establecer allí —dijo— un mecanismo de seguimiento para garantizar que se cumpla lo que se acuerde. Para impulsar sus ideas, el máximo ejecutivo de la ONU designó como representantes especiales al ministro de Finanzas sudafricano, Trevor Manuel, y al ex director del Fondo Monetario Internacional, Michel Camdessus. Previo a la referida conferencia, ambos tienen la encomienda de sostener discusiones con líderes políticos a los más altos niveles, en especial aquellos encargados de las finanzas, el desarrollo para la cooperación y los asuntos exteriores, para incorporar sus puntos de vista al cercano foro internacional. A tenor con la óptica de la ONU se aspira a lograr una estrecha colaboración con las instituciones de Bretton Woods y la Organización Mundial de Comercio, así como un activo involucramiento del sector de los negocios. El comité preparatorio, que reanudó sus sesiones este lunes, hizo circular un proyecto de declaración final que cubre un amplio rango de asuntos relacionados con la financiación para el desarrollo. El documento propugna la movilización de recursos, la mejora de la gestión pública interna, políticas macroeconómicas racionales, la sostenibilidad fiscal, redes de protección y seguridad social y fortalecimiento del sector financiero. Otros asuntos capitales en la agenda son un sistema de comercio multilateral abierto, equitativo, no discriminatorio y sin barreras; la coordinación de los sistemas monetarios y la lucha contra el blanqueo de dinero. En medio de los renovados empeños con vista a Monterrey, diplomáticos latinoamericanos aún recuerdan cómo un representante estadounidense escandalizó al comité preparatorio en octubre pasado al adelantar la posición de Washington ante el evento. Para el funcionario la reunión de marzo debería terminar muy fácilmente con una declaración de pocas líneas que dijera: "No existe el derecho al desarrollo; tampoco a la alimentación" y "el capitalismo es el salvador de todos los males". |
|