Nacionales
Internacionales
Culturales
Deportivas
05/01/2002
Portada

del lenguaje

Celima Bernal

Muchas personas, sobre todo las niñas, y a veces algunos niños, adoptan un tono diferente en las enumeraciones. Es una especie de "ñoñería" que comienza en el primer elemento y no termina hasta llegar al último. Por ejemplo, en casos como: "Me dan duuulces, me compran jugueeeetes, me prestan sus láaaapices, me ayudan en las tareeeeas..." Deforman la boca, abarquillan los labios, y respiran trabajosamente entre una oración y otra. Por qué no les enseñamos en las casas y en las aulas, que eso no resulta simpático, que se torna desesperante; les haríamos un gran favor. La naturalidad es valiosísima al hablar y al declamar.

05/01/2002

Subirtop.gif (129 bytes)

Portada de hoy