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05/01/2002
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Con un don singular para innovar

Miguel Vega Muñoz, trabajador de la industria alimentaria en Cienfuegos, acumula en su vida innumerables soluciones técnicas e invenciones y acaricia constantemente ideas novedosas

RAMÓN BARRERAS FERRÁN

Todo parece indicar que Miguel Vega Muñoz nació con un don especial para innovar. Dondequiera que ha laborado sus huellas están en la solución de no pocos problemas o en la invención de equipos complejos y útiles. Formó parte de las Brigadas Técnicas Juveniles en el CAI Guillermo Moncada, del municipio cienfueguero de Abreus y ahora es un activo integrante de la ANIR en la industria alimentaria.

Foto: LUIS GARCÍA"Cuando estuve en la fábrica de glucosa de Cienfuegos participé en la sustitución de las compuertas de los tanques donde se remoja el maíz. Casi todos los años había que cambiarlas y costaban unas 250 000 coronas suecas. Ideamos utilizar unas válvulas de acero inoxidable y quedó resuelto el problema, con un ahorro notable de divisas", recordó.

Desde que trabaja en el sector alimentario no ha dejado ni un instante de poner en práctica nuevas ideas. Con la colaboración de los demás integrantes de la brigada de mantenimiento que él dirige hace 14 años, concibió y montó cinco máquinas despulpadoras-moledoras de todo tipo de productos del agro, con una alta productividad. En ocho horas de labor ininterrumpida, cada una de ellas puede procesar, por ejemplo, unos 2 000 cocos para la elaboración de dulce y en un minuto extrae la pulpa de un quintal de tomate cocinado o crudo.

"Los aniristas de este sector somos muy unidos. Jamás nos escondemos una iniciativa. Cuando hay una dificultad vamos todos y aportamos los conocimientos. Ese colectivismo es la razón principal de que tengamos los éxitos que se han reconocido en los forums", apuntó Miguel.

La más reciente creación fue una novedad en el municipio de Abreus y en el territorio cienfueguero. "En un almacén de aquí estaba abandonada desde hace más de quince años una máquina de hacer las llamadas goticas de limón que tanto gustan a los niños y también a los mayores. Ese equipo tiene una tecnología norteamericana, muy vieja, pero garantiza una alta productividad (16 000 paquetes de 230 gramos en 24 horas) y permite hacer otras producciones, como bizcochos y palitroques saborizados", explicó.

Los trabajos de recuperación requirieron de siete jornadas. Muchas piezas las hicieron en talleres de maquinado de diferentes empresas, pues ellos no cuentan con los tornos y otros equipos necesarios. Desde el primer instante el funcionamiento fue eficaz. "Sentimos una gran alegría —señaló Miguel— porque todos los escolares de este municipio tuvieron las goticas de limón desde el primer día del actual curso y les encantaron".

Para lograr una producción de manera estable se requiere adecuar el local donde será instalada definitivamente y confeccionar algunos accesorios imprescindibles. El primer paso —el más difícil— está dado.

LOCURAS FELICES

En la plenaria municipal de la primera etapa del XIV Forum de Ciencia y Técnica, Miguel hizo una rotunda afirmación: "Durante muchos años trabajé como mecánico en la industria azucarera y sé que es posible hacer una máquina sembradora de caña que tenga alta productividad y un bajo costo de realización".

En especificaciones posteriores para esta entrevista explicó que ese equipo podrá hacer cuatro funciones a la vez: refrescar el surco, ajilar la caña, tapar y retapar. "La idea la tengo en la cabeza desde hace mucho tiempo. En una oportunidad se la expliqué a Ulises Rosales, el ministro del Azúcar, y le dije que tanto mis compañeros como yo estábamos dispuestos a pagar la inversión con nuestro salario si no daba resultado".

Aseguró Miguel que ya tienen hechas las mediciones pertinentes en los campos y que la máquina podrá hacer en una jornada el trabajo de 30 hombres. Esperan la evaluación de su propuesta para la decisión de acometerla.

Ante el lógico asombro que surge al considerar su condición de trabajador de la Industria Alimentaria, Miguel respondió con seguridad: "La zafra es de todos y el país necesita más caña".

Evidentemente su vida está marcada por las innovaciones e invenciones.

"Muchas veces me levanto cansado porque el cerebro sigue pensando en lo que debo y puedo hacer. Si acaso eso es estar loco... entonces soy un loco feliz."

05/01/2002

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