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Bienvenida el agua Texto y fotos: PEDRO MORA PILÓN.—La mujer, sin quitar la mano de la llave, mira sonriente al visitante y no puede contener la expresión: bienvenida el agua... durante muchos años nos golpeó la sequía, pero ahora todo cambió.
La llegada de este vital servicio a los hogares es uno de los acontecimientos más esperados por los habitantes de Pilón, ubicado entre el área sur de la Sierra Maestra y el Mar Caribe. Hay motivos para estar contentos: han triunfado la voluntad y la inteligencia del hombre sobre las inclemencias de la naturaleza. Cuentan que históricamente aquí las precipitaciones fueron escasas y que algunos vecinos presionados por su ausencia, llegaron a idear formas muy propias para descubrir la cercanía de las ansiadas lluvias. Hubo quienes emplearon hasta ranas domesticadas...
Sin embargo, no se trataba de milagros y deseos. A pocos kilómetros del poblado cabecera las preciadas aguas de un río caían desenfrenadas desde lo alto de las montañas hasta desaparecer arrebatadas por el Mar Caribe. Entonces en la búsqueda de soluciones apareció la genial idea de Silantro. Una presa que conoció desde sus inicios los rigores del período especial, pues su construcción comenzó en 1992 y tuvo que detenerse hasta casi finales de esa década cuando la dirección del país acordó reiniciarla. Para ello se contó con el decisivo apoyo del Ejército Oriental hasta su conclusión. Aplicar el concepto de presa terminada con obras distribuidoras acabadas, aportó al éxito del proyecto la garantía de una utilización justa de los recursos y esfuerzos dedicados en el embalse. UN USO JUSTO ¿Cómo distribuir mejor las aguas de Silantro? No era aconsejable el empleo de canales, por eso las sabias decisiones escogieron su traslado a través de una tubería de polietileno de alta densidad y con un diámetro de 630 milímetros. Una inversión de presa y sistema valorada en unos 20 millones de pesos. Para su instalación en más de 21 kilómetros de longitud, apareció la ayuda solidaria de especialistas de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Ciudad de La Habana y de los cascos blancos del contingente avileño Cuito Cuanavale. Pero... ¿qué se haría para la distribución y empleo eficientes por parte de las entidades que se beneficiarían? El MINAZ planeó la irrigación de 34 caballerías con moderno sistema de goteo y máquinas eléctricas de pivote. Similar incorporación realizó el MINAGRI, y ambos construyeron embalses, estaciones de bombeo y capacitaron su personal. Quedaba entonces el abastecimiento a la población. Resultó necesario adquirir y montar una planta potabilizadora de avanzada tecnología, capaz de entregar 40 litros por segundo de un agua de alta calidad. Su costo está estimado en 275 000 pesos y 300 000 dólares.
Desde una elevación aledaña al poblado, de los azules tanques de la planta llega el contenido hídrico a más de 11 000 habitantes. Fue preciso conectar 41 kilómetros de tubos de diversos diámetros, 56 kilómetros de acometidas y 2 980 metros contadores. La inversión sumó un millón 493 000 pesos y 648 000 dólares. LLEGA EL DÍA FELIZ Cuando el 14 de diciembre de este año 2001, el Segundo Secretario del Partido, General de Ejército Raúl Castro, participaba en la puesta en marcha de todo el sistema de distribución de las aguas de Silantro, Pilón inscribía la fecha en una de las más importantes de su historia. La capital municipal se preparó con entusiasmo para el acontecimiento. Numerosas obras de otros tipos fueron concluidas, como la plaza y la pavimentación de calles. Los habitantes ofrecieron el saludo con fructífera movilización para favorecer la limpieza y el embellecimiento que cambiaron la imagen antigua del lugar. |
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