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No producimos medallas,
Humberto Rodríguez González, presidente del INDER, OSCAR SÁNCHEZ AMAZONAS, Venezuela.— Justo desde la República Bolivariana de Venezuela, donde el deporte cubano tiene su más alta expresión de solidaridad, el presidente del INDER, Humberto Rodríguez González, momentos antes de celebrar el aniversario 43 del triunfo de la Revolución junto a los colaboradores que prestan su servicio en el estado de Amazonas, hizo en exclusiva para Granma, importantes reflexiones sobre el movimiento deportivo nacional.
"Son dos momentos distintos. En 1997, aun cuando ya había desaparecido la URSS y todo el campo socialista europeo, de alguna forma existía un balance en el mundo. Hoy enfrentamos una tendencia cada vez más globalizada, con un sentido marcadamente neoliberal, en la cual los países ricos ponen cuantiosos recursos en pos de un resultado competitivo. Ese neoliberalismo atraviesa por la corriente de buscar el éxodo de atletas de naciones pobres hacia las poderosas, y Cuba sigue siendo un objetivo de esa sucia práctica con la que han conseguido un número insignificante de deserciones. "Los conceptos que enfrenta el deporte hoy día tienden a ponernos retos cada vez mayores, de ahí la importancia de ir afianzando postulados como que la preparación no es solo mesociclos de entrenamiento, sino que ha de insistir mucho más en la labor educativa, político-ideológica, en la persuasión de la familia en cuanto a la responsabilidad que tienen de contribuir a este propósito. "Aún cuando los resultados del 2001 han marcado el mejor primer año de un ciclo olímpico, con 45 medallas en campeonatos mundiales en los deportes del programa olímpico, de ellas 15 de oro, lo cual nos ubica entre los cinco primeros países del mundo, todavía queda mucho por hacer. Nuestra estrategia deportiva como filosofía, en una etapa en la que a partir de Sydney el Comandante en Jefe nos convocó a multiplicar la calidad, no es una simple estrategia competitiva y técnica, es en primer lugar humana, de atención integral al deportista, en la que el resultado ha de transitar por ser un buen estudiante, mejor persona, contar con un clima familiar mucho más estable, una formación y superación mucho más completas en el ámbito cultural, pues la consideramos dentro de la batalla de ideas, como parte de la política de masificación de la educación y la cultura, en la cual el deporte se inserta como un fenómeno de identidad nacional". Alrededor de un 20 por ciento de los lauros en los últimos doce meses pertenecen a caras muy nuevas en el espectro mundialista. ¿Podrá ir creciendo ese número hasta Atenas-2004? "Puede crecer. Nosotros hemos tenido verdaderas leyendas que merecen el más elevado reconocimiento. Pero enfrentar las complejidades a las que me refería, requiere de atletas todavía mejor preparados educativa e ideológicamente. Esto no quiere decir que vayamos en lo más mínimo a desconocer a los que han culminado con el ciclo que cerró en Sydney, sus estandartes los han llevado a ganarse eternamente un lugar en lo más alto del podio. Los retos hoy son más exigentes, en tecnología, en sistemas competitivos, en preparación integral, por tanto la renovación no se inserta como una imposición, sino como una necesidad, es un eslabón clave en el desarrollo coherente y armónico que se nos demanda para dar una segura continuidad a nuestro deporte. Por eso a la reserva le vemos un espacio estratégico en el futuro del deporte cubano. No es solo reducir edad, no es numérico el tema, es cualitativo". ¿Cómo evaluaría en este momento el trabajo de la recreación en la comunidad? "En un momento de despegue. La comunidad aún tiene una reserva inmensa de participación tanto en la educación física como en la recreación. En la primera porque la escuela todavía no ha logrado ser la verdadera institución deportiva más importante de la comunidad y es una aspiración sobre la cual tenemos que seguir insistiendo. Es decir, el profesor no solo hacia dentro sino hacia afuera, la instalación deportiva de la escuela no solo para los compromisos docentes, sino para los compromisos comunitarios. "De la misma forma sucede con la recreación. ¿Cuál es la opción recreativa más importante que tiene nuestro sistema? El deporte. Todavía en eso nos estamos quedando corto. Se habla con mucha tradicionalidad de que las ofertas son el programa A Jugar o la carrera en sacos, que no dejan de ser un complemento, pero no es lo fundamental. La comunidad es un escenario decisivo, y cuando hablamos de comunidad incluimos a la escuela. Es un escenario vital en las perspectivas contra el alcoholismo, contra la indisciplina social, es un resorte que moraliza mucho a la sociedad, que la hace más sana, menos consumidora de medicamentos, más culta, con una calidad de vida verdaderamente alta. "La base fundamental de este trabajo es el pensamiento del Comandante en Jefe, su insistencia en multiplicar las opciones recreativas. Comenzaremos a introducir juegos electrónicos con todo el proceso que ha llevado la computación a las escuelas, pero de realización cubana, es decir, con una realidad que estimule no solo el entretenimiento, sino que forme, eduque. Estamos hablando de versiones nacionales de esos juegos, como fútbol, béisbol y boxeo, que están muy próximos a salir". El 2001 estrenó programas de educación física más flexibles para el profesor a la hora de adecuarlos al territorio y a las características de la escuela. ¿Se puede hablar ya de resultados? "Las nuevas ideas comienzan a introducirse a partir de que el INDER asume el proceso de dirección de los profesores, y por supuesto porque estamos muy comprometidos en elevar la labor educativa y formativa de toda la sociedad, ya no solo de los atletas, porque la influencia del profesor de educación física va a todos los estudiantes, más de tres millones y medio de niños. "Estos programas que han llamado a una mayor flexibilidad, pasan por entender como flexibilidad el valor del ejemplo del profesor, no solo a la hora de impartir la clase, sino también los sábados cuando se convoca al maratón, al plan de la calle el domingo, el profesor también delante en el cuidado y mantenimiento de su instalación deportiva, lo cual redunda en una verdadera educación. "Los programas por sí solos no avanzarán si esta dinámica de pensamiento activo y comprometido no hace que el profesor se sepa importante en el proceso docente educativo. Hemos ido dando pasos en el concepto de que el INDER no es un productor de medallas, pero hay que consolidarlo para comprender mejor la responsabilidad social que tenemos con la educación física y la recreación que tributan a la calidad de vida de nuestro pueblo". Por cuarto año consecutivo la industria deportiva cumple su plan de producción. Sin embargo ¿la respuesta de esta entidad cubre las necesidades del desarrollo? "A nosotros lo de los cuatro años no nos gusta ni anunciarlo, porque aún tenemos altos niveles de insatisfacción. Es un centro que cuando se compara con cinco años atrás ha mejorado, pero esa comparación no es la que nos da el desarrollo. Aspiramos a lograr una mayor satisfacción a partir de que transformemos la eficiencia de esa organización, que es productiva pero con un fin eminentemente social. "La Industria Deportiva debe lograr una mayor presencia en el mercado en frontera para así asimilar ingresos que permitan el desarrollo del balón que necesita la escuela, el barrio; el vestuario que demandan nuestros campeonatos provinciales y municipales, los implementos mínimos para poder avanzar en el verdadero desarrollo, de la comunidad, la base, la escuela. Esa respuesta es aún incipiente. El logro será a partir de ganar conciencia, y en eso la industria ha ido alcanzando espacio, en que la responsabilidad del desarrollo deportivo de Cuba está en buena medida subordinado a la respuesta que los trabajadores de la industria sean capaces de dar". Asumir el INDER la responsabilidad del sistema de enseñanza, es decir, el paso de las escuelas de deporte del MINED al organismo deportivo, tal vez haya sido de las cosas más importantes que ocurrieron en el 2001. "Es la mayor responsabilidad que tiene el movimiento deportivo, porque estamos conscientes de lo que significa educar. Ya no solo es enseñar una técnica, es también formar, establecer valores integrales en la formación de un ser humano. "Este proceso que concluyó en todas las provincias, desde la educación primaria hasta la universitaria, lleva consigo un mayor grado de preparación de los profesores de esas escuelas (EIDE, ESPA,CEAR e ISCF). "El hecho de asumir el sistema de enseñanza no significa que exista una varita mágica con la cual se transforme todo de inmediato. Sin embargo, aspiramos a que las mejores escuelas del país sean las deportivas, que albergan un universo estudiantil de más de 40 000 alumnos. No ganaremos esa condición con medallas o marcas sino con la calidad de jóvenes integralmente preparados que tributaremos a la sociedad". También el 2001 tuvo la mayor expresión histórica en materia de colaboración deportiva. "Podríamos decir que tuvo una expresión muy revolucionaria con el ejemplo de nuestros técnicos en la República Bolivariana de Venezuela. No es que hayamos dejado de prestar ayuda en muchos países del mundo (más de 1 000 profesionales en alrededor de 40 naciones), pero la magnitud no solo en cantidad sino también en calidad distingue a la presencia cubana en tierra venezolana. Las vivencias que hemos tenido aquí hablan por sí solas. Los propios niños, ancianos, mujeres y jóvenes se expresan con altísima estima de nuestros colaboradores, no hay dinero en el mundo que pueda sustituir tan bella manifestación de amor, tan sagrado cumplimiento con los principios de la Patria que los vio nacer. "Otras formas ampliarán un poco más el espectro a partir del aumento de las bases de entrenamiento en Cuba, el crecimiento de los eventos con concepto de autofinanciamento, el incremento de los cursos internacionales que tanta demanda tienen, así como los cursos y maestrías que organizará el Instituto de Medicina Deportiva, sustentarán no a todo costo ni a toda costa los principios de nuestro deporte. "En el 2001, también inauguramos una de las más bellas obras de la Revolución cubana en el deporte al abrir las puertas de la Escuela Internacional de Educación Física y Deporte a todos los países del Tercer Mundo. Esa idea de nuestro Comandante en Jefe, ha llenado las esperanzas de 800 estudiantes de 62 países. "Habría que decir que la colaboración solidaria constituye cada vez más el principal motivo de orgullo de nuestro deporte revolucionario." El titular del organismo
deportivo quiso aprovechar para transmitir a todos los trabajadores del
deporte las más sinceras felicitaciones por haber rendido una labor
realmente extraordinaria en el 2001, "sabiendo que solo la
inconformidad nos llevará a superarnos, que solo un sentimiento
revolucionario al lado de nuestro pueblo puede hacernos realmente
invencibles en cualquier competencia". |
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