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En la recuperación de la vivienda La alentadora influencia del Delegado VENTURA DE JESÚS MATANZAS.—La asamblea provincial del Poder Popular hizo un reconocimiento muy especial a un grupo de delegados de este territorio, que desarrolla ingentes esfuerzos al lado de las familias que levantan sus casas derribadas por el huracán Michelle.
Nilo Díaz, presidente del Poder Popular en Matanzas, puso en claro que son los delegados quienes únicamente pueden organizar todo este proceso constructivo y llegarle al fondo a cada situación individual. Al notar la conveniencia de esto, aseguró que en esta titánica tarea de levantar 7 456 viviendas y reparar en total unas 53 000, se ha consolidado la imagen de nuestro sistema de gobierno. Estos argumentos los sustenta Fidel Forgoso Peralta, presidente del Consejo Popular del CAI René Fraga. Comenta que no se puede perder de vista lo esencial. "Les hemos dicho a los vecinos que piensen en que no tuvimos ni muertos ni heridos, y que lo importante ahora es ayudar a los damnificados. De esa forma logramos que de las 161 viviendas afectadas ya 160 cuenten con fuerza de trabajo". Dice que aunque siempre hay quien está insatisfecho, ellos ciertamente no han afrontado obstáculos desde que iniciaron la recuperación. "El MINAZ asesora, pero todo lo hemos hecho con la familia. Los materiales han ido entrando y la gente tiene mucha confianza. Hemos solucionado el problema a 45 núcleos y un total de 132 cuenta con los materiales". También se sienten a salvo los vecinos del poblado de Guareira. En este Consejo Popular fueron dañadas 551 viviendas, más del 80 por ciento de las casas de esa localidad. Asegura Jesús Alfonso Morales, uno de los nueve delegados en la provincia que lleva 27 años en estos trajines, que las 133 familias que tienen que levantar su vivienda tienen asegurada la fuerza de trabajo. "La recuperación se inició rápidamente y cada cual sabe en qué momento le corresponde iniciar su obra, tanto las reparaciones parciales como los que tienen que hacer su casa. Eso nos permite definir el momento exacto en que serán liberados de sus centros de trabajo. En la gente no hay ansiedad, sino más bien confianza en que su problema tendrá solución". Hasta cierto punto es lógico que algunos, sin embargo, estén algo exasperados. No es lo que más se nota, pero sucede. Es el apremio normal por ver su casa nuevamente en orden. Ahora lo que marca esta etapa de la recuperación en la vivienda (el valor total de las obras asciende a unos 126 millones de pesos en el año) es el paso acelerado que se aprecia en todos los puntos de la provincia. Ya cuenta con materiales un por ciento importante de los damnificados, se han reparado 3 500 viviendas de las reportadas con daños parciales y se ejecutan más de 6 000 de las destruidas en su totalidad. Los afectados se valen por
ellos mismos y se procuran la ayuda de familiares, compañeros de trabajo
y vecinos, pero todo el mundo está consciente que la recuperación irá
más rápido en la misma medida en que los delegados no pierdan de vista
ni el más mínimo detalle. En muchos lugares donde se construye, el paso
de los días no ha hecho sino aumentar el crédito de estos representantes
del pueblo. |
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