![]() |
|
Sin varita mágica Los alentadores resultados que registra la empresa pecuaria El Tablón, insignia de la ganadería en el territorio cienfueguero, son fruto del trabajo abnegado, del esfuerzo y de la vergüenza de los hombres que laboran en ese sector Texto y fotos: RAMÓN BARRERAS FERRÁN CIENFUEGOS.— Norberto Curbelo lleva la ganadería en el corazón. Desde hace más de 35 años labora en El Tablón, la empresa cienfueguera devenida insignia de ese sector en el territorio, con una historia muy vinculada al desarrollo agropecuario fomentado por la Revolución. El ha vivido las buenas y las malas etapas de esa entidad, los momentos de los felices cumplimientos y de los resultados adversos o poco alentadores. Por eso su opinión es autorizada.
"Hemos dado un salto. Estamos en una situación similar a cuando comenzaban las buenas etapas. Ese es el resultado del trabajo directo con los hombres, quienes ahora se sienten más identificados con lo que hacen todos los días y reciben su salario en dependencia del resultado que logran'', afirmó. Norberto administra la UBPC El Tabloncito, una de las de mejores resultados de la empresa y que cuenta con 16 unidades, de las cuales siete se dedican a la producción de leche y el resto al ganado en desarrollo. "Algo muy importante es que muchos buenos ganaderos que se habían ido en los años más difíciles del período especial para otros lugares están regresando y que han entrado jóvenes muy buenos y disciplinados'', aseguró. Todo parece indicar que la empresa pecuaria El Tablón, como las restantes de esta provincia, dejaron atrás "la mala racha'' y emprenden definitivamente una recuperación que, aunque no llegará a los niveles productivos más altos que se hayan registrado, sí significa un mejoramiento sustancial de todos los indicadores en un sector tan complejo y exigente como el de la ganadería. Según explicó Javier Rodríguez, director de esa entidad, asentada fundamentalmente en la zona premontañosa del municipio de Cumanayagua, en el pasado año crecieron los nacimientos y la masa en general, redujeron de manera notable la mortalidad de los terneros y cumplieron el programa de producción de leche destinada al procesamiento industrial, con niveles superiores de calidad. En 1999 El Tablón tuvo pérdidas económicas cercanas a los 3 millones de pesos. Ya en el 2000 logró niveles mínimos de rentabilidad y en el pasado las ganancias superaron los 500 000 pesos. "El principal factor de influencia en todos esos resultados —consideró el joven ingeniero— es la vinculación salarial de los trabajadores, desde los que están en las vaquerías hasta los que laboran en el servicio veterinario o forman los consejos de dirección''. Determinante ha sido también el mejoramiento de la alimentación de la masa, fundamentalmente porque han dispuesto de más y mejor heno y han avanzado de manera significativa en el completamiento de no menos de cinco toneladas por animal en cada unidad, los cambios tecnológicos introducidos en la crianza de los terneros y la aplicación de medicamentos antiparasitarios de altos valores cualitativos. No obstante, los ganaderos de El Tablón saben que pueden mejorar mucho más en el presente año. Javier sintetiza esa aspiración con los propósitos siguientes: crecer en el acopio de leche, lograr una campaña reproductiva más eficaz para que la natalidad sea mayor y poder tener más vacas en ordeño, lograr no menos de un 22 por ciento de reemplazo de la masa para que hayan más partos de novillas y consolidar el trabajo con el ganado en desarrollo. EL PERFECCIONAMIENTO También esa empresa pecuaria cienfueguera fue la primera de su rama en el país que inició la aplicación del perfeccionamiento empresarial, el cual ha tenido una positiva influencia en esos resultados que ya son alentadores, aunque aún están lejos de las posibilidades y necesidades, según reconocieron todos los directivos y trabajadores con los que dialogué durante un amplio recorrido.
"Lo esencial —consideró el director— es que los ganaderos sí hablan ahora de parámetros económicos y ya incorporaron los ingresos y los gastos a sus análisis diarios''. Eso significa en la práctica un interés mayor por reducir los costos y elevar los ingresos sobre la base de una mayor eficiencia y mejor calidad de las producciones. El perfeccionamiento ha posibilitado poder adoptar un mayor número de decisiones a nivel de la empresa, con una participación más activa de los colectivos obreros, manejar el presupuesto en divisas, establecer un sistema de estimulación más eficaz, mejorar la adquisición y entrega de insumos necesarios y consolidar el autoabastecimiento en cada unidad productiva. En opinión de Fernando
Linares, subdelegado de Ganadería en esta provincia, el mejoramiento
general que experimenta el sector en este territorio, "no es obra de
la casualidad, ni se alcanza con una varita mágica, es el fruto del
trabajo, de mucho esfuerzo, y de la vergüenza de esos hombres que tanto
quieren y cuidan lo que hacen". |
|